PANARABISMO. MOUSSA, EGIPCIO, DIRIGE LA LIGA FORMADA POR 22 PAISES DESDE 2001.
Entrevista al Secretario general de la Liga de Estados Arabes
De difícil acceso para la prensa y dirigente clave en la coordinación de los negociadores árabes para el conflicto de Oriente Medio, Amro Musa (71 años, ex canciller egipcio) está en Buenos Aires para la cumbre entre los países musulmanes y sudamericanos. En exclusiva para Clarín, habló del problema palestino y de la gravísima crisis humanitaria que vive la Franja de Gaza.
-Dentro de la compleja situación en Oriente Medio, la crisis en la Franja de Gaza parece lo más grave en términos humanitarios. ¿Qué plantea la Liga Arabe?
-La de Gaza es una crisis humanitaria y también política. Gaza es, primero, un territorio ocupado por Israel. Segundo, está bajo sitio, bajo un bloqueo impuesto por Israel al punto que la población muere de hambre. La gente pasa hambre, no halla qué comer, no puede conseguir medicamentos. La vida es sumamente difícil por la ocupación y el bloqueo. Por eso, la gente huyó hacia las ciudades vecinas de Egipto, para poder comprar alimentos y medicinas. Y Egipto lo permitió.
-¿Se calmó la situación en esa frontera?
-Está más tranquila, pero no solucionada; sí se avanzó en negociaciones y contactos. Es urgente que la gente de la Franja no muera de hambre. No hay que empujarla al otro lado de la frontera. Eso es lo importante. Lo que tratamos de hacer es solucionar el fondo de la cuestión, que es la ocupación y el bloqueo. Gaza es sólo una parte de un problema mayor, que es el palestino.
-¿Fracasó el acuerdo de Annapolis, impulsado por EE.UU.?
-Hasta ahora fracasó. Esperaremos varias semanas más para darle todas las oportunidades posibles pero, por lo que se ve, los israelíes no están dispuestos a implementar nada con respecto a la paz, y los estadounidenses no nos han informado de ningún resultado. De modo que Annapolis, en realidad, está fracasando. No queremos que eso pase, pero es lo que está ocurriendo.
-¿La llamada "hoja de ruta" está paralizada con el bloqueo israelí y los ataques desde Gaza?
-Sí, ya que primero Israel debe dejar de construir colonias en las tierras ocupadas. Y segundo, dejar de modificar el carácter geográfico y demográfico de los territorios, incluido Jerusalén, que no es de ellos. Jerusalén oriental no es un territorio israelí. Por medio de las negociaciones, podemos llegar a un acuerdo que satisfaga a ambos, palestinos e israelíes. Pero, a nuestro modo de ver, los israelíes no cooperan para nada.
-En un eventual Estado palestino, ¿cómo resolver el hecho de que Gaza y Cisjordania están separadas por Israel?
-Es una separación y una dificultad que debemos solucionar, pero Abu Mazen, presidente de la Autoridad Palestina, está autorizado a negociar, no tiene que esperar a Gaza. Lo autorizan la Constitución y el acuerdo político que incluye a Hamas (el partido opositor que domina la Franja). Cuando se llegue a algo, deberá consultar al pueblo. Pero no vemos ningún resultado.
-Insisto. Además de otros problemas como el regreso de la diáspora palestina, la ayuda económica externa que necesitará el nuevo Estado, ¿la separación entre dos territorios es técnicamente una limitación?
-No, es una dificultad pero no son dos territorios, sino un solo Estado palestino. Hace largo tiempo estamos viendo alternativas como podría ser un corredor que una Gaza y Cisjordania, conforme a cualquier arreglo que alcancen palestinos e israelíes.
-¿Un corredor con plena soberanía palestina, con control compartido con Israel?
-Lo mejor sería que el corredor fuera de soberanía palestina.
-¿Cómo influyen en el problema palestino otros puntos de conflicto en Oriente Medio, en Irak, en Líbano, aun en Irán?
-La madre de todos los problemas de Oriente Medio es la ocupación de Palestina. Una vez que solucionemos eso, muchas cosas se acomodarán. Los países árabes enfrentamos la crisis de Siria y el problema del Líbano, que también es muy grave, y nosotros, como Liga Arabe, hemos trabajado en todos esos frentes. Estuvimos involucrados en la reactivación del proceso de paz, en todos los esfuerzos para lograr la conciliación en Irak y estamos trabajando en el Líbano, como usted sabe. Pero una solución al problema palestino sería una contribución enorme a muchas de las tensiones en Oriente Medio.
-¿Qué respuestas encuentra en Sudamérica?
-Toda Latinoamérica ha tenido siempre una actitud muy positiva a nuestros reclamos, por ejemplo cuando el Consejo de Derechos Humanos trató el tema de Gaza. Su región es muy respetuosa del derecho internacional y del derecho humanitario, y lo valoramos.
APOYO ARGENTINO. CRISTINA RECIBIO A LA DELEGACION ARABE EN LA CASA ROSADA.
Delegados de un conglomerado de 22 países árabes pidieron ayer a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner que Argentina apoye sus gestiones ante la ONU para que Israel ponga fin a la ocupación en Palestina y acate las decisiones que surjan de los ámbitos multilaterales. Pero el Gobierno evitó tomar partido. Pidió por la paz y abogó para que la ONU sea el marco donde se discuta el conflicto, pero según el canciller Jorge Taiana "deben existir dos Estados para dos pueblos, conviviendo en paz y con seguridad".
El escenario fue la Reunión de Cancilleres de América del Sur y los países árabes (ASPA), que comenzó ayer en un Palacio San Martín rodeado de vallas y policías. Llegaron ministros y diplomáticos de 22 naciones árabes y 12 sudamericanas para profundizar las relaciones de los bloques. El ASPA nació en 2005 por iniciativa de Brasil. Al atardecer, la misión fue recibida en Casa Rosada por la jefa de Estado.
Quedó claro de entrada que el conflicto árabe-israelí, la ocupación estadounidense de Irak y la delicada situación del Líbano iban a ocupar más tiempo en el debate que los buscados acuerdos de cooperación económica y cultural árabe-latinoamericanos, que, pese a varias ponencias enfatizando la necesidad de acelerarlos, incluida la de Taiana, todavía parecen verde.
De seguro, los árabes hubiesen quedado más satisfechos con una crítica directa de Sudamérica a la política de Israel sobre Gaza, en cuyos 360 km. cuadrados viven un millón y medio de palestinos en paupérrimas condiciones.
Taiana expresó: "No somos ingenuos al abordar este tema, sino sinceros al sostener el objetivo de que existan dos Estados para dos pueblos, conviviendo en paz y con seguridad". Así esquivó definiciones drásticas, que posiblemente hubieran reabierto grietas en la relación del Gobierno con la comunidad judía, local e internacional. En el mismo tono, el canciller destacó que América del Sur cierra filas en torno a la idea de que el único bálsamo al conflicto puede provenir del "multilateralismo", y abogó porque "Israel y Palestina reencuentren un cauce común en el marco de los principios reconocidos a nivel del Consejo de Seguridad, la Asamblea General de la ONU y acuerdos como el de Madrid o la iniciativa de paz árabe.
Celso Amorim, su par de Brasil, coincidió. Pero agregó que "Palestina es el centro de los problemas" en Oriente Medio