CON KIRCHNER. EL BARADEI VIO AL PRESIDENTE ARGENTINO Y RECIBIO DOCTORADOS HONORIS CAUSA EN LA UBA Y EN CUYO.
"Espero que no se repita lo de Irak. Todos aprendimos la lección y deseo con toda mi fuerza que lo de Irán se resuelva diplomáticamente". El egipcio Mohamed ElBaradei, que está en Buenos Aires y ayer a la tarde habló en exclusiva con Clarín, está en el centro de una tormenta y a contrarreloj. Dirige la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), supervisa el plan iraní y sufre presiones de EE.UU. y sus aliados para endurecer su postura con Teherán. Al informe de la AIEA sobre Irán lo atacaron con dureza EE.UU. e Israel.
-Washington criticó mucho a Ud. y al inspector de la ONU Hans Blix cuando negaron que Saddam Hussein tuviera armas de destrucción masiva. Luego, EE.UU. invadió Irak. ¿Es éste un escenario semejante?
-En ambos casos nuestro deber es trabajar objetivamente. Espero que no haya un paralelismo y que todos hayamos aprendido la lección. Pese a tantas diferencias, creo que todos ven una sola solución para Irán: la diplomacia.
-Pero Ud. sabe que la opción guerrera está sobre la mesa...
-No resolvería nada, al contrario, demoraría el plan iraní pero al cabo no traería una solución duradera y generará más problemas en una región que ya es un gran lío, Oriente Medio. No hay 100% de garantía, pero tampoco datos que nos indiquen que Irán busca tener armas nucleares. Sí, necesitamos un protocolo adicional sobre sus nuevas instalaciones.
-¿Ayuda que EE.UU. o Israel hablen de la opción militar? ¿Cómo facilitaría Irán más inspecciones si eventualmente pueden servir luego como objetivos militares?
-La diplomacia tiene más que ver con presiones, sanciones, incentivos por buena conducta, no con la fuerza. Antes se decía que la diplomacia era la guerra por otros medios, pero eso acabó con la Carta de la ONU, que sólo exceptúa por autodefensa, amenaza inminente o si el Consejo de Seguridad da luz verde. El uso de la fuerza presionaría a fabricar armas nucleares a Irán, que hoy no tienen grandes predios industriales operando. Está ese naciente y pequeño plan de enriquecimiento nuclear. Pero cuando a un país lo amenazan termina por lo general con un régimen militar.
ElBaradei, premio Nobel de la Paz, muy respetado en la diplomacia internacional, llegó ayer a Argentina, vio al presidente Néstor Kirchner y al canciller Jorge Taiana y alabó el desarrollo nuclear local . A la mañana también dialogó con tres medios, entre ellos Clarín.
-¿Habrá inspecciones más profundas en Irán?
-Sí, por supuesto. Irán es un caso muy complejo. Por 20 años desarrolló un programa secreto y eso hizo muy difícil la labor de la AIEA. Ya lo dijimos en el informe. Les he reclamado máxima transparencia y cooperación pues hubo pérdida de confianza en la naturaleza del programa. Y esa es la clave: la crisis de confianza. Lo más sensible es el enriquecimiento de uranio, con él se puede fabricar material nuclear.
-¿El gobierno de Mahmud Ahmadinejad está en ese camino?
-No nos consta, pero no tenemos 100% de garantía. El hecho de que Irán se muestre activo en la cuestión del enriquecimiento muestra que tienen un programa, y sin una necesidad urgente pues todavía no tienen un producto nuclear. Desde ya los iraníes dicen que deben ser autosuficientes e independientes, que es una cuestión científica y civil, de tecnología, o que se trata de un tema de exportaciones que podrían beneficiarlos a futuro. Pero si la AIEA no puede verificar a Irán y comprobar que todo allí es pacífico, seguirá la crisis de confianza. Nadie cuestiona el derecho de Irán. El problema es el timing para ejercerlo.
-¿Qué rol juega el Consejo de Seguridad? Ni China ni Rusia admiten nuevas sanciones a Irán...
-El Consejo le pidió a Irán suspender el enriquecimiento hasta recuperar confianza. Yo también. Cuanto más cooperen y nos permitan el acceso a documento y demás, más podremos recuperar la confianza. Necesitamos el llamado Protocolo Adicional, que nos daría información y acceso adicionales a lugares nuevos. Es indispensable para que podamos no sólo mirar el pasado sino para decir "estamos ahora en condiciones de dar garantías sobre las obras presentes". El Consejo de Seguridad debe pedir y presionar a Irán para que acepte negociar y tomar consciencia de que la solución permanente sólo vendrá de la mano de la negociación.
-¿Confía en que llegará?
-Sí, mañana se ven negociadores de Irán y de la Unión Europea y soy optimista. El tema nuclear fue objeto de malestar entre Occidente e Irán por 50 años, desde la caída del gobierno electo en Irán en 1953 hasta hoy. Pero en este diálogo no sólo deben involucrarse Occidente e Irán sino otros protagonistas como Afganistán, Irak, Líbano, Palestina. Cuanto antes se entienda, más pronto se verá la perspectiva de una solución ideal.
-Funcionarios de EE.UU. como Dick Cheney o Condoleezza Rice fueron muy duros con Ud. ¿Cómo maneja esas presiones?
-La función y los informes de la AIEA son muy técnicos. Pero somos también un ente multinacional. Y la diplomacia y el multilateralismo son caras de la misma moneda, por eso además de lo técnico uso la diplomacia, convenzo, argumento, presiono, seduzco. Claro, mi diplomacia se reduce al diálogo, no tiene un ejército detrás. Sufro presiones, sí, pero mientras uno sepa que tiene los pies sobre la tierra y esté seguro de lo que hace, las presiones son como el teflón, no se pegan. Además ya me acostumbré, nos criticó Saddam, Corea, ahora Israel. Lidiamos con temas sensibles y debemos tener mucho cuidado de que no nos empujen en ninguna dirección. Todo el mundo nos escucha con mucha atención. Parece algo esquizofrénico, ¿no? Los gobiernos nos contratan, pero a la vez hacemos un juicio sobre ellos y les es difícil aceptar el hecho de que, pese a que nos pagan, los juzguemos.
Fuente: http://www.clarin.com/diario/2007/11/29/elmundo/i-02615.htm