Ciencias Políticas Islámicas
Los Principios del Gobierno Islámico
Autor: Husein Yavan Areste
La religión y la política
Introducción
Para hablar de un gobierno islámico hay que responder primero a la relación entre la religión bien entendida y la política (tal como veremos que el Islam la presenta en forma pura, profética sin contaminaciones u omisiones). Esta relación, como dice el Imam Jomeini en su libro “El Gobierno Islámico”, es de por sí evidente pero desgraciadamente debido a los falsos prejuicios de una supuesta separación entre ambos, no nos queda más remedios que tener que aclararlo. Este principio debe ser resuelto racionalmente para poder seguir con todo el resto de las concepciones islámicas sobre la política.
El gobierno de los sabios islámicos (muytahidin), con todas sus condiciones en la época de la Ocultación 1, es una consecuencia del gobierno y autoridad de los Imames (líderes de parte de Dios), que a su vez se desprende de la del Profeta. El profeta, a su vez, basa su autoridad en la responsabilidad de difundir y ejecutar las leyes de la religión o modo de vida y éste en el Islam abarca como veremos todos los aspectos que tiene que ver con el hombre. No solamente los aspectos devocionales individuales o la relación del individuo con Dios. En otras palabras, si la religión se limita a tener en cuenta las cuestiones que tienen que ver con la otra vida o la vida meramente espiritual y no le concierne este mundo y lo material o lo social, entonces no podrá concebirse que el gobierno sea uno de los objetivos de los profetas.
¿Cómo pretenden justificar la evidente, explícita e histórica relación del sagrado Corán y del Profeta con el gobierno aquellos que toman casi como dogma de fe indiscutible que la religión y la política no deben juntarse?
La relación del din o religión con la política es la base de todo el edificio doctrinario político islámico y por ende el primer tema que hay que dejar bien en claro.
Capítulo primero
La relación entre el Islam y la política
La política es administración, cuidado, gobierno, programación, organización de los asuntos de la sociedad y también se definió como el arte de gobernar. El conocimiento político es el estudio del poder, cómo se conforma y se ejecuta y la construcción del gobierno.
La definición del din
El din o religión del Islam es un conjunto de doctrinas, de normas prácticas, y de una moral que abarca una serie de creencias, leyes y valores y que se obtiene por medio de la revelación por intermedio del profeta del Islam, la bendición y la paz sean con él y con su Familia Purificada. El Profeta además de su difusión tiene la responsabilidad de transmitirlo, enseñarlo, interpretarlo y ejecutarlo. De acuerdo al Sagrado Corán, la tradición del Profeta (y de los Masum o infalibles, sus dichos, sus actos, incluso aquello que avaló con su silencio), el intelecto, el consenso de los sabios (que se remonte a una tradición de los infalibles), son todos ellos considerados las fuentes del Islam.
El objetivo del din o la religión
El objetivo del din o la religión es asegurar la felicidad verdadera del ser humano en este mundo y en el otro que se consigue a la sombra de una guía especial. El Camino de la guía y el camino para alcanzar la felicidad se presenta como el Siratul Mustaqim o el Sendero Recto.
Qad yaakum mina Allah nurun ua kitabun mubin. Iahdi bihi Llahu mani ttaba’a riduanahu subula salam ua iujriyuhum mina thulumati ila an-nuri bi idnihi ua iahdiihim ila siratin mustaqim. 5:15-16
“Ha venido a vosotros de parte de Dios una luz y un Libro evidente. Guía por su medio Dios a quien sigue su Satisfacción por los caminos de la paz y los extrae de las tinieblas a la luz con Su permiso y los guía hacia un sendero recto”.
Una guía verdadera así, de parte del verdadero Señor lo conduce con seguridad a uno a la felicidad. Ulaiika ‘ala huda min rabbihim ua ulaiika humul muflihun 2:5
“Aquellos están sobre la guía de su Señor y aquellos son ciertamente los exitosos”.
El rol del din
Ia aiiuha ladina amanu astayiibu lillah ua lirasuli ida da’akum lima iuhiikum. 8:24
“¡Oh vosotros que creeis!, responded a Dios y a Su Mensajero cuando os invitan a aquello que os da vida”.
Man ‘amila salihan min dakarin au unza ua hua mu’minun falanuhiiannahu haiiaatan taiibatan. 16:97
“Quien haga una buena acción, sea hombre o mujer y sea creyente le daremos una vida buena y pura”.
La respuesta a Dios y a su mensajero es el din o la religión, un conjunto de creencias, normas a practicar y valores a observar, eso es el din o religión en el Islam.
Dios es Uno y el Señor del Universo, nada queda fuera de Su esfera. Es el monoteísmo consecuente y lógico cuyas implicancias impiden todo tipo de separación de esferas y fragmentaciones arbitrarias e irracionales. (tales como espíritu-cuerpo; mundo-más allá, carne-espíritu; ciencia-religión, fe-razón; religión-política; sagrado-profano, etc.)
Todo hombre y toda sociedad necesitan invariablemente de una guía y orientaciones. De alguna fuente extrae su idea de felicidad, de Dios, del mundo y del ser humano. Hoy más que nunca con todos los adelantos tecnológicos y la complejidad de la sociedad humana el hombre necesita de una religión que lo oriente y le enseñe cómo vivir y hacia dónde marchar.
Las particularidades de la religión islámica
Los grandes objetivos que garantiza el Islam se hacen posibles gracias a sus particularidades. El Islam como el último din revelado tiene cuatro grandes cualidades.
Su veracidad
Hua alladi arsala rasulahu bil huda ua dinil haqq liuthirahu ‘ala dini kullihi 9:33
“El es Quien envió a Su mensajero con la guía y la religión verdadera para hacerla prevalecer por sobre toda otra religión”.
Su extensión
El Sagrado Corán además de decir que explica todas las cosas, 16:89 (Ua anzalna ‘alaika al kitaba tibianan. “Y hemos hecho descender sobre ti el libro como explicación de todo”. (obviamente en sus fundamentos y en forma complementaria lo hacen la sunna profética, las enseñanzas de sus sucesores de parte de Dios y el intelecto), habla de la integridad que tiene el din del Islam.
Al aiaum akmaltu lakum dinakum ua atmamtu ‘alaikum ni’mati ua radiitu lakum al Islam dinan. 5:3
“Hoy os he perfeccionado para vosotros vuestra religión y completé mi bendición sobre ustedes y me satisface para vosotros el Islam como religión”.
En la o exégesis coránica (en árabe tafsir), se dice que el significado de perfeccionar vuestro din es el elevarlo al máximo grado de desarrollo y progreso de modo que después de esto no aceptará una imperfección. (Tafsir Al Mizan de ‘Allamah Tabatabai).
Abu Sa’iid al Judri narra que cuando se reveló esta aleya, el profeta dijo: Allahu Akabar ‘ala ikmali din ua itmame ni’mati ua ridai rabb birisalati ua uilaiati ‘Ali ibn Abi Talib min ba’di…
“Dios es el más Grande para perfeccionar el din y completar Su Gracia y la Satisfacción del Señor en mi misión y en la Uilaiat (Autoridad) de Ali ibn Abi Talib después de mi…”.
El Imam Rida, la paz sea con él, el octavo de los Imames de la Casa Profética, dijo acerca del tafsir de este versículo que: Ua ma taraka shaian mimma tahtayu ilaihi al ummatu illa ua qad baiinahu, faman za’ama anna Allaha lam iukmil dinahu faqad radda kitaba Allah ua man radda kitaba Allahi faqad kafara. (Tuhaful ‘uqul, Husein ibn Ali Hurani). “Y no dejó cosa de aquello que necesita la Comunidad Islámica sin explicarlo, pues quien crea que Dios no perfeccionó y completó Su din, ha rechazado el libro de Dios y quien lo rechace ha descreído”.
Una de las razones más fuertes para entender la unidad entre el din y la política es este carácter de integración y totalizador que tiene el Sagrado Corán.
El Islam abarca todo el mundo, habla a toda la humanidad y no repara en distinciones de color de piel, raza, condición social, lengua, zona geográfica, sino que todo lo abarca.
In hua illa dikru lil ‘alamin. 12:104. “No es sino un recuerdo para el universo”.
Ua ma hia illa dikrun lil bashar. 74:31. “Y no es sino un recuerdo para los seres humanos”.
Hada balagun linnas. 14:52. “Este es un enunciado para los hombres”.
Eternidad
Alguno de los que sostienen la separación entre la religión y la política creen que la religión en tiempos pretéritos tenía distintas responsabilidades y ocupaciones pero hoy debido a las complejidades de la vida social y las especializaciones de los distintos roles en la sociedad, estas responsabilidades y ocupaciones deben ser legadas a los gobiernos, los cuales a su vez, vendrían de este modo a suplantar al din. De las cosas que esta gente no tiene en cuenta están las condiciones innatas de las leyes y las ordenanzas islámicas y en consecuencia la condición de permanencia, eternidad y extensión que poseen.
Faaqim uayhaka li dini Llahi hanifan fitrata LLahi Alladi fatar an nasa ‘alaiha la tabdila lijalqi Llah dalika dinul qaiiamu ua lakin an nasi la ia’lamun. 30:30
“Volved vuestro rostro al din de Dios monoteísta, la naturaleza de Dios en la que creó a los hombres, no hay cambio en la creación de Dios, esa es la religión verdadera pero los hombres no saben”.
El Islam por tanto, es para todos los tiempos y todos los lugares.
‘Allamah Tabatabi en el Mizan (Su gran obra de Exégesis Coránica), sostiene que el tafsir del versículo que dice: Ua tammat kalimatu Rabbika sidqan ua ‘adlan la mubaddila li kalimatihi. 6:115. “Y se completó la palabra de tu Señor en veracidad y justicia, no hay cambios en Su palabra”, consiste en que la religión de Dios es completa, veraz, justa y permanente. El transcurso del tiempo, entonces, no le hacer mermar en nada. El sello de la profecía no tiene otro significado más que éste. Pues si el din con el transcurso del tiempo no pudiera dar explicaciones a las necesidades de la gente no tendría sentido que se proclame como sello y última versión, por el contrario, debería renovarse. Por supuesto que el modo de la aplicación de estas leyes e ideas contenidas en la religión de acuerdo a las condiciones actuales es otra cosa.
Las razones de las relaciones del Islam y la política
De acuerdo a lo dicho, la relación entre la religión islámica y la política se hace evidente, pero la fuerza dogmática de la supuesta separación que reina hoy en la cultura occidental hace necesario extenderse un poco más en la explicación de esta evidencia.
1) La extensión
La creencia en una religión se basa en la confianza con respecto a la veracidad de esa religión. Por lo tanto tenemos que ver qué dice en primer lugar la misma religión acerca del tema.
Los alcances de la extensión de una religión deben extraerse de esa religión y de sus objetivos no de otra parte. El objetivo del Islam es la felicidad del ser humano que se obtiene por medio de una guía especial. Todo lo que tenga efecto en cuanto a la felicidad humana, tanto en el aspecto individual o social y sea necesario, no se descuida en una religión que se dice abarcativa y extensiva. Si esta religión no tuviese alcances políticos y no estuviese vinculada a los quehaceres de los gobiernos con todo el rol que éstos tienen en la felicidad o desgracia de los pueblos, sería una religión incompleta.
En cuanto al asunto de la extensión de la religión existen dos visiones extremas e igualmente falsas. Una de ellas es que la religión se meta en todas las cosas y en todo deba volverse a ver qué dice la religión. Una religión en donde existen todos los conocimientos, los científicos, las artes y en todo asunto deba referirse a ella. Por lo tanto todos los adelantos científicos, tecnológicos y demás asuntos deben estar contenidos en la religión y sino no es completa. Otros en cambio, dicen que la extensión de la religión se limita a los asuntos devocionales, individuales, algunos valores éticos y lo que tiene que ver con el otro mundo o más allá. No debe entrometerse en los asuntos políticos y sociales.
Lo cierto es que la extensión de cada cosa debe medirse según sus objetivos enunciados. Si convenimos que la felicidad es el objetivo de la religión, ¿acaso puede aceptarse que la felicidad verdadera del ser humano pueda alcanzarse sin ocuparse de los asuntos políticos y del gobierno de una sociedad?
¿Si no nos ocupamos de los asuntos económicos, culturales, jurídicos, políticos, sociales puede acaso educarse al hombre? Si el camino del otro mundo pasa por éste mundo y la felicidad del hombre está atada a la política, entonces sin duda estarán entre las cosas contempladas por la religión que se extiende a todo lo necesario, máxime si la religión es verdadera, eterna y permanente.
La gente que limita la religión a los asuntos devocionales e individuales no tiene un conocimiento acabado de la religión de Dios. Si no fuera así, no se podría considerar una religión perfecta y no podría alcanzar sus propios objetivos enunciados por ella.
2) La constitución de un gobierno
Por la influencia de la religión en todas las dimensiones de la vida humana, la puesta en práctica completa de todos los asuntos legales y normativos del Islam y el logro de sus objetivos no se puede lograr sino mediante la conformación de un gobierno.
La conformación del gobierno islámico por parte del profeta en Medina es la mejor prueba de la relación del din o religión con la política. El profeta además del status de profeta, tenía el status de Imam o líder y la uilaiat o autoridad de gobierno sobre los musulmanes y la conformación del gobierno estaba entre las obligaciones de Dios para el profeta. El profeta estaba mandado a ejecutar la religión o din y esto no era posible salvo mediante la creación de un gobierno.
Un punto muy importante es el testimonio histórico de la mezquita del profeta en Medina ya que fue un verdadero centro religioso, espiritual y al mismo tiempo, sin ninguna disociación con los asuntos políticos, sino como una extensión de éstos de lo religioso y viceversa. La mezquita era el centro donde se gobernaba, se juzgaba, se tomaban las decisiones militares, los asuntos políticos y su vez todo ello estaba vinculado a la devoción y al culto religioso.
Aquellos que limitan la religión a asuntos de la moral y del otro mundo tienen que responder que, ¿acaso con cualquier tipo de régimen político y jurídico pueden asegurarse, tal como lo exige la religión islámica, las creencias, las normas, las leyes, la moral y los asuntos concernientes a este mundo y a la otra vida de los hombres?
3) El califato y el Imamato (liderazgo)
Algunos versículos coránicos afirman expresamente el establecimiento por parte de Dios, del califato (representación de la autoridad divina por parte del profeta o sus legítimos sucesores) y del Imamato (liderazgo divino). Estos versículos muestran claramente la obligación del profeta con respecto a la guía de la sociedad de parte de Dios.
Ia daudu innaa yalnaaka jalifatan fil ardi faahkum baina nasi bil haqq. 38:26
“Oh David, ciertamente te hemos establecido como representante (Califa) en la tierra, juzgad entre los hombres con la verdad”.
Ua ida ibtala Ibrahima rabuhu bi kalimatin faatammahunna qaala inni yaa’iluka linnasi Imaman. 2:124
“Y cuando su Señor probó a Abraham con unas pruebas y las aprobó, dijo ciertamente te establezco como líder (Imam) para los hombres”.
4) La autoridad y el juicio (Uilaiat ua Qadauat).
Con respecto al Profeta, el Sagrado Corán expresamente declara su autoridad de gobierno (uilaiat), y ordena el obedecerle (incondicionalmente) de modo que incluye también los aspectos políticos.
Leemos en el capítulo La mesa servida (al Maidat):
Innama ualiiukum Allahu ua rasuluhu ua alladina amanu alladina iuqimuna salat…. (5:55)
“Únicamente son vuestros líderes y autoridades, Dios, Su mensajero y quienes creen y hacen la oración y dan caridad estando inclinados”.
Ia aiiuha alladina amanu ati’uu al Llaha ua ati’uu ar-rasula ua ulil amri minkum. 4:59
“Oh creyentes, obedeced a Dios y a Su Mensajero y a quienes detentan la autoridad sobre vosotros”.
La exclusividad que Dios le otorga al Mensajero en el asunto del juicio de los asuntos muestra claramente la relación entre la religión y la política. No hay duda que el juicio es uno de los asuntos sociales que tienen que ver con el gobierno. Este cargo fue dado por Dios confiriéndole todo el derecho y el aval y la gente está obligada a dirigirse a él.
Fa la ua rabbika la iuminuna hatta iuhakkimuuka fima shayara bianahum… 4:65
“No por tu Señor, no creerán hasta que te hagan juzgar en aquellos que difieren entre sí…”.
5) Yihad ua Sahadat (Combate en el camino de Dios y martirio)
Los versículos sobre este asunto son tantos que tratarlos y explicarlos llevaría un libro aparte.
Ua a’iddu lahum ma astata’tum min quuatin. 8:60
“Y preparad contra ellos (los enemigos) todo la fuerza que podáis”.
Ia aiiuha an-nabiiu harridil muminina ‘ala al-qital. 8:61
“Oh profeta, anima a los creyentes a combatir”.
Ua la tahsabanna al ladina qutiluu fi sablil Llahi amuatan bal ahiaaun ‘inda rabbihim iurzaquun. 3:169
“Y no creáis que aquellos que fueron matados en el camino de Dios están muertos, están vivos siendo sustentados junto a Dios”.
¿Acaso se puede decir que una religión que ordena al profeta a combatir en el camino de Dios, es decir en el camino de la Justicia y el bien, no en el camino de la injusticia, la opresión y la mentira, se limita solamente a los asuntos individuales y devocionales entre el individuo y Dios?
El Sagrado Corán ordena categóricamente a los musulmanes combatir para erradicar la sedición.
Ua qaatiluuhum hatta la takuna fitnatun ua iakuuna ad-dinu kulluhu liLlahi. 8:39
“Y combatidlos hasta que no haya sedición y sea toda la religión para Dios”.
Esto muestra el rol y la presencia que la religión tiene en los asuntos de la sociedad
Faddala Allahu al muyahidina ‘ala al-qaaidina ayran athiman. 4:95
“Dios agració a los combatientes por encima de los que no combaten con una recompensa excelsa”.
6) La lucha contra la incredulidad y los tiranos
Esta insistencia del Sagrado Corán de combatir a quienes os combaten de los incrédulos es otra muestra del rol de la religión en los asuntos vitales de la sociedad.
Ua laqad ba’azna fi kulli ummatin rasuulan an ‘ubudu Llaha ua aytanibuu at-Tagut. 16:36
“Y ciertamente hemos hecho surgir en cada comunidad a un mensajero (que les exhorta) adoren a Dios y rechacen a los ídolos y tiranos”.
Ia aiiuha an nabiu yaahidil kuffara ual munafiqina ua agluth ‘alaihim. 9:73
“Oh profeta combate a los incrédulos y a los hipócritas y sé severo con ellos”.
Muhammad Rasulu Llah ua alladina ma’hu ashiddau ‘ala al kufar ruhamau binahum. 48:29. “Muhammad es el Mensajero de Dios y quienes están con él son severos con los incrédulos, misericordiosos entre sí”
7) La negación de la sumisión
De los versículos coránicos políticos más importantes y sobre las relaciones exteriores y las relaciones internacionales podemos citar el siguiente:
Ua lan iay’al Allahu al kafirina ‘ala al muminia sabiilan. 4:141
Y Dios no hacer prevalecer a los incrédulos por sobre los creyentes.
La religión islámica considera el honor, la fuerza y la gloria como perteneciente a los creyentes
Ua lillahi al ‘izzatu ua lirasulihi ua lilmuminina. 63:63
Y a Dios pertenecen la gloria y a Su mensajero y a los creyentes.
De acuerdo con estos versículos, los incrédulos y enemigos del Islam y de los creyentes no tendrán ningún tipo de supremacía, ni en lo político, ni en lo cultural, ni en lo militar, ni en lo económico o cualquier otro tipo de predominio.
8) El recomendar el bien y prohibir el mal
El recomendar el bien y prohibir el mal es uno de los principios políticos y sociales categóricos del Islam sobre el cual existen decenas de versículos y dichos proféticos (hadices) como por ejemplo:
Alladina in makkanahum fil ardi aqaamuu assalata ua atuu az-zakata ua Amaru bil ma’rufi ua náhi ‘anil Munkar. 22:41
Quienes si les afirmamos en la tierra hacen la oración, ofrecen caridad y encomiendan el bien y prohíben el mal.
Kuntum jaira ummatin ujriyat linasi tamuruna bil Maruri ua tanhauna ‘anil Munkar ua tuminuna bil llahi. 3:110
Sois la mejor comunidad que habéis surgido, ordenáis el bien y prohibís el mal y creéis en Dios.
El líder de los monoteístas y de los gnósticos, Ali ibn Abi Talib, la paz sea con él, en su testamento a sus dos hijos, los Imames Hasan y Husein, la paz sea con ellos, dirigiéndose a todos a aquellos a los que llegue su mensaje, dijo:
La tatruku al amra bil Marufi ua an nahi ‘anil munkar faiualla ‘alaikum shirarukum zumma tad’una fala iustayabu lakum.
No abandonéis el ordenar el bien y prohibir el mal, puesto que (si lo hacéis) os gobernarán los peores de vosotros, luego invocaréis a Dios y vuestra súplica no será respondida.
Los líderes religiosos auténticos han sido el ejemplo acabado de la exhortación a hacer el bien y la prohibición de hacer el mal. En la famosa súplica conocida como Ziaratu Yameatu Kabiratu se refiere a los líderes religiosos y dice:
Amartum bil marufi ua nahaitum ‘anil munkar ua yaahadtum fi sabili Llahi haqqa yihadihi hatta a’lantum dau’atahu ua baiintum faraidahu ua aqamtum hududahu ua nashartum sharaii’a ahkamihi.
Habéis ordenado el bien y prohibido el mal y lo pecaminoso y habéis combatido en el camino de Dios hasta proclamar Su invitación (el din) y explicado sus obligaciones, y habéis puesto en práctica Sus leyes y difundido Su legislación.
Estas palabras expresan claramente que la explicación de las leyes de la religión, las obligaciones, las penas, la difusión de las leyes y su expansión se hizo en el marco de la exhortación a hacer el bien, la prohibición de hacer el mal, y la lucha.
El ordenar el bien y prohibir el mal es una práctica tan importante en el Islam que los dichos proféticos dicen sobre ello: biha tuqamu al faraid: por ello se realizan las obligaciones
El Imam Ali, la paz sea con él, considera a esta práctica de exhortar a hacer el bien y prohibir el mal como una de las ramas del yihad o la lucha en el camino de Dios que es en sí uno de los cuatro pilares de la fe (al iman).
Esta práctica fue la principal motivación del levantamiento del Imam Husein, la paz sea con él, (el nieto del profeta, hijo de Ali y de Fátima, con ellos sea la paz) y en muchas ocasiones enfatizó sobre este punto en su testamento y en sus disertaciones, hasta sacrificar su vida en la práctica de esta obligación.
Los fuqahas o sabios islámicos también han dado relevancia a esta práctica y se han encargado de explicar sus condiciones y grados detalladamente en sus libros de fiqh o jurisprudencia.
Con todo lo dicho seguramente no quede lugar para seguir albergando ninguna duda sobre la imposibilidad de separar a la religión de la política.
El sistema de derecho y la ejecución de las leyes divinas
En muchas de los versículos coránicos se mencionan una serie de leyes civiles como el matrimonio, el divorcio, el testamento, la herencia, y leyes penales como el delito del robo y otras distintas penas y se enfatiza sobre su ejecución. Por ejemplo:
As saarequ ua as-saareqatu faqta’u aidiahuma yazaan bima kasabaa nakalan mina Allah. 5:38 Al ladrón y a la ladrona cortadles a ambos sus manos como recompensa por lo que hicieron y castigo de parte de Dios.
Az-zaniatu ua zani fayliduu kullu uaahidn minhuma miata yaldatin. 24:2
A la fornicadora y al fornicador azotádles a cada uno cien veces.
A los terroristas y corruptos: Innama yazau al-lladina iuhaaribuna Allaha ua rasuulahu ua ias’auna fil ard fasadan an iuqtaluu au iusallabu au tuqatta’u aidiihim ua aryuluhim min jilaafin au iunfau minal ard. 5:33
La recompensa de quienes combaten a Dios y a Su mensajero y esparcen la corrupción en la tierra es que los matéis o que los crucifiquéis o que les cortéis sus manos y pies opuestos o que los desterréis.
Sin duda estos versículos parecen en una primera vista muy severos y alejados de la misericordia y la compasión, o como diríamos hoy, de los derechos humanos. Pero el análisis de la fundamentación de dichas normas y leyes penales y su efectividad preventiva para evitar el aumento de la inseguridad, no en el marco de una política represiva dirigida a castigar a los más desesperados en la pirámide social, sino solamente luego de el establecimiento de un sistema justo y misericorde de carácter profético, es un tema que analizaremos luego, Dios mediante. Ahora nos interesa dejar en claro, el necesario vínculo existente entre la visión jurídica del Islam y la política para garantizar su cumplimiento.
Estos versículos al igual que muchos otros, además de la cantidad de dichos proféticos acerca de las leyes islámicas y las penas son evidentes con respecto a la existencia de un sistema jurídico en el Islam. Aquellos que dicen que la política debe estar separada de la religión han cerrado sus ojos a la existencia de este sistema legal islámico.
Las transacciones y asuntos económicos
Las transacciones- frente a los actos devocionales- en la terminología de la jurisprudencia, abarcan los asuntos que no requieren como condición la intención de acercarse a Dios. Este tipo de asuntos abarca desde los asuntos familiares como el matrimonio y el divorcio, hasta los contratos y los ‘iqaat (actos unilaterales no contractuales como por ejemplo los regalos o donaciones), como por ejemplo el comercio, el alquiler, los mencionados como la donación religiosa, los regalos, las licitaciones, etc, como dijimos constituyen el sistema legal del Islam.
El Islam en los asuntos económicos se ocupa de asuntos como los tesoros, las riquezas públicas, los impuestos a la tierra, el cobro de impuestos, la contribución que se les exige a los no musulmanes (que conviven pacíficamente en territorio islámico) cuando cuentan con la protección de los musulmanes, el cobro del quinto (jums), el zaqkat o caridad obligatoria que a su vez abarca muchos asuntos. Con una mirada sobre los libros de jurisprudencia islámica se advierte que la parte correspondiente a las transacciones (mu’amelat) es mucho más basta que aquella que trata sobre los asuntos meramente devocionales como la purificación, la oración, el ayuno, la peregrinación, etc. Se advertirá también que la jurisprudencia islámica cubre todos los aspectos de la vida individual y social. Por ello se puede comprender con más profundidad las palabras del Imam Jomeini, la Misericordia de Dios sea con él, cuando dijo: “El gobierno según la opinión de un jurista calificado (muytahid) islámico verdadero es la filosofía práctica de toda la legislación (fiqh) en todos los asuntos de la vida humana. El gobierno es la muestra de la dimensión práctica de la jurisprudencia ante todos los problemas sociales, políticos, militares, culturales, etc. El objetivo fundamental es cómo queremos poner en práctica a los principios sólidos de la jurisprudencia en las acciones individuales y de la sociedad. Todo el pánico de las arrogantes (el imperialismo) se debe a esto, que la jurisprudencia (fiqh) y el esfuerzo por extraer las leyes deduciéndolas de sus fuentes por parte de los sabios sea puesta efectivamente en práctica.
El doctor Hamid luego de aludir a dos de los agentes para el surgimiento del pensamiento político en la vida intelectual de los musulmanes se refiere a un asunto fundamental y es el “el vínculo esencial que existe entre el Islam como un programa global para ordenar la vida de los seres humanos y la política como un instrumento necesario al servicio de todos los aspectos de este programa.”
De acuerdo a su punto de vista, “si el alma y la esencia de la política es el esfuerzo por obtener el poder, será difícil poder encontrar una cosmovisión más política que el Islam. El Islam siempre considera a la naturaleza en el horizonte de sus necesidades corporales y espirituales. Nunca se conforma con una explicación de los ideales, sino que constantemente está ocupado en determinar los medios para la concreción de los mismos y el poder es un medio fundamental para alcanzar estos ideales. El Sagrado Corán quiere de los creyentes que sigan el bello ejemplo y perfecto modelo del profeta Muhammad, la bendición y la paz sean con él, (33:21). Debido a que el éxito fundamental del profeta se debió a la constitución de un gobierno de acuerdo a las enseñanzas islámicas y los musulmanes tienen la obligación de imitar este modelo2 .”
De este modo, los elementos que hicieron de los musulmanes los seres humanos más políticos son los siguientes:
- El consejo coránico para imitar al profeta como un modelo perfecto, con lo cual no queda ninguna excusa para la indiferencia con respecto a la política.
- La relación necesaria que existe entre la puesta en práctica de muchas de las leyes y normativas islámicas con la existencia de condiciones que no se logran a no ser con la constitución de un gobierno comprometido con la religión.
- Con respecto a quién debe gobernar y por qué se debe obedecer a los gobernantes, son preguntas inspiradas en las enseñanzas de la religión y del Corán que a lo largo de toda la historia produjeron reacciones positivas y negativas de parte de los musulmanes3 .
Conclusión
El Islam no se limita a una serie de asuntos devocionales e individuales, sino que ha fijado su postura en todas las dimensiones sociales, económicas, culturales, legales, políticas y militares, tanto hacia el interior (de la Umma, la gran nación de los musulmanes), como en las relaciones internacionales4 .
1 Se refiere al período de la ocultación del Imam de la época o líder de parte de Dios cuyo nombre es Al Mahdi, la paz sea con él, y que es el décimo segundo de los sucesores de la Familia Profética. Los musulmanes esperamos su aparición para llenar al tierra de justicia así como está estará llena de injusticia antes de su aparición de acuerdo a las profecías del Mensajero Muhammad (BPD). Junto a él, esperamos los musulmanes, la venida de Jesús, hijo de María, la paz sea con él para que ambos, junto a los creyentes, instauren el gobierno universal de la Paz y la Justicia de parte de Dios.
2 Idem.
3 Idem 17-18
4 En base a estos principios, el cuarto principio o fundamento de la Constitución de la República Islámica de Irán, como el fundamento madre, especifica el gobierno de la religión del siguiente modo:
Todas la leyes y disposiciones civiles, penales, impositivas, económicas, administrativas, culturales, militares, políticas, y otras, deben estar basadas en el Islam. Este fundamento constitucional gobierna de un modo general a todos los fundamentos de la Constitución, a todas las leyes, y a todas las otras disposiciones. Dilucidar este asunto es responsabilidad de los sabios juristas de Consejo Guardián. (Órgano oficial conformado por doce juristas expertos encargados de supervisar la interpretación de la constitución, el carácter islámico de las leyes que pasa el Parlamento y su correspondencia con la Constitución)
Islam - Actividades - Artículos - Biblioteca - Multimedia - Libros - Noticias - La Mujer en el Islam - Diario El Muecín -
Todos los Derechos Reservados -Mezquita At-Tauhid-
Felipe Vallese 3614 -Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina- -Telefax: 54-11-4672/7440- -correo electrónico: infoislam@fibertel.com.ar-
