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Rectificando rumbos en política internacional
Boletín
quincenal Nº53 - El campanazo en Wall Street y la repentina “suelta de
manos” a Luis D’Elia son señales cada día más claras de un latente
alineamiento con las demandas y la estrategia de los Estados Unidos. El
conflicto con el ex secretario de Hábitat y Vivienda, por su apoyo
público a Irán, incluye el desapego concreto del gobierno hacia las
políticas que impulsa Venezuela como oponente regional del imperio.
La declamada independencia al término de la IV Cumbre de la
Américas en Mar del Plata parece haber encontrado su techo. Néstor
Kirchner y señora inauguraron la operaciones en la poderosa bolsa de
valores de Nueva York el pasado septiembre, en medio de llamados al
apoyo de EEUU para aportar a la “estabilidad de la región”. El
presidente aprovechó su visita a Norteamérica para resaltar la
“seguridad juridica” que otorga “previsibilidad a la inversiones”. Lejos
ya del proyecto que aseguraba volcarse en una inexistente “burguesía
nacional”, el llamado se dirige a las inversiones de sectores
transnacionales en alianza con el difuso capital nacional y regional.
Paolo Roca de Techint y Jorge Brito, de Macro-Bansud, acompañaron al
presidente en su visita y se acordaron inversiones de las petroleras Oxy
y Vintage en nuestro país.
En sintonía con esta serie de gestos voluntariosos, desde la
Casa Blanca han surgido en las últimas semanas extensos elogios a la
gestión K. La orden de captura para el ex presidente Alí Akbar Hachemi
Rafsanjani y otros altos funcionarios del gobierno iraní, en el marco de
la investigación por el atentado contra la sede de la AMIA en 1994,
logró un caluroso apoyo de la administración Bush. El hecho se enmarcó
desde Washington como parte de la cruzada por el control de las reservas
petroleras en Medio Oriente. Nuevamente, la justicia de los países
dependientes aparece como “segura” a los ojos del imperio cuando sus
decisiones responden ajustadamente a sus necesidades prefijadas.
En este contexto, y sin olvidar por ello la incongruente
trayectoria política de Luis D´Elía, la inesperada orden de renuncia de
la secretaría de Hábitat y Vivienda establece a nivel local un claro
límite al discurso nacional y popular que ventila el gobierno. El
dirigente de la FTV se decidió a apoyar públicamente a Irán, país
integrante del “Eje del Mal” según las curiosas denominaciones del
imperio, y eso le costó el cargo. El comentado rol de la cancillería de
Venezuela detrás de las declaraciones del ex piquetero no fue esta vez
un freno sino un impulso para Kirchner.
La reelección de Lula en Brasil, país del cual la Argentina es
aliado estratégico en la conducción del MERCOSUR, otorgó tranquilidad
política al gobierno a nivel latinoamericano. Corrido por derecha a
nivel interno, tras la derrota en Misiones y la aparición en escena de
un -todavía incipiente- frente que aglutine, entre otros, a Mauricio
Macri, Juan Carlos Blumberg, Roberto Lavagna y sectores residuales del
duhaldismo y con buena parte de los sectores de la izquierda vernácula
cooptados y acríticos, Kirchner se lanzó en una avanzada de acumulación
de capital y consenso por derecha.
A más de tres años de gobierno, la gestión del santacruceño se
caracteriza por la acumulación de ganancias para los sectores
minoritarios de la sociedad y la consecuente desigual distribución de
las riquezas. El proceso de realineamiento con las políticas
imperialistas demarca la real estrategia de acumulación del proyecto
kirchnerista y no permite imaginar un cambio estructural a futuro. |