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MENSAJE DE LA REVOLUCIÓN
PRONUNCIADO POR SEYYED ALI JAMENEÍ PRESIDENTE DE LA REPUBLICA ISLAMICA DE IRAN Y DIRIGIDO A LA CUADRAGESIMA SEGUNDA SESION DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU.
En esta fecha el Ayatollah Jameneí fue presidente de la República Islámica del Irán, mientras el Imam Jomeini fue el líder espiritual.

En el Nombre de Dios

el Compasivo, el Misericordioso

Dios mío, comienzo siempre con Tu Nombre y busco Tu guía y Tu protección. Tanto mi vida como mi muerte, todos mis ruegos, mis plegarias y súplicas Te pertenecen. Te suplico que des toda la claridad, todo el imán (fe y seguridad), y toda la verdad a mis palabras, haciéndolas un mensaje dirigido a millones de personas que apasionadamente siguen sedientos en pos de la verdad, y también a aquéllos que buscarán en el futuro la Verdad y al Todopoderoso Dios.

Yo y mi nación ofrecemos nuestra más alta expresión de reconocimiento a las almas de Tus grandes profetas, en particular Abraham, Moisés, Jesús y Mahoma (vaya Tu paz y bendición para ellos), que hicieron todo lo posible sacrificando sus vidas para difundir e inmortalizar el mensaje de conciencia y salvación del hombre; así también saludamos a las almas puras e ilustradas que obedecieron Tu mensaje, en especial a aquéllos que sacrificaron sus almas por el amor de ese mensaje.

Señor Presidente, Señor Secretario General, damas y caballeros:

Mi país ha sido un centro de la civilización y de la cultura humana en algunos períodos importantes de la historia, siendo a la vez en el presente morada de un sistema político basado en la esencia y en las tradiciones de esa cultura (hoy más alejada), enriquecida por la conciencia islámica.

Yo he venido de la tierra donde se generó la más famosa pero menos entendida revolución de la historia contemporánea, fundada en la religión de Dios, que sigue su marcha por el sendero de los profetas y de otros grandes reformadores espirituales, un sendero extendido a lo largo y ancho de toda la historia humana.

La ideología unitaria del Islam es una institución que no puede tambalear, porque representa al pensamiento que sustenta a esta revolución.

El sentido del hombre, la interpretación de la historia, el análisis de los acontecimientos del pasado, presente y futuro, el concepto del mundo material, la explicación de los elementos que anexan al hombre con su entorno, la tierra, los seres humanos y los objetos, así como la comprensión del hombre de su propia existencia y, para resumir, cualquier cosa que se relacione con la formación del sistema de valores en la sociedad humana para lograr una equitativa administración, tienen echadas las raíces en esta visión divina.

En el concepto islámico, toda la existencia es debida a Dios, por obra y gracia de Su Omnipotencia y Omnisciencia. Todo el universo es de El y el hombre es Su criatura, la misma que supera a las otras y es su continuadora en la tierra.

El hombre, gracias a su inteligencia intrínseca, puede construir el mundo, creado para él, lo más bello posible, volando con las dos alas de la fe y de la sabiduría, subiendo a los picos más altos de lo material y lo espiritual. O por el contrario, puede crear una colina de opresión y corrupción si va por el mal camino, desaprovechando y malgastando el potencial donado por Dios.

La única lámpara en su camino es la fe en Dios y la entrega a Sus mandatos. El mundo temporal es una tierra de cultivo para el otro mundo, y la muerte no significa el fin, sino un pasaje hacia la inmortalidad y el inicio de una nueva vida.

El pensamiento divino del Islam indica que todos los seres humanos son hermanos y hermanas entre sí, siendo las criaturas hijas del Altísimo Dios. No existe ninguna discriminación en el color, raza, sexo o nacionalidad de los pueblos, tampoco diferencias que distingan a un individuo de otro, a un pueblo de otro. Cuando no se consideren las características geográficas o raciales, cualquier acto discriminatorio será juzgado como una agresión contra la humanidad.

El sentimiento de superioridad y el monopolio han hecho enfrentar a hermanos contra hermanos, haciendo que la sangre derramada sea de tal magnitud que difícilmente se seque. Aunque ambas partes tuvieran el mismo motivo y cometieran la misma acción, el desafío fue tan sangriento que sólo pudo haber surgido de los delirios de superioridad y ambición. Las víctimas son un número enorme de hermanos que han sucumbido ante esa arrogancia. Así se ha esfumado la paz del seno de la vida humana.

Los profetas invitaban al pueblo a someterse a Dios, porque así se obstruye el sentimiento de egocentrismo y de superioridad en el hombre, poniendo a su alcance un paraíso en la tierra, lleno de pureza y de tranquilidad, antes de alcanzar el otro, eterno, en los cielos. Ellos trataban de persuadir al hombre a controlar sus instintos de dominación y de superioridad. También le advirtieron de no malograr el potencial humano y de no caer en el lago de la corrupción moral. Ellos abrieron las fuentes de la virtud, de la honestidad, del amor y del trabajo, de la iniciativa, de la sabiduría y de la conciencia; al mismo tiempo insistieron en el amor divino y en la misericordia divina hacia el hombre, que son la única garantía del ser humano contra las perversiones y en pro de la sublimación de su alma. Enseñaron al hombre cómo aplicar su poder para salvaguardar estos valores, obstruyendo el camino de los satanaces intrusos, corruptos y perversos, luchando contra la ignorancia y la esclavitud, privilegiando la sabiduría, la justicia y la libertad. También enseñaron al hombre a no oprimir y no dejarse oprimir por los otros. Dijeron al hombre que se levantara en defensa de la equidad y de la justicia con el peso de su voz, que rendirse a los enemigos de la justicia, de la caridad y la virtud sólo conduce a la destrucción de estos valores, respondiendo a los intereses del diablo, de la opresión y de la corrupción.

En el pensamiento divino del Islam la religión, o modo de vida de Dios es no sólo lo supremo de la integridad humana, sino la medida exacta de la vida. La religión ofrece al hombre un completo sistema social que excede la adoración y ciertas formas tradicionales, si bien los servicios de adoración y de la tradición están colmados del espíritu vital del mensaje que sirve al mismo sistema, sustentándolo.

El sistema social está basado en la misma visión religiosa, en la libertad y en la liberación e igualdad del pueblo, en la justicia social, en la conciencia de los individuos, en tanto combate la corrupción y la perversión, prefiere los ideales humanos a los individuales, rechaza y niega tanto a las dominaciones satánicas como a los comportamientos personales y éticos que no se ajusten al sistema. Los esmeros políticos y ocupacionales son únicos, nacidos e inspirados de la misma interpretación universal del hombre y del mundo. El Islam rechaza todos los sistemas que se fundan en la fuerza, la opresión, la ignorancia, la supresión, la tiranía y la humillación del hombre a través de la discriminación racial nacional de sangre y de lengua, considerándolas inmorales; en tanto recomienda ser fiel, de acercar a todos los hombres, correligionarios y no, el amor, el cariño y el apoyo, excepto a los adversarios del orden islámico a quienes se debe enfrentar rigurosamente.

Basándose en estos fundamentos y objetivos, advino una Revolución Islámica en Irán, donde se estableció una República Islámica. Muchos analistas han investigado sobre las raíces de la Revolución Islámica ocurrida en el mes de febrero de 1979, muchos de los cuales han fracasado en su interpretación correcta. En nuestra opinión, este gran evento se suscitó en gran parte corno consecuencia de los ineficaces sistemas existentes en el mundo, que utilizan slogans de igualdad vacuos y falsos.

El Islam fue una vez más, apto para brillar en la oscuridad y a través del polvo de las distorsiones y conceptos erróneos lanzados a lo largo de muchos siglos.

El sol del Islam iluminó en Irán y presagió una tempestad revolucionaria. Es de esperar que siga iluminando en muchas otras partes del mundo. Habrá que esperar a ver qué pasa.

Sin embargo, pese a la propaganda adversaria, el despertar de los pueblos musulmanes en muchos territorios islámicos no está enraizado necesariamente en la Revolución Islámica de Irán, sino que es hermana de la Revolución iraní.

Irán está situada en uno de los puntos más sensibles que observan una gran importancia estratégica en el mundo. Dispone de sobrados antecedentes científicos y culturales y posee una gran cantidad de recursos materiales. La Revolución Islámica en Irán pretendía contradecir a un régimen que había explotado todos esos recursos en beneficio de los poderes mundiales, en especial el estadounidense, al menos por casi un cuarto de siglo. Nadie más que el propio pueblo iraní debía disponer de toda la riqueza material-espiritual de su tierra, sin embargo chocaba siempre con esos superpoderes que le impedían su usufructo. Los reclamos del ex-régimen en pro del progreso y la modernidad eran falsos, pero la máquina propagandística del Oeste, sobre todo su componente sionista siguió publicitándolos incesantemente. Fue contra ese régimen que la Revolución Islámica volcó su lucha, desbaratando sus fines. Han transcurrido nueve años desde entonces, sin embargo siguen existiendo ambigüedades en muchas cuestiones. En realidad, en el caso de nuestra Revolución, opiniones y principios se han oído en cantidad, además de calumnias y malos entendidos. No quiero ahondar en ciertos aspectos de excepción que han dado distintas características a esta Revolución para beneficios individuales de algunas personas, más bien intento terminar mi discurso con un breve mensaje:

1 - Esta Revolución fue desde su comienzo una revolución popular, al ciento por ciento. No se vio ningún tipo ni medio, como en otras revoluciones, que hiciera dudar de nuestras intenciones; fue una revolución sin grupos de guerrillas, ni partidos políticos ni militares activos, tampoco grupos revolucionarios que contara con algún oficial voluntario o por el estilo. Allí sólo estuvo el pueblo, que fue llenando de manera increíble Teherán y otras ciudades de Irán con su presencia multitudinaria. Colmando las calles y las avenidas con sus consignas revolucionarias hasta tal punto que no quedó espacio para respirar ni posibilidad de liderar para nadie. El régimen tuvo que dejar su castillo y abandonar sus centros de poder, uno tras otro, un grupo tras otro para luego salir apresuradamente del país... Tanto el Sha (Rey), como el premier, los ministros, los generales del ejército y muchos otros criminales se dieron a la fuga para eludir la ira del pueblo. Naturalmente, esto ocurrió después de un largo año durante el cual el régimen había explotado todas las capacidades políticas, militares y disciplinarias a su propio servicio para dispersar al pueblo, postergándolo, forzándolo al trabajo o a sus casas para lograr sus fines, matando a millares de ellos en las calles, en las mezquitas, en las universidades o en sus lugares de trabajo, cruenta e indiscriminadamente, sin ocultamientos. A pesar de todo esto, la presencia popular fue acrecentándose.

En los últimos meses de la vida del régimen, éste acrecentó la violencia; paralelamente, el pueblo se manifestaba en millones. El régimen quebrado bajo la presión del pueblo ya irrefrenable, no pudo resistir más y se vio obligado a someterse totalmente, sacrificando al Sha..., que huyó del país para no volver, acelerando la caída del régimen.

El gran líder de la Revolución, cuyas palabras, sin desperdiciar ninguna, fueron una lección concientizadora para todo ciudadano iraní, anunció la formación de una administración revolucionaria, confiándose al Altísimo Dios que abarca todos los Poderes, contando con la voluntad indómita del pueblo. El gobierno tirano del Sha, no tuvo otra opción que el fracaso, y automáticamente desapareció. Los últimos baluartes del régimen pronto se convirtieron en cuarteles vacíos de soldados u oficial alguno. Hubo alguna que otra guarnición que opuso cierta resistencia, pero todo fue en vano, puesto que eran superadas en número en fortalezas ya derrumbadas. El milagro de esta revolución fue el triunfo del pueblo... Recién después del colapso de los cuarteles militares las armas cayeron en manos del pueblo, pero el imperio ya había claudicado, de modo que esas armas fueron usadas sólo para proteger el orden revolucionario. Fue el propio pueblo, jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, quien venció al régimen que, bien equipado y armado hasta los dientes, era apoyado por los más grandes poderes del mundo. Fue el pueblo quien estableció el orden de una República Islámica, sólo con el arma de la fe, la determinación y la devoción de su sangre..., una sangre que superó a la espada.

La doctrina de la sangre supera a la espada, es la vieja política según la cual el oprimido debe resistir frente al opresor, doctrina declarada por el Líder de nuestra Revolución desde mucho antes de que se dieran los acontecimientos.

Por eso el primer triunfo de nuestra revolución fue contra el régimen del Sha, que fue retirado por el Occidente y por los EE. DU. Desde entonces se han dado muchos triunfos, algunos de los cuales aún más importantes que el derrocamiento del Sha. Esta exclusiva experiencia -al menos en este siglo- merece ser estudiada por ambos lados, tanto por el oprimido como por el opresor (que subestima el poder del pueblo).

2 - Esta Revolución tiene sus raíces en la religión, en el Islam. Ha habido muchos movimientos revolucionarios a lo largo de la historia, cuyos espíritus bélicos combatieron con la fe religiosa; pero este detalle ha sido tomado muy poco en cuenta por muchos analistas. Sin embargo en nuestra revolución todo se tomó del Islam: sus objetivos, principios, métodos de lucha, como también la formación del nuevo orden y su forma particular de administración.

Este factor da ciertas dimensiones insólitas a la definición de la revolución y nuevos significados a su victoria. Hasta donde sabemos, el Islam ha sido blanco de asaltos durante un período de 150 años por los poderes coloniales y sus subordinados y agentes reaccionarios, debido a su capacidad inagotable de revolución y reconstrucción.

Además, el Islam es una fe sagrada y una religión divina en más de 50 países y entre casi mil millones de musulmanes (Hoy esa cifra podría estar llegando a los 1500 millones de almas). Por eso, una victoria revolucionaria, cuyo espíritu y sustancia son derivados del Islam, es en realidad una victoria de esos mil millones sobre todos los invasores anti-islámicos de la historia.

Es por esta razón que centenares de millones de musulmanes en decenas de países islámicos han dado una calurosa bienvenida a la victoria de nuestra revolución.

Este aspecto religioso ampara también al pueblo, al líder de la revolución y sus administraciones de cualquier retirada, fracaso, temor o debilidad. (Cuando uno lucha, no debe temerle al fracaso; debe hacer frente a cualquier debilidad, temor o retirada).

3- La no-alianza con el este o el oeste, fue otra característica excepcional de esta revolución, que es hoy una política fundamental de nuestro sistema revolucionario:

Esto es en sí mismo una manifestación de fe y confianza en Dios, en todos los sentidos de nuestra vida social e individual. El pensamiento dominante en la política del mundo de hoy se basa en que sin la confianza en uno de los bloques del poder mundial, ningún movimiento puede sobrevivir en el contemporáneo mundo político. Puede que exista cierta diferencia de énfasis sobre esto, pero parece no haber ningún debate sobre esta suerte de principio sagrado. Por supuesto hay quien ideológicamente aprueba y confirma el no-compromiso y la no-confianza, pero pragmáticamente no supone que pueda funcionar. Nuestra revolución, en esta esfera, ha ofrecido una nueva filosofía y la ha seguido con la mayor sinceridad. Ella demostró que los poderes de "corte imperialista" pueden ser ignorados, que sus tácticas tiránicas pueden ser contrastadas, que el chantaje no siempre es efectivo, y que existe una fe en un poder mucho más poderosa que todas las potencias materiales: la fe en el Altísimo Dios.

Sabemos muy bien que por la fe en esta lucha hemos de pagar un alto costo, pero estamos dispuestos a ello.

Que esta experiencia ilumine el sendero de las naciones hacia la independencia auténtica y hacia el rechazo total de la hegemonía de los grandes poderes. La actual división del poder amenaza a la humanidad con un futuro muy amargo.

4 - Nuestra Revolución ofrece la peculiaridad de que actualmente se encuentra muy activa. Debió soportar múltiples hostilidades y recibir muchos golpes. Pero es cierto que ninguna revolución está libre de los contraataques del sistema de poder mundial que domina todo el mundo, sin embargo sobre la variedad, la profundidad y la dimensión de los enemigos y las furias desatadas contra nosotros durante los últimos nueve años hay una historia interesante que pasaré a contar:

Cuando todavía la Revolución no había llegado a su pico más alto, el enemigo, sobre todo EE.UU, comenzó a urgir a ciertos oficiales que revelaran algunos secretos; éstos, hace poco, confesaron que en los últimos meses del régimen tiránico del Sha, la administración estadounidense, tanto su presidente como su consejo de seguridad nacional, trató de infundir ánimo en el Sha, instándolo a ser más decisivo. El significado de "ser decisivo" se interpretó después en las palabras de un individuo llamado Hayser, que había venido a Teherán con el emisario especial del presidente de los Estados Unidos. Este declaró que según lo que se le había encomendado, el régimen del Sha debía ser respaldado: esto derivó en la masacre de decenas de millares de ciudadanos iraníes; con este justificativo: que era preferible a que después fuesen asesinados muchos miles más.

En opinión de las autoridades norteamericanas, esto no ocurrió, pero (la realidad es que sí interfirieron) y si no hubieran interferido en los asuntos internos de Irán, no sólo no se hubiera derramado sangre, sino que se hubiera evitado la masacre que después ocurrió.

Seguramente no hubo otro motivo para Hayser y su misión abortó debiendo salir de Teherán al mismo tiempo que todos los efectivos de EE.UU..., destinados para efectuar sus planes diabólicos, a no ser por la bravura desplegada por las olas revolucionarias de una nación que se había levantado para luchar por el amor de Dios, sin temerle a nada excepto a Dios. Así que no sólo la Revolución no se retiró del escenario, sino que los enemigos escaparon de ella, asustados. Ellos ya habían dejado su presión y su fuerza en manos del traidor Sha.

Después de la victoria de la Revolución los complots hostiles fueron tejidos de distintas maneras. En primer lugar, y corno primera medida, el enemigo infiltró sus efectivos en los puestos y posiciones revolucionarias, para espiar, y la segunda medida adoptada fue la organización de todo tipo de oposición a través de partidos y agrupaciones en un terreno político ya libre para expresarse, luego de varias décadas de dictadura y opresión.

En el caso anterior es interesante anotar que un agente leal, que unas semanas después de la Revolución fue juzgado en un tribunal revolucionario, y ejecutado por traición, se atribuyó ser comandante de la fuerza aérea en los primeros días de la Revolución. Basta decir que en los primeros meses de la gesta existían en Irán unos cuatrocientos partidos y grupos en su totalidad: pro comunistas, separatistas, paniranistas, etc... Lo que no debemos olvidar es que ciertas embajadas extranjeras en Teherán, sobre todo la del Gran Satanás (Estados Unidos), fueron los contra-organizadores de dichos grupos, ayudándolos financiera e ideológicamente.

Otra hostilidad desplegada contra nuestra Revolución fue un tipo sangriento y cruel de terrorismo. Los grupos terroristas, carentes de todo fundamento popular, habiendo robado armas, municiones y materiales explosivos, que en los días caóticos de la vida del ex-régimen no fue un trabajo difícil, contando por supuesto con la asistencia de ciertos gobiernos, establecieron una enorme red, terrorífica, en Irán: asesinos que obraban de manera individual o masivamente, explosiones colosales de bombas, ataques a aviones, secuestros humanos, operaciones de tortura horribles, masacres indiscriminadas y matanzas masivas fueron sólo algunos de los métodos adoptados y realizados en Irán por algunos grupos terroristas, alentados y apoyados siempre por los enemigos descarados de nuestra Revolución. Las víctimas de esta violencia y barbarie afectaron a todos los estratos de la sociedad iraní: estos actos cruentos y criminales hicieron blanco también en importantes líderes y autoridades de la Revolución, como también en ciudadanos comunes, la gente oprimida, obrera y trabajadora, incluso niños y eventuales pasajeros.

Hoy los líderes de estos grupos terroristas, que en muchos casos han reconocido sus actos criminales, han aprovechado la seguridad y la protección y disfrutan una vida tranquila en los EE. UU., Francia y algunos otros países de Occidente, y siguen oponiéndose a la Revolución... Por supuesto, la oposición es una cortina para los contrarrevolucionarios, que, bajo el pretexto de "presunta oposición", atacan a la Revolución utilizando cualquier recurso. Ellos están apoyados por los países que patrocinan a estos terroristas, que acusan a la República Islámica de Irán de ser un estado terrorista, una acusación insólita si se tiene en cuenta que las víctimas inocentes de aquel terrorismo salvaje y ciego sean señaladas como ejecutores de ese terrorismo, por quienes ayudaron a estos grupos y los protegieron.

Como presidente y servidor de mi país, y víctima de un salvaje ataque del terrorismo, abortado por la voluntad del Altísimo, tengo el honor de declarar aquí que ninguna de estas brutalidades y sangrientas masacres pudo hacer temblar la voluntad de nuestro pueblo, pese a la magnitud sin precedentes del terrorismo: sólo en uno de esos actos, 72 miembros de la dirigencia superior y administradores jerárquicos de la Revolución, incluyendo algunos ministros, una veintena de diputados del parlamento y otras personalidades irreemplazables de nuestra Revolución como el mártir Ayatollah Beheshti, murieron en un terrible e inhumano genocidio; los entonces presidente y premier iraníes fueron mutilados por la explosión de una bomba, en otro.

Pero estas aversiones sólo sirvieron para fortalecer la fe popular y la confianza en Dios, incrementando su idea revolucionaria. Los golpes de estado militares son métodos sanguinarios y tradicionales de los que se valen los grandes poderes, y en el caso de la Revolución iraní fueron organizados muchos golpes, de los cuales uno llegó hasta límites peligrosos..., y de no haber sido por el apoyo popular y la vigilancia de nuestros oficiales, las predicciones de la Asamblea General respecto a los baños de sangre y masacres de millones de personas se hubieran visto materializadas.

Sin embargo, el acto hostil más grande, más doloroso y más catastrófico de nuestros enemigos fue la imposición de la guerra a nuestra Revolución, guerra que se produjo estimulando los delirios de un vecino, que, persuadido, atacó nuestro territorio contando con el apoyo y el sostén de todo lo necesario.

Hoy, después de siete años transcurridos desde la guerra, es a todas luces obvio que la invasión a Irán por el ejército iraquí el 22 de septiembre de 1980 (justo 19 meses después del establecimiento de la República Islámica de Irán) fue realizada con el propósito de derribar a la República Islámica. Esta invasión se llevó a cabo por medio de unas diez divisiones y centenares de aviones de combate. Ellos atacaron a Irán por tierra, por aire y por mar. También hubo objetivos expansionistas en este ataque, puesto que quisieron anexarse una provincia de Irán a su propio territorio, confesión hecha por los mismos iraquíes o por no iraquíes a sueldo. Los iraquíes han declarado repetidas veces estos objetivos, con franqueza y haciendo alarde.

Lo que Irán anticipaba como un premio por su invasión, aparte de estabilizar su situación interna, implicaba establecer el dominio en la región, al menos en la esfera árabe; y esto hubiera sido mucho para el inexistente dominio iraquí.

Otro motivo fue seguramente el hecho de poder acceder a un límite costero considerable en la región, muy importante en el Golfo Pérsico.

Los poderes imperialistas, a través de la victoria iraquí, acompañada por el fracaso iraní, su desintegración y frustración de la República de Irán, podían lograr un objetivo importante: impedir la renovación de un sistema nuevo que había perturbado la balanza político-económica existente, poniendo fin a la influencia de los grandes poderes, en especial los EE.UU..; derrotándonos, se normalizarían las relaciones entre Irán y los Estados Unidos y algunos otros, repitiéndose la misma historia de la influencia político-económica. Debo admitir que al principio fuimos sorprendidos: nuestra preocupación respecto de los problemas internos, innumerables en el seno de la Revolución, y nuestra insuficiente experiencia, posibilitaron la invasión. Pero las características particulares de esta Revolución, la fe inquebrantable y el valor del pueblo iraní, acudieron a nuestro rescate.

Dentro de unos meses los esfuerzos milagrosos y los sacrificios de nuestro pueblo y sus fuerzas armadas, desembocarán en la liberación de una gran parte de los territorios ocupados. Sin embargo, los esfuerzos realizados en esta ofensiva escapan a una definición: fueron arrasadas las ciudades prósperas como Abadán, JorramShar, Hovaizé y Shahre-Shirin. Sólo la pequeña ciudad de Dezful fue atacada por 173 misiles tierra-tierra, de modo que en sus numerosas villas no quedó un sólo muro en pie; todas las factorías, convertidas en montones de escombros de metal, diversas granjas destruidas totalmente; muchos monumentos y otros valiosos elementos culturales, demolidos; y, lo más importante, una gran cantidad de gente murió inocentemente.

Atestiguamos muchos crímenes de guerra como los salvajes ataques contra la gente civil, las áreas residenciales, la masacre de miles de indefensas mujeres y niños, el arresto y encarcelamiento de los transeúntes de las carreteras ocupadas durante las primeras semanas de la guerra, la transgresión de las normas y reglamentaciones internacionales, como el uso de las armas químicas en gran escala; los ataques aéreos contra los buques mercantiles, los aviones y trenes de pasajeros y no-militares, son algunos ejemplos de las atrocidades cometidas por el régimen iraquí en el curso de esta guerra.

Después de los esfuerzos iniciales de la guerra, cuando el pueblo tuvo tiempo de contemplar y analizar más detenidamente los eventos, comprendió que la seguridad basada en promesas y compromisos del belicista agresor ya no tenía crédito, y que no había que confiar en acuerdos mundiales e internacionales sin pecar de ingenuos.

El líder del régimen iraquí había anunciado en público que el acuerdo pactado con el gobierno iraní en 1975, o sea el de Argelia, había sido firmado en tiempos en que lrak era un país débil y que ya no tenía valor! Luego, él mismo rompió la copia del acuerdo y unos días después invadió a Irán.

Esta ha sido una lección amarga, pero aleccionadora, para la nación iraní. Desde el mismo inicio de la ofensiva, el revolucionario e inteligente pueblo iraní decidió alcanzar su objetivo con el conjunto de sus esfuerzos. Ellos decidieron no sólo liberar los territorios ocupados y revertir las imposiciones, si bien algunos daños son irreversibles, pero, sin ambición alguna, el pueblo iraní resolvió castigar y arrancar de una vez al enemigo agresor, lo que continúa siendo su objetivo más importante.

Proponiéndonos el castigo del agresor, nosotros no sólo hemos considerado una base sólida para nuestra seguridad, sino que hemos tenido en cuenta la seguridad y estabilidad de toda la zona. Si una sola vez se castiga al agresor por su agresión por toda la comunidad internacional, podemos asegurar que el instinto agresivo, acompañado algunas veces por el diablo y el oportunismo, será erradicado por muchos años, y que nuestra región, o quizás todo el mundo, dejará de sufrir las consecuencias de las guerras sin que medie provocación.

Nüremberg ha podido garantizar más de 40 años la paz y la seguridad de la Europa entregada a la guerra. ¿Por qué no se debe aplicar y aprovechar esta experiencia?

Los grandes poderes, aún cuando miles de km2 de nuestra tierra estaban bajo los botines de los ocupantes agresores, nos ponían bajo la presión para aceptar el cese de fuego aprovechándose del medio muy fuerte de las propagandas, y en cambio; nos prometían formar un comité para organizar el regreso del agresor a las fronteras internacionales! Esto significaría que nosotros dejáramos una parte de nuestra vida y de nuestro honor bajo los pies del enemigo y esperando recuperarla, mendigáramos a fulano de tal comité internacional! para una gran nación, gloriosa y revolucionaria, no hay peor insulto que esto.

Aún los hombres menos inteligentes del mundo, para rechazar tal propuesta tiránica, tienen ante sus ojos como una gran prueba la historia trágica y sangrienta de la nación Palestina...

Si los ceses de fuego impuestos y las promesas vanas han podido dar al pueblo palestino su derecho evidente y seguro, lo darán a cualquier otra nación!

Nosotros, aún hoy mientras hemos liberado la mayor parte de los territorios ocupados, con el esfuerzo heroico de nuestra nación y sacrificando a miles queridos, (por supuesto aún algunas partes incluso "Naft Shar", están ocupadas por el ejército agresor) consideramos como nuestro objetivo más importante, castigar al agresor; y hoy teniendo en cuenta el costo enorme e irrecompensable que nos ha tenido la guerra impuesta, le damos más importancia que nunca a este objetivo y sin ello consideramos a cualquier otro logro como una pérdida para nuestra nación ...

Nosotros que llevamos sobre nuestros hombros la carga pesada de una guerra impuesta de 7 años, estamos más sedientos de la paz que nadie, pero consideramos accesible a la paz, una paz permanente, sólo bajo la sombra de castigar al agresor, quien ha cometido la culpa de la agresión junto con muchas otras culpas durante la guerra.

Hoy también como el año 1975, Irak está en una posición débil, y todo el mundo lo sabe. La paz aceptada hoy por ese régimen en un rato y se irá en humo unos años después cuando él se crea poderoso, y otra vez el fuego de la guerra se extenderá por la región. La única garantía para el futuro es que el agresor sea castigado.

La paz, sin duda es una palabra hermosa y atractiva, hasta tal punto que aun los grandes belicistas internacionales y fabricantes de las armas, destructores del mundo también muestran su interés, e hipócritamente hablan de ella. Pero en nuestra opinión, la justicia, (el término al cual los poderosos y los agresores miran con miedo y cautela) es superior y más importante que la paz.

Cuantos oprimidos que han sacrificado la vida, el bienestar y la paz para alcanzar la justicia. Las ciudades europeas todavía están orgullosas de su resistencia frente a la agresión Hitleriana, y Leningrado todavía se enorgullece del autoincendio, el cual dejó frustrado y atónito al ejército de Napoleón, así como está orgulloso de su resistencia de 4 años frente al cerco de los agresores nazis.

La ONU., especialmente, según el primer artículo de su carta constitucional, debe asegurar la justicia en su forma especial, es decir enfrentando al agresor. Nosotros pedimos lo mismo al mundo y a la ONU.

Los grandes poderes fraudulentamente llaman a esta guerra impuesta a nosotros, una guerra "sin sentido". Esto ocurre mientras ellos mismos siempre han apoyado al

iniciador de la agresión militarmente, económica y políticamente.

No cabe ninguna duda en que provocar tal guerra siempre es vano pero cuando el agresor no se había decepcionado de alcanzar sus objetivos diabólicos, no se lo interpretaban de tal forma.

Pero hoy esta guerra para nuestro pueblo tiene un significado muy importante: un esfuerzo valiente y sacrificado para quemar las raíces de la agresión, probando esto que un pueblo es capaz, a pesar de lo que desean los grandes poderes, de defender su revolución, su estabilidad y honorabilidad. Nuestro pueblo con sacrificio está rompiendo y desarreglando una ecuación animadora de la trasgresión y la guerra; esa ecuación que está basada en el apoyo de las armas avanzadas y el de los poderes, para garantizarle el éxito.

El pueblo iraní durante estos 7 años de guerra ha buscado la respuesta a una gran pregunta. A mi me interesa plantear esa pregunta en esta tribuna: por qué los gobiernos que han sabido clara y definitivamente que el régimen iraquí ha provocado el fuego de esta guerra siendo el agresor principal-gobiernos que no son pocos en número- se han mantenido en silencio frente a este grave crimen y este pecado internacional. Por qué la masa media del mundo se ha olvidado su gran responsabilidad frente a la conciencia de la humanidad y la indagación de la historia en este respecto? Quizá se encuentre la respuesta cuando conozcamos bien la situación de las relaciones políticas en el mundo de hoy sabiendo bien la geometría defectuosa creada por los grandes poderes en las relaciones mundiales; y esto lo conoce todo nuestro pueblo...

Pero la pregunta a la cual nunca se puede encontrar respuesta convincente es: por qué el Consejo de Seguridad de la ONU., el órgano fundado para combatir la agresión y suministrar la seguridad internacional, se olvidó completamente su responsabilidad actuando al contrario.

Merece saberse que el Consejo de Seguridad al inicio de la invasión iraquí realizada en un frente de mil kilómetros de ancho no mostró ninguna reacción. El ejército iraquí durante una semana recorrió las fronteras internacionales avanzando en ciertas zonas hasta 70, 80 Y 90 Km. de fondo, en donde a poco se asentó y permaneció. Como decían algunos comandantes y dirigentes de Irak, no hubo intención alguna de evacuarse dichas zonas nunca! Sólo tras esto fue cuando fue emitida la primera resolución del Consejo de Seguridad (28 de septiembre de 1980). Esta resolución no se refirió para nada al hecho de agresión, ni de ocupación ni siquiera del regreso a las fronteras internacionales. Sino en una gran sorpresa invitó a ambos lados para no recurrir más a la fuerza! Con esta frase no sólo ocultaba la ocupación, la invasión y la agresión de Irán por Irak, sino que se había invitado al agresor iraquí sólo a no avanzar más pidiendo al Irán que se rehuse a su derecho a luchar en defensa para hacer retroceder al agresor.

Esta fue la primera operación del Consejo de Seguridad en que eran pisoteados los principales deberes del Consejo, es decir guardar la paz y la seguridad internacional, de un modo feo y lastimoso, y por el mismo Consejo!

Después de eso el Consejo de Seguridad quedó en un silencio mortífero hasta la liberación de Jorramshahr; operación en que fue rota la columna espinal de las fuerzas ocupantes; operación en que millares de ellos fueron presionados de una manera sumisa. Dicho Consejo casi se olvidó de una guerra cuyas noticias se encontraban en cabeza de los noticieros del mundo! En este tiempo, la valentía de nuestro pueblo y la formación de nuestras fuerzas combatientes, presagiaron la aparición de una fuerza joven, revolucionaria y determinante en la zona, decepcionando a las potencias mundiales para alcanzar sus objetivos fatídicos que buscaban en la ofensiva iraquí contra Irán.

Así fue que el Consejo de Seguridad una vez más se acordó de la guerra irano-iraquí; unas semanas tras la reconquista de Jorramshar fue emitida la segunda resolución de dicho Consejo (12 de julio de 1982). Esta resolución requería el retorno a las fronteras internacionales; lo que mayormente se había obtenido por el sacrificio de nuestro pueblo y gracias a la valentía sin semejanza de nuestros combatientes! En esa resolución ni se hablaba de la agresión, ni nombraba al agresor, ni tampoco recordaba de los daños ni siquiera de como recompensarlo... ni por fin comentaba de algún medio para garantizar la seguridad y la estabilidad verdadera, ni aún del castigo debido y merecido del autor de toda esa inseguridad. Nuevamente nosotros nos encontramos a solas para recuperar nuestros derechos; hasta hoy el Consejo de Seguridad siempre ha adoptado esta misma medida respecto a la guerra que se nos ha impuesto. Las iniciativas independientes adoptadas por el secretario general iban a abrir el camino ayudando a la ONU a alcanzar sus finalidades, pero no se aprovechó nada de esta oportunidad. Aquí veo necesario expresar nuestro agrado por los esfuerzos del señor Secretario General; así mismo merece recordarse la bondad del difunto premier sueco señor Olaf Palme, quien en el nombre del representante del Secretario General, hizo esfuerzos.

El viaje del señor Secretario General a Teherán y sus diálogos benéficos hechos en torno de la resolución 598, fue otro paso dado en este camino. Nosotros evaluamos como realísticos y allanadores aquellos diálogos como también se lee en el informe del Secretario General dirigido al Consejo de Seguridad.

Lamentablemente se siente que a ciertos miembros efectivos del dicho Consejo les interesa seguir ocultando esta verdad. Ellos son aquéllos mismos que desde el inicio, han conducido todo su esfuerzo para aprobar dicha resolución a fin de presionar más a la República Islámica. Nosotros hemos transmitido nuestros explícitos puntos de vista a este respecto al señor Secretario General, esperando aplicar correctamente según sus deberes, de las posibilidades ofrecidas a él.

¿Tiene algún razonamiento el Consejo de Seguridad para infringir su primer deber, es decir hacer frente a la agresión (lo que en el primer artículo de la carta constitucional se ha considerado prioridad a todos los objetivos)?

¿Cuánto ha presionado a Irak, con el fin de hacer frente a "la amenaza de la paz", "la violación de la paz", y "el uso de la fuerza" (el contenido de los artículos del séptimo capítulo)?

La neutralidad es lo mínimo que la República Islámica, la cual es víctima de una agresión sangrienta y perjudicial, puede esperar del Consejo de Seguridad; porque el deber de ese Consejo es hacer frente a la agresión y reparar a las víctimas de la agresión, y no ser neutral entre estos dos. Pero ¿puede afirmar el Consejo de Seguridad que en este aspecto ha sido hasta neutral?

Nosotros sentimos que el Consejo de Seguridad bajo la influencia del deseo y la voluntad de algunos de los grandes poderes, especialmente EE.UU. ha estado en una posición muy indebida y condenable. En este caso hay que decir: ¡la seguridad fundada con el apoyo de tal Consejo de Seguridad, es como un palacio llamativo de cartón! Las naciones, especialmente las naciones del tercer mundo, y en particular los que desean vivir completamente independientes de las superpotencias, jamás podrán exigir de este Consejo de Seguridad garantizar su seguridad.

El abstenerse de condenar a Irak como el agresor, ha mantenido inflamado el fuego de la guerra impuesta, y hasta lo ha extendido.

Ahora el Golfo Pérsico, debido a la presencia militar de Norteamérica y de otros países que tras el gran Satanás y por su insistencia han entrado en la región, se ha convertido en un depósito peligroso de pólvora.

Yo considero necesario atraer la atención de la Asamblea General de la ONU.., así como a la opinión pública de EE.UU. al peligro muy grande e inminente que ahora el régimen norteamericano a través de su reciente acción en el Golfo Pérsico, amenaza a todo el mundo y no solamente a la región. Ayer las naves norteamericanas atacaron a un buque mercante iraní llamado "Iran Ary". Durante este ataque cinco personas resultaron muertas y otras cuatro fueron heridas. Irak paseó al buque y capturó a algunas personas y las tomó como rehenes. Ayer la televisión norteamericana calificó este acto como de ataque a un buque que estaba colocando minas, y como de costumbre mintió a la opinión pública del mundo. Pero yo ahora anuncio que ese buque era un buque mercantil llamado "Iran Ary", Y no un torpedero. Esto es un inicio para los sucesos cuyas consecuencias amargas sin duda no se restringirán al Golfo Pérsico, y el iniciador, es decir EE. UU. tendrá la responsabilidad de todos los siguientes acontecimientos.

¿Hay que creer la afirmación impaciente de EE.UU. para la paz en el Golfo Pérsico o este belicismo claro? Yo anuncio francamente que Norteamérica recibirá la respuesta de esta actitud fea.

Esto es sólo una de las consecuencias fatídicas de la guerra impuesta y la impotencia del Consejo de Seguridad en hacer frente a la agresión de Irak. Si el Consejo de Seguridad condenaba a Irak por haber iniciado la guerra impuesta y después por haber comenzado la guerra de las ciudades y luego la guerra de los buques, hoy norteamérica no podría pese a la presión de la opinión pública del mundo y aun del interior de EE.UU..., proceder a tal amenaza abierta contra la paz y la seguridad del mundo, enseguida y pese a la resolución 598, cuyo factor principal de la preparación y publicación ha sido Norteamérica misma.

¿Ha sido preparada la resolución solamente para presionar a la República Islámica?

Yo debo anunciar al mundo entero, especialmente a la gran nación de Norteamérica, que la presencia militar amenazante de EE.UU... en el Golfo Pérsico, es sólo una de las hostilidades abiertas del régimen de EE. UU. contra nuestra nación.

La historia de nuestra nación está en un capítulo oscuro, amargo y sangriento, mezclado con varias enemistades y rencores del régimen norteamericano: apoyar durante 25 años al régimen dictatorial y verdugo de "pahlavi" con tantos crímenes que cometió respecto a nuestro pueblo, el saqueo de las propiedades de este pueblo con la complicidad del Sha, confrontar seriamente contra la revolución en los últimos meses de la vida del régimen del Sha y animarles a aplastar las manifestaciones de millones del pueblo, obstruir la Revolución por varios medios en los primeros años de la victoria, ayudar a los golpistas, ayudar continuamente a los elementos terroristas y contrarrevolucionarios en el exterior del país, bloquear los efectivos y las propiedades de Irán y no entregar las propiedades que el Sha había llevado del erario (público), y las había depositado a su nombre en los bancos norteamericanos, esforzarse para que se implemente el cerco económico y crear el frente unido del occidente contra nuestra nación, apoyar abierta y efectivamente a Irak durante su guerra contra nosotros, y finalmente la expedición militar ilógica y brutal al Golfo Pérsico y poner en peligro serio la seguridad y la tranquilidad de la región ...

Esta es una parte del acto de acusación de nuestra nación contra el régimen de EE. UU; un acto de acusación que puede poner seriamente en duda todas las afirmaciones del pacifismo y las declaraciones de los dirigentes de este régimen sobre su buena voluntad respecto a la República Islámica, la cual aparentemente no tiene otro objetivo más que resolver sus propios problemas internos.

La última prueba del rollo de pergamino de las hostilidades de EE.UU... contra nuestra nación, es la catástrofe sangrienta creada contra los peregrinos indefensos y oprimidos en el territorio sagrado de la Meca y en el santuario seguro divino, donde cerca de cuatrocientos iraníes y no iraníes, cuya mayoría eran mujeres, murieran en martirio y varios otros resultaron heridos y golpeados. Según algunos testimonios, la mano de Norteamérica ha sido efectiva en esta catástrofe histórica sin igual.

¿Pueden el régimen norteamericano y sus títeres sauditas, dar una respuesta convencible para la masacre de tantas mujeres, y hombres oprimidos e inocentes?

Sin duda, los creadores de la catástrofe, para justificar su actitud, se ven obligados a buscar algún pretexto y dar algunas acusaciones, para la naturaleza de un suceso en que por una parte hay casi cuatrocientos peregrinos muertos y en su mayoría mujeres, y por otro lado se ve la policía local armada con ametralladoras, garrotes y los gases tóxicos, no da lugar a ningún pretexto.

Es cierto que la sangre (la sangre derramada injustamente y por tiranía y crueldad) conlleva un mensaje audible, no sólo para hoy, sino para todos los tiempos, y revela al asesino; pero el suceso de la Meca, desde este punto de vista que muestra la coordinación de la política de EE.UU... con la reacción árabe y desmantela las ocultaciones de estos dos en la región del Golfo Pérsico, tiene una dimensión universal, y merece que le presten atención en los círculos internacionales.

Considero necesario enfatizar en que este acto de acusación es contra los dirigentes del régimen norteamericano y no contra su pueblo, porque la nación norteamericana en el caso de enterarse de lo que su gobierno ha hecho con un pueblo, firmará el acto de acusación.

Nuestra nación ha mostrado que cree en sus objetivos y para alcanzarlos resistirá hasta sacrificar su vida. Tal nación no tiene miedo ni de EE.UU... ni de ningún otro poder, y con la ayuda de Dios mostrará que la victoria pertenece a la verdad y los creyentes en la verdad.

¡Sr. Presidente!

¡Sr. Secretario General! ¡Estimados Presentes!

Esta fue la historia de nuestra revolución, una revolución la cual si creó una ola amplia de esperanza entre las naciones sufridas de la dominación del Estekbar (la arrogancia), creó también una ola de oposición tan amplia como la otra entre los polos de la dominación internacional. Estas oposiciones por más que fueron serias, profundas y variadas, no pudieron desarraigar el árbol joven el cual tenía sus raíces en las profundidades y día a día se fortalecía más; aunque le lanzaron muchas piedras y le asestaron muchas heridas ...

Ahora vean y ven el mundo entero que nosotros pese a lo grave de las dominaciones estamos vivos y seguiremos viviendo. Las tradiciones divinas durante la historia lo han prescrito y no será nada más. Esto es nuestro mensaje más vivo y más expresivo.

El sistema del dominio, siempre ha querido probar lo contrario y considerar su voluntad como de terminante del destino para las naciones y los países del Tercer Mundo.

Nosotros lo hemos impugnado. No cabe duda en que el sistema del dominio no deseaba la vida y la continuidad de la Republica Islámica, pero nuestra voluntad lo superó.

Nuestro mensaje a todas las naciones y los gobiernos que quieran quedarse independientes y desatentos a la voluntad de los grandes dominantes del mundo, es que no teman de ellos y tengan confianza en sí y en su nación. Nuestra revolución, sigue considerando su gran mensaje, negar el sistema de la dominación en el mundo... Hoy prácticamente el mundo está dividido entre los grandes poderes dominantes, y ellos se consideran amos del mundo.

En otras palabras el mundo está dividido en dos partes: dominante y dominado, y la primera parte se considera poseedora del destino de la segunda. El sistema de la dominación es la existencia de estas mismas relaciones desiguales entre estas dos partes del mundo.

El sistema del dominio, a su gusto, niega a las revoluciones y crea dificultades para los regímenes revolucionarios.

Nicaragua y los países revolucionarios del sur de África son algunos ejemplos vivos de esta realidad.

El sistema de la dominación, pese a las naciones, decide por ellas. La Palestina oprimida es ejemplo completo y Afganistán (en aquellos días bajo las botas de la URSS, hoy bajo Estados Unidos) es otro ejemplo de esta realidad.

El sistema de la dominación juega con los significados de las palabras a su gusto, los cambia según sus intereses, y emplea todas sus posibilidades para imponerlos. El terrorismo y los derechos humanos son algunas pruebas de esos signficados manipulados.

El sistema de la dominación, hasta ataca directamente a los países que son objetos de su furia, y cuyos recientes ejemplos son los ataques de EE.UU. a Libia y Granada.

El sistema de la dominación decide para el mundo entero y todas las naciones cuyo ejemplo de ayer es Hiroshima y hoy también el presidente norteamericano está orgulloso del acto horrible de sus antepasados, razonando que: ¡si nosotros no hubiéramos matado, sería posible que después fueran matados más en el mundo entero! y de esta manera echa a cara de todo el mundo su lástima como si fuera un tutor de modo norteamericano.

El sistema de la dominación, apoya a los regímenes fascistas y racistas como Israel y Sudáfrica, y los provoca a masacrar a los pueblos oprimidos, sometiéndolos a sangre y fuego.

El Líbano musulmán, el cual pacientemente resiste frente a las agresiones criminales de los sionistas es un ejemplo evidente, y los países de la primera línea del sur de África son otros ejemplos de esta política.

El sistema de dominación, se da a sí mismo el derecho de poner bajo la presión a las organizaciones internacionales, y cuya prueba en el presente es la presión de EE.UU. sobre el Consejo de Seguridad y la UNESCO.

El sistema de dominación, considera absolutos los intereses de los dominantes e ignora los intereses de los demás, cuyo ejemplo es la presencia convulsionaria y peligrosa de las naves norteamericanas en el Golfo Pérsico, lo que se ha realizado con el razonamiento de "mantener los intereses de EE.UU." y sin prestar atención a los intereses de los países de la región ... y por fin el sistema de dominación, tiene bajo su control las propagandas mundiales, y con la ayuda de estas propagandas muestra al revés a todas las realidades y presenta a todas estas noticias como servicios, y así no deja que la opinión pública del mundo le hagan frente.

Nuestro mensaje a todas las naciones y los gobiernos del tercer mundo, así como a aquellas naciones cuyos gobiernos son creadores del sistema de dominación, es que el mundo no debe soportar más esta situación anormal. Hay que decir a los poderes y los grandes gobiernos por parte de todo el mundo: ¡siéntense en sus casas y dejen al mundo y al pueblo del mundo! ¡Uds. no son sus tutores!

En la ONU existen dos segregaciones injustas el veto y la afiliación permanente en el Consejo de Seguridad; estas dos segregaciones deben de ser eliminadas. Esto es el único camino que (una vez eliminadas ellas) convertirán a la ONU y al Consejo de Seguridad en unos hogares en que podrán apoyarse y confiarse todos los pueblos y podrán solucionar sus problemas bilaterales; sino como siempre, el Consejo de Seguridad será un organismo para emitir y expedir veredictos y documentos inacreditados y de órdenes inútiles. Así que los pueblos como siempre sentirán que no existe lugar alguno para solucionar sus problemas internacionales y recurrir a la violencia es el único medio de avanzar en los asuntos.

Nuestro mensaje a los gobiernos tercermundistas es que sigan esforzándose en unificarse entre sí mientras exista el sistema del dominio y el statu quo. Este es el mejor camino para ponerse más fuerte.

Los dominios mundiales no entienden ningún idioma salvo la fuerza. En frente de la fuerza aplicada por ellos hay que hablar con fuerza.

La conciencia de los pueblos y su concientización sobre la cualidad y el papel del sistema de dominio es el mejor apoyo de los gobiernos tercermundistas y es la esencia del auténtico poder frente a los dominantes. Los líderes de estos gobiernos no tienen ningún remedio salvo pensar clarividentemente y rindiéndose a la voluntad poderosa de sus pueblos.

La unión y unificación que proponemos a los países del tercer mundo, no es una unificación para luchar con los grandes poderes sino es una unificación para la auto-defensa y rechazar el quite y la pérdida de sus derechos justos. Los poderes dominantes son los mayores elementos para justificar y desarrollar la corrupción... la corrupción moral, la sensual y la ideológica. Todo tipo de corrupción con sus motivaciones políticas, económicas y de espionaje se propagan y desarrollan por los grandes poderes. Así es que hoy en día en el mundo negro y amargo que comprende esta vez también a los pueblos pertenecientes a los grandes poderes tienen mayor dominio. Bajo este dominio de estos poderes los valores morales ya se ven agotados, los fundamentos familiares tambaleantes, el diablo del alcoholismo, y el de la drogadicción extendidos, mientras se disminuye cada vez más el atractivo de la espiritualidad y la moralidad.

Nosotros en nuestros países debemos iniciar una lucha seria contra la corrupción. Hemos de fortalecer cada vez más los fundamentos de la familia convirtiendo el hogar que es la primera guardería humana, en el foco de cariño, placer, simpatía y espiritualidad. Hemos de enfatizar en los derechos y valores de la mujer mucho más que nunca, revisando en sus criterios actuales, los cuales son inventados por este mismo sistema de dominio liberando a la mujer de esta cadena impuesta por la cultura de occidente en que está atrapada, cadena en la cual se ha convertido en un sólo medio para el divertimento y la lujuria. La mujer puede ser un sabio, una científica, una política, una directora, una notable personalidad y mucho más. Eliminando la corrupción, la sociedad nos dará una esposa, una madre; en eso estamos totalmente de acuerdo, pero considerando a la mujer como un medio de divertimento y traición, nunca!! ... Así el hombre y la mitad de la humanidad podrá restituir su identidad y personalidad auténtica otorgando a la familia una institución permanente y sagrada. Estos son los mensajes de nuestra Revolución, dirigidos no sólo a los que esperan escuchar sino a todos aquéllos que han quitado el velo de su escuela aferrándose a un justo juicio ... y nada más.

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