En un plazo de 15 días deberán
abandonar el país 12 ciudadanos de origen
libanés con empresas en Zona Franca, luego que
la Gobernación Provincial, a través de su
departamento de extranjería, rechazó las
solicitudes de residencia.
Las causales esgrimidas estiman
que su permanencia no resulta útil ni
conveniente para Chile. Además, que se les
vinculó presuntamente con la organización
terrorista internacional Al Qaeda.
El abogado Ricardo de la Barra
sostuvo que los empresarios llevan más de tres
años operando en el sistema franco y su salida
del país incidirá en el cierre de las empresas y
el despido de más de 250 trabajadores directos,
además de afectar una serie de fuentes laborales
indirectas que trabajan diariamente con ellos.
"En un momento donde los
indicadores de desempleo en Iquique marcan una
tendencia a la baja, la medida incrementaría la
cesantía para el próximo mes o bien para cuando
se lleve a efecto la medida de expulsión del
país", dijo de la Barra.
DESARRAIGO
Señaló que las razones
esgrimidas para negar las visas temporales a los
empresarios libaneses, no tienen una explicación
lógica, porque son generadores de empleo y han
cumplido a cabalidad con la legislación laboral,
tributaria y previsional. Además, cuentan con
hijos nacidos en Iquique y otros estudiando en
colegios locales, adaptándose a la forma de
vida, por lo que sufrirán un fuerte desarraigo
por el hecho de abandonar perentoriamente su
hábitat. "La mayoría de los estudiantes incluso
dejó de escribir y leer en la lengua paterna y
manejan el uso correcto del idioma nuestro",
precisó el profesional.
APELACIÓN
El abogado iquiqueño señaló que
los afectados al ser notificados de las
resoluciones, que les dio cuenta del rechazo de
las residencias solicitadas y ordenó el abandono
perentorio del país en un plazo máximo de 15
días, se vieron obligados a recurrir de
reconsideración ante el ministerio del Interior,
"toda vez que las causales esgrimidas no se
ajustaban a derecho y carecían de antecedentes
fundantes, porque la Gobernación Provincial
estimó que su permanencia no resultaba útil ni
conveniente para el país".
De la Barra manifestó que en la
reconsideración presentada se acompañaron los
documentos fundantes que demuestran la utilidad
y conveniencia laboral y económica para la
ciudad, "ya que sus negocios mueven grandes
cantidades de dinero y generan una considerable
mano de obra nacional".
Actualmente se espera la
resolución del ministerio del Interior respecto
a la medida adoptada por la Gobernación
Provincial. "Esperamos que sea acogido nuestro
recurso o de lo contrario estaríamos en
presencia de una abierta discriminación social y
religiosa, a lo cual los chilenos no estamos
acostumbrados y por lo demás rechazamos. Nos
caracterizamos por acoger a los extranjeros,
especialmente a los que trabajan positivamente
en el desarrollo económico nacional", indicó.
Recursos jurídicos
Ricardo de la Barra manifestó
que la única explicación que extraoficialmente
les fue dada por funcionarios de extranjería, es
la existencia de una denuncia donde se les
vinculó presuntamente con la red terrorista Al
Qaeda. "A raíz de ello se abrió un proceso en
Santiago donde el Ministro Visitador se declaró
incompetente y se radicó la causa en Iquique,
donde se designó como ministro sustanciador a
Jaime Chamorro, quien después de múltiples
diligencias e indagatorias judiciales, entre
ellas incautación de libros contables, cuentas
corrientes y negocios bancarios en Chile y el
extranjero determinó sobreseer la causa con
fecha 12 de noviembre del 2003". Como prueba, el
abogado mostró el escrito de la Corte de
Apelaciones que sobresee temporalmente esa
causa, hasta que se presenten nuevos y mejores
antecedentes que permitan proseguir con la
investigación, dictada por el Ministro en Visita
Extraordinario Subrogante del Segundo Juzgado de
Letras de Iquique, Hernán Sánchez Marré.
Además, señaló que sus clientes
fueron investigados por policías nacionales y
extranjeros, incluso vino una comisión especial
de la Policía de Investigaciones y de la CIA de
Estados Unidos, "quienes determinaron
extraoficialmente que no participan ni han
participado en movimientos políticos alguno y
que la denuncia provino de grupos de
comerciantes paraguayos de Ciudad del Este,
afectados por el comercio eficiente de los
empresarios libaneses en la Zona Franca en el
rubro del vestuario", expresó de La Barra.