Moscú,
9 may (EFE).- El presidente de Chechenia, Ajmad Kadírov,
murió hoy en un atentado con bomba que causó decenas de
víctimas, entre muertos y heridos, en Grozny, durante
los festejos del 59 aniversario de la Victoria en la II
Guerra Mundial.
El ataque, atribuido a los separatistas islámicos de esa
república rusa del Cáucaso Norte, prácticamente decapitó
la cúpula político-militar de Chechenia, ya que también
murió el presidente del Consejo de Estado checheno,
Husein Ajmádov.
La bomba colocada bajo el palco de honor del estadio
Dinamo de la capital chechena, estalló a las 10.35 hora
local (06.35 GMT) y también hirió gravemente al
comandante en jefe de las tropas rusas en el Cáucaso
Norte, general Valeri Baránov.
Según fuentes policiales, el artefacto explosivo estaba
en el interior de una viga de hormigón y había sido
instalado al menos hace dos meses, cuando se efectuó la
renovación del estadio, lo que impidió su detección por
los servicios de seguridad.
El atentado en Grozny, uno de los golpes más duros
asestados por la guerrilla en casi cinco años de guerra,
se produjo en el mismo momento en que el jefe del Estado
ruso, Vladímir Putin, presidía en Moscú la tradicional
parada militar con motivo del Día de Victoria.
Inmediatamente tras la explosión, varias agencias rusas
informaron de la muerte de Kadírov y también de la del
general Baránov, pero luego portavoces chechenes
desmintieron dichas noticias.
En medio de una confusión generalizada, diversos
ministerios ofrecían distintas cifras de víctimas
mortales, de 4 a 40 personas fallecidas, entre las que
se encuentra un periodista de la agencia Reuters.
Sólo casi cinco horas después la explosión en el estadio
de Grozny, Putin confirmó oficialmente la muerte del
presidente checheno.
"Kadírov ha muerto, pero ha partido sin ser vencido",
dijo el numero uno del Kremlin, quien poco antes había
declarado que el "castigo caerá ineludiblemente sobre
los terroristas".
Putin manifestó que el presidente checheno era "un
hombre de verdad, heroico. Con sus acciones demostró de
manera fehaciente que no puede haber ningún signo de
igualdad entre los bandidos terroristas y todo un
pueblo".
El general Baránov, quien perdió una pierna en la
explosión, quedó internado en estado gravísimo en una
unidad de cuidados intensivos, según un portavoz del
Estado Mayor de las tropas rusas destacadas en el
Cáucaso Norte
El Kremlin comunicó que el primer ministro de Chechenia,
el ruso Serguéi Abrámov, fue nombrado presidente en
funciones de esa república.
"Le pido que organice el trabajo de tal forma que la
tragedia de hoy no influya negativamente en la vida de
la gente", dijo Putin a Abrámov, según la agencia
oficial rusa Itar-Tass.
Kadírov, quien en la primera guerra chechena (1994-1996)
luchó del lado de los separatistas, fue puesto por el
Kremlin al frente de Chechenia en junio de 2000 y en
octubre del año pasado fue elegido presidente de la
república.
"En estos cuatro años el presidente Kadírov cumplió con
dignidad y valentía su deber ante el pueblo checheno",
recalcó Putin.
La desaparición de Kadírov supone un durísimo revés para
el Kremlin, que veía en el presidente checheno un figura
clave para su plan de pacificación de la república
norcaucásica.
Kadírov, antiguo muftí o líder espiritual musulmán de
Chechenia, gozaba de respeto incluso entre sus enemigos
y había conseguido que importantes jefes guerrilleros
renunciaran a la lucha armada, como lo hizo en marzo
pasado Magomed Jambíyev, ex ministro de Defensa del
gobierno separatista checheno.
Las últimas semanas, medios informativos rusos había
difundido profusas versiones acerca de unas posibles
conversaciones entre Kadírov y el líder de los
separatistas islámicos, Aslán Masjádov, sobre la
rendición de este último.
El atentado perpetrado hoy en Grozny cambia radicalmente
el escenario político en Chechenia, república donde la
correlación de fuerzas de los clanes es decisiva y la
desaparición del "hombre fuerte" de la república augura
nuevas convulsiones. EFE |