Extracto de dos disertaciones del Líder de la Revolución Islámica de Irán, Su Excelencia el Aiatol•lâh ‘Alî Husainî Jamene’î … 21 / 3 / 2007 El enemigo interno, el enemigo externo, y la guerra psicológica En el Nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso. La alabanza sea para Dios, Señor del Universo. Que las bendiciones y la paz sean con nuestro señor y Profeta Abû-l Qâsim Muhammad y con su excelente Familia, los más puros y los elegidos, guiadores, guiados e inmaculados, especialmente sobre el Remanente de Dios en la Tierra.
El enemigo interno son esas malas peculiaridades que es posible que tengamos en nuestro interior. La pereza, la falta de agilidad, la desesperanza, el egoísmo extremo, pensar mal de los demás, ser pesimista respecto al futuro, no tener confianza en sí mismo -ni en la propia persona, ni en la propia nación-, etc., todas éstas son enfermedades. Si el enemigo interno se encuentra en nuestras personas nuestra tarea será dificultosa. Éstas son como termitas que arremeten contra las bases de un edificio y terminan destruyéndolo. Son como el gusano que se instala dentro de la fruta y termina pudriéndola. Debemos luchar contra esas malas peculiaridades. Si podemos neutralizar a esos enemigos que tenemos en nuestro interior, en nuestras personas y en la cultura general de nuestra sociedad, entonces el enemigo externo no podrá infringirnos ningún daño.
En cuanto al enemigo externo, con ello queremos significar al régimen de dominación internacional, esto es, eso a lo cual llamamos arrogancia mundial. La arrogancia mundial y el régimen de dominación dividen al mundo en dominadores y dominados. Si una nación quiere defender sus intereses frente a los dominadores, entonces éstos se vuelven hostiles con esa nación, infringen presiones sobre la misma e intentan destruir su resistencia. Ese es el enemigo de cualquier nación que quiere ser independiente, digna, honorable y desarrollada, y que no quiere estar bajo el yugo de los dominadores. Hoy, el exponente de esta hostilidad está conformado por la red del sionismo internacional y el actual gobierno de EE.UU. Por supuesto, esta hostilidad no es nueva sino que los métodos son los que han cambiado. Hoy existe una contradicción en el mundo. A los ojos de las naciones musulmanas y los países de ciertas regiones -esto es, las naciones de Asia, África, los países latinoamericanos y los países de Medio Oriente-, la nación de Irán es valiente, defensora de la verdad y la justicia, y resiste frente a los avasalladores. Es así como conocen a la nación de Irán. Esta misma nación de Irán y este mismo régimen de la República Islámica que es tan objeto de elogio por parte de los pueblos, desde la perspectiva de los poderes opresores ¡es acusada de infringir los derechos humanos! ¡Es acusada de amenazar la paz mundial! ¡Acusada de apoyar el terrorismo! ¡Eso es una contradicción! Una contradicción entre la visión de los pueblos y las ansias de los superpoderes.
Las contradicciones entre sus ansias y los anhelos de la gente y lo presenciado por la misma, se incrementan día tras día. Hablan sobre democracia, hablan sobre derechos humanos, hablan sobre seguridad mundial, hablan de lucha contra el terrorismo, pero su malvado interior nos indica que son provocadores de guerras; nos señala que pisotean los derechos de las naciones; nos señala su profunda e insaciable ansia por las fuentes mundiales de energía. Eso es observado por los pueblos, ante los cuales, día tras día decrece más y más la reputación de la liberal democracia y de EE.UU. -que se encuentra a la vanguardia de la misma-. En contraposición, la reputación del Irán Islámico aumenta cada vez más. Frente a estos dos enemigos, nosotros tenemos dos obligaciones: Primero debemos conocer al enemigo y luego debemos conocer sus planes. Voy a resumir el programa de la arrogancia mundial contra la nación de Irán en tres frases. Primero: La guerra psicológica. Segundo: La guerra económica. Tercero: Combatir su desarrollo y capacidad científica. ¿Qué es la guerra psicológica? El
propósito de la guerra psicológica es amedrentar. ¿A quién
quieren amedrentar? A una nación que no se deja amedrentar; a ¿A quién quieren amedrentar? A funcionarios y personalidades políticas que, como decimos usualmente, conforman la élite (de una nación). A ellos quieren amedrentar. Quieren amedrentar a quienes son factibles de ser seducidos. Quieren seducir a ésos y debilitar la voluntad popular. Quieren cambiar la comprensión del pueblo respecto a las realidades de su propia sociedad. El objetivo de la guerra psicológica es éste. A una persona que no está enferma se le dice cientos de veces: “¡Señor! ¡Usted se ve agotado! ¡Usted está enfermo!”. Al final la persona termina sintiéndose un poco enferma. También sucede lo contrario. Si a alguien que está siendo víctima de alguna enfermedad, se le dice cientos de veces “¡Usted se encuentra bien!”, la persona siente una falsa mejoría. Mediante la sugestión quieren invertir las realidades de nuestro país a los ojos de nuestro pueblo. La nuestra es una nación con potencial, capaz, y poseedora de grandes recursos naturales. Tal nación puede progresar y disponerse a la vanguardia sin que haya ningún motivo por el cual deba desesperanzarse. Pero ellos quieren invertir las realidades y desesperanzar a la nación. En sus propagandas invierten el sitio del acusador con el del acusado. Hoy, EE.UU. es el acusado y los pueblos del mundo son los acusadores. Hoy, nosotros acusamos a EE.UU. EE.UU. está acusado de pertenecer a la arrogancia mundial, de promover el colonialismo, de promover guerras, de invasión militar, de provocar discordias internas. Nosotros somos los reclamantes. Nosotros somos la parte acusadora. Ellos quieren disponerse en la parte acusadora y colocar a la nación de Irán en la parte acusada. Parte de la guerra psicológica del enemigo consiste en promover las diferencias. Suscitan y difunden en nuestro país diferencias regionales, diferencias religiosas -entre shias y sunnis-, diferencias partidarias y diferencias y luchas de clases.
En la cuestión de Irak acusan a Irán. Aquéllos que llegaron e invadieron Irak, humillaron al pueblo de Irak, ofendieron a las mujeres, hombres y jóvenes iraquíes de diferentes maneras, siendo que en estos mismos momentos los militares norteamericanos e ingleses se encuentran conduciéndose con total abuso en Irak…, esos mismos ¡acusan a Irán de entrometerse en los asuntos de Irak! Cuando el estado de EE.UU. y muchos otros estados occidentales apoyaban al aniquilado baazista Saddam, la nación de Irán les abrió los brazos a los iraquíes emancipados. Personas libres que vinieron hasta aquí y que nosotros protegimos de la maldad de Saddam. Hoy, esos mismos han llegado al poder y al gobierno en Irak. El terrorismo en Irak es incitado por los servicios de espionaje de EE.UU., Inglaterra e Israel. Esta matanza entre hermanos en Irak no es producto de una guerra shia-sunni. Los shias y los sunnis convivieron por siglos en Irak y no tuvieron guerras. Hay muchas familias iraquíes en las que algunos son shias y otros sunnis. Fueron ellos los que provocaron esos actos de terrorismo. Son ellos los que se benefician de la inseguridad. En cuanto a los
rumores que siembran sobre la influencia shia, la difusión del
Shiísmo por parte de Irán, “la media luna shiíta” y otras
aseveraciones como La guerra económica también es otra. Quieren disponer en estrechez a la nación de Irán en lo concerniente a los asuntos económicos. Nosotros podemos hacer florecer nuestra propia economía. Nos amenazan con boicot. El boicot no puede hacernos daño. ¿Acaso hasta ahora no hemos estado bajo boicot? ¡Nosotros logramos la energía nuclear encontrándonos bajo boicot! Nosotros logramos desarrollo científico encontrándonos bajo boicot. Nosotros logramos esta extensa edificación del país encontrándonos bajo boicot. En situaciones, incluso es posible que el boicot apareje nuestro propio beneficio. En cuanto a la cuestión de enfrentarse al desarrollo científico, en esta misma cuestión de la energía atómica tenemos un importante ejemplo. En declaraciones, medios políticos y otros, se dice que los estados occidentales no están de acuerdo con que Irán posea energía nuclear. Bueno…, que no lo estén. ¿Acaso nosotros le pedimos permiso a alguien para conseguir la energía nuclear? ¿Acaso la nación de Irán ingresó a este terreno con el permiso de alguien como para que ahora digan “no estamos de acuerdo”? Bueno…, no estéis de acuerdo. El pueblo de Irán está de acuerdo y desea tener energía nuclear. …
Aquellos que celebran la nacionalización del petróleo que tomó lugar a manos del Dr. Mosaddegh y el fallecido Aiatol•lâh Kâshânî (que sepan) que eso fue algo pequeño en relación a esto. Esto es mucho más grande que eso. Los funcionarios de nuestro país no han cometido ninguna acción ilegal. Todas nuestras actividades son realizadas frente a los ojos de la Agencia de Energía Atómica, y no tenemos ninguna queja por ello. Nosotros no nos oponemos a que eso tenga lugar bajo su supervisión. El alboroto y las presiones sobre la nación de Irán a causa de este tema, el empleo arbitrario del Consejo de Seguridad de la ONU será en detrimento de los poderes enfrentados a Irán. Voy a decir lo siguiente: Si es que pretenden hacer un uso arbitrario del Consejo de Seguridad y por ese medio intentar ignorar este categórico derecho… nosotros hasta ahora lo que hemos hecho fue en conformidad a las leyes internacionales; si ellos quieren ir por fuera de la ley, nosotros también podemos ir por fuera de la ley, y lo haríamos. Que la Paz, la Misericordia y las Bendiciones de Dios sean con vosotros.
… 6 / 4 / 2007 La necesidad de un “estatuto de la Unidad
Islámica”
Hoy, 17 de Rabî‘ al-Auwal, correspondiente al día del feliz aniversario del nacimiento del Gran Profeta del Islam (s.a.w.) y del Imam Ÿa‘far As-Sâdiq (a.s.), en un encuentro con funcionarios del régimen, embajadores de los países islámicos en Irán y un grupo de invitados participantes de la Conferencia de la Unidad Islámica, el gran líder de la Revolución Islámica, al tiempo que felicitaba a todos los musulmanes del mundo y a la nación de Irán por esta auspiciosa festividad, se refirió a la revivificación de la identidad islámica, la innegable realidad del despertar islámico y la disposición del mundo del Islam para marchar hacia la grandeza, la independencia y el desarrollo científico, y manifestó: “Hoy, la más importante necesidad del mundo islámico y la real cura de todos los problemas de los musulmanes, es la unidad y la armonía islámica. Sobre esta misma base, los sabios e intelectuales musulmanes deben elaborar un estatuto de Unidad Islámica en su carácter de requerimiento histórico.” El Aiatol•lâh Jâmene’î consideró a los seres humanos en deuda con las bendiciones y misericordia del Gran Profeta (s.a.w.), e indicando la necesidad que la humanidad tiene de sus enseñanzas en su condición de vía para la salvación y preparadora del terreno para la concreción de la justicia y los sublimes valores humanos en la sociedad, agregó:
“La comunidad islámica, luego de años de negligencia, actualmente tiene una nueva visión sobre la Sharî‘ah y la religión del Islam. En base a esto, el mundo islámico, con esa perspectiva y nueva comprensión, y mediante el hecho de aferrarse a las enseñanzas religiosas y a la conducta y palabras del Noble Profeta (s.a.w.), puede disponerse a la vanguardia de la humanidad en dirección a la perfección y el esplendor.” Él, refiriéndose a las realidades actuales del mundo, el despertar islámico y la vuelta al Islam, consideró el hecho de vivificar el Sagrado Corán y el establecimiento de una comunidad única como parte de esas realidades, y puntualizó: “Estas cuestiones que por muchos años fueron planteadas entre algunas personas en particular y reformadores del mundo del Islam en la forma de valores lejos del alcance, actualmente se han convertido en consignas vivas entre las masas de musulmanes, especialmente en el estrato joven e instruido. Por supuesto, el papel desempeñado por el triunfo del Islam en Irán y la resistencia y sacrificios del pueblo iraní, ha sido considerablemente manifiesto y destacado a este respecto, así como en lo concerniente a insuflar el espíritu de esperanza en la comunidad islámica.” El Aiatol•lâh Jâmene’î agregó: “Junto al despertar islámico y el resurgir de las originales consignas islámicas, también el frente de la hostilidad de la arrogancia mundial contra el Islam se ha organizado mucho más, es más serio y se ha tornado más multilateral, puesto que el despertar islámico conforma un gran peligro para los poderes del imperialismo y el régimen de dominación mundial.”
“Otra de las realidades del mundo de hoy, es que en este enfrentamiento, opuestamente a los parámetros materiales y las propagandas de los medios de comunicación, el frente en apariencia poderoso de la arrogancia ha sido vencido por el gran frente islámico.” El líder de la Revolución Islámica, consideró al fracaso de los planes del frente de la arrogancia -a la cabeza de los cuales se encuentra EE.UU.- en Oriente Medio, especialmente en Palestina, Irak y El Líbano, como una exponente muestra de esa realidad, y puntualizó: “Aquéllos que dicen que se debe ser realista al analizar las diferentes cuestiones, deben tener en cuenta estas verdades y realidades innegables.” Él, consideró que una de las obligaciones de suma importancia para continuar el profundo movimiento de la comunidad islámica hacia la victoria, es la unión y armonía islámica, y agregó: “La política del frente de la arrogancia es provocar diferencias y discordias regionales y religiosas entre los musulmanes, y para combatir contra ello se debe
fortalecer la unidad y armonía entre la comunidad islámica. Por esto mismo, este año (solar iraní) fue llamado “el año de Unidad nacional y la armonía islámica.” El Aiatol•lâh Jâmeneî consideró que entre los principales obstáculos para la Unión se encuentra la comprensión equivocada, las suposiciones erróneas, los malos entendidos y la desinformación respecto a los fundamentos correctos de las ideas mutuas. En tanto indicaba el papel que deben desempeñar los Estados islámicos y los sabios del Islam en lo que se refiere a allanar el terreno para la unidad y la armonía islámica, recalcó:
El Líder de la Revolución Islámica, en tanto ponía énfasis en que el frente de la arrogancia en su enfrentamiento contra el frente del Islam no hace diferencia entre los musulmanes, ya sean shías o sunnis, agregó: “En condiciones en que el mundo de la arrogancia se empeña en destruir la imagen de los musulmanes y considera al despertar islámico entre shias y sunnis como un peligro para sí, disponiéndolo como blanco de ataque ya sea bajo el nombre de Hamas o Hizbul•lâh del Líbano, ¿acaso es razonable que los musulmanes se envuelvan en discordias regionales y religiosas, y olviden a su enemigo en común?”. Él, consideró la unidad del mundo islámico en beneficio de los pueblos musulmanes y asimismo en provecho de los estados islámicos, y remarcó: “Los estados islámicos deben acercarse más mutuamente, y si se apoyan en sus propios pueblos, fuerza y capacidades, serán mucho más fuertes que si se apoyan en los políticos norteamericanos.” Finalmente, el Aiatol•lâh Jâmene’î puntualizó lo siguiente: “El Irán Islámico ha demostrado tener experiencia en la resistencia frente a los grandes poderes, en encomendarse a Dios y en afirmarse en las propias fuerzas y capacidades, y en los últimos 27 años, a pesar de todas las presiones y diferentes conspiraciones, la fuerza y desarrollo de la nación de Irán se ha incrementado.” |