Aniversario del Nacimiento del Profeta Muhammad (B y P)
Breve Reseña de su Nacimiento
Muhammad (PBd) nació en una familia un día viernes, el 17
de Rabiul Awwal, el primero de Amul Fil (correspondiente al 570
de la Era Cristiana) para traer el Mensaje de Dios al Mundo. En los
círculos sunnitas, se dice que nació el 12 de Rabiu l Awwal. Fue así
como se concedió la suplica que realizó Ibrahim (P) mientras construía
la Kaaba:«¡Señor! Suscita entre ellos a un Enviado de su extirpe que les recite Tus aleyas y les enseñe la Escritura y la Sabiduría y les purifique. Tú eres, ciertamente, el Poderoso, el Sabio» (Corán, 2:129)
Y se hicieron realidad los anuncios de Jesús (P):
«Y cuando Jesús, hijo de Maria, dijo: “Hijos de Israel Yo soy el que Dios ha enviado en confirmación de la Torah, anterior a mí, y como nuncio de un Enviado que vendrá Después de mí, llamado Ahmad. Pero, cuando vino a ellos con las pruebas claras, dijeron: Esto es magia manifiesta» (Corán, 61:6)
Abdullah, el padre del profeta, murió unos meses antes (parece haber sido 2 meses antes) de su nacimiento, y su abuelo Abdul Muttalib quedó a cargo del niño. Luego de algunos meses, de acuerdo a la antigua costumbre árabe, el niño fue confiado a una mujer beduina llamada Halimah, de la tribu de Bani Sa´d, para que esta se encargara de su crianza.
Cuando tenía seis años de edad, perdió a su madre; así este niño doblemente huérfano fue criado por Abdul Muttalib con el mayor cariño. Fue la voluntad de Dios que el futuro Profeta pasara por todos estos sinsabores, sufrimientos y privaciones de la vida humana para que aprendiera a soportarlas con fortaleza y así elevar su estatus en la perfección humana. No habían pasado dos años cuando se produjo la muerte de Abdul Muttalib. Abdul Muttalib murió a la edad de 82 años, dejando el cuidado y la custodia del huérfano Muhammad a cargo de Abu Talib. Abu Talib y su esposa,Fatima Bint Asad, lo amaron mas que a sus propios hijos. Como lo dijo el mismo Profeta, Fatima Bint Asad era mi “madre”, ella hacia esperar a sus propios hijos mientras alimentaba al Profeta, le daba abrigo mientras sus hijos aun tenían frío. Abu Talib siempre mantuvo al niño junto a él, día y noche.
El monje reconoció unas señales, las cuales sabía se encontraban en los libros antiguos, y estas le hicieron pensar que este huérfano sería el futuro profeta. Para asegurarse,inició una conversación con él y en un punto de la conversación el monje dijo: “Júrame por Lat y Uzza que...” el niño gritó: “No me menciones esos nombres delante de mí, los odio”. Buhayra se convenció inmediatamente.
El amanecer de la Profecía
Fue un hombre de entre ellos mismos el cual levantaría a los árabes de su ignorancia y depravación y los llevaría hacia la luz de la fe y la devoción al Dios único.
Cuando Muhammad (PBd) tenía 38 años de edad, pasaba la mayor parte del tiempo en soledad y meditación. La cueva de la Montaña de Hira era su lugar favorito. Era allí donde solía retirarse con alimento y agua y pasaba días y semanas en el recuerdo de
Allah. A nadie se le permitía ir a ese lugar excepto a Jadiya y a ‘Ali.
Solía pasar todo el mes de Ramadán en ese lugar.
El periodo de espera se acercaba a su fin. Sus cuarenta años de vida tenían variadas experiencias, y desde el punto de vista del mundo, había desarrollado una madurez y juicio mental, aunque en realidad él era la personalización de la perfección desde el mismo inicio. Ha dicho: “He sido Profeta desde que Adán se encontraban en un estado entre el agua y la arcilla” Su corazón rebozaba de profunda compasión por la humanidad y un deseo desesperado por erradicar las creencias desviadas, los males sociales, la crueldad y la injusticia. El momento había llegado cuando Allah le permitió declarar su profecía. Un día, cuando estaba en la cueva de Hira, Yibril (Ángel Gabriel) llegó donde Muhammad (PBd) y le entregó el siguiente Mensaje de parte de Dios:
«Lee en el Nombre de Tu Señor, quien ha creado al hombre de un coagulo (de sangre): Lee y Tu señor es él mas Benéfico, Quien le enseñó al hombre con el Cálamo y le enseñó al hombre lo que no sabía» (Corán, 96:1-5)
Estas fueron las primeras aleyas en ser reveladas, y la fecha fue el 27 de Rayab, en el año 40 del Elefante (610 Después de Cristo)
El flujo del Mensaje Divino que continuó por los próximos 23 años había comenzado, y el Profeta se había levantado para proclamar la Unidad de Dios y la Unidad de la Humanidad, para demoler el edificio de la superstición, ignorancia, la incredulidad, y así establecer un concepto noble de la vida, guiando a la humanidad hacia la luz de la fe y la bendición celestial.
Islam - Actividades - Artículos - Biblioteca - Multimedia - Libros - Noticias - La Mujer en el Islam - Diario El Muecín -
Todos los Derechos Reservados -Mezquita At-Tauhid-
Felipe Vallese 3614 -Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina- -Telefax: 54-11-4672/7440- -correo electrónico: infoislam@fibertel.com.ar-
