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EN UN TEXTO OFICIAL
El
Vaticano recomienda que las católicas no se casen
con musulmanes
Un
documento del Papa dice que es inconveniente. Se
basa en los resultados de "amargas experiencias". Y
señala que la mujer "es la parte menos protegida de
una familia islámica".
El Vaticano advirtió en un documento oficial de
inusual dureza sobre la "inconveniencia" de los
matrimonios entre mujeres católicas con musulmanes:
expresó que recientemente se detectaron "amargas
experiencias" en este tipo de casamientos
interreligiosos y aseguró que la mujer "es la
parte menos protegida de una familia musulmana".
Todo esto aparece en la "instrucción" papal "Erga
migrantes caritas Christi" (El amor de Cristo a los
inmigrantes) dada a conocer hoy por la Santa Sede.
En el texto, una guía acerca de cómo se deben
comportar obispos, sacerdotes, religiosos y laicos,
se afirma que en el caso de darse un matrimonio
entre una mujer católica con un musulmán, los
centros de orientación de la Iglesia deben
advertir sobre las dificultades que tendrá que
afrontar, en especial si la esposa se traslada a
vivir al país de su cónyuge.
En el documento, asimismo, el Vaticano pide a los
musulmanes que "respeten" los derechos humanos,
los derechos a la protección de la personalidad y la
democracia. Además, exige que se ayude a las mujeres
musulmanas "para que conozcan y hagan valer sus
derechos".
En el Vaticano están preocupados por el
importante flujo de inmigrantes musulmanes hacia
Europa, lo que se refleja cada vez más en
casamientos interreligiosos. Para la Santa Sede,
en las familias donde ambos cónyuges son católicos
es más fácil que compartan la misma fe con los
hijos. Y por eso lanzó una advertencia en la que se
pide a los católicos que, si se casan con un
musulmán, se abstengan de firmar cualquier
documento que contenga la "shahada", la profesión de
creencia musulmana.
En otro de los puntos del texto, de 80 páginas, se
aclara que los inmigrantes tienen ser acogidos con
calor y solidaridad. "La xenofobia y el
racismo deben ser superados", afirma uno de los
párrafos. Además, pide a los católicos que superen
sus "miedos y prejuicios" a la hora del diálogo
interreligioso. "Los inmigrantes no pueden ser
considerados como una mercancía o como mera
fuerza de trabajo, todos gozan de derechos
fundamentales inalienable que deben ser respetados
en cualquier situación", concluye el documento.
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