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INTRODUCCIÓN
La personalidad e identidad de la mujer
musulmana En
el Islam se contempla manera primordial y relevante, la posición
de la mujer con el firme designio de proteger su dignidad
teniendo en cuenta su sensibilidad y la consideración que merece
como compañera del hombre y cara mitad de la especie humana.
Los anales de la historia universal registran
los graves errores de concepto en que se ha incurrido respecto
de la mujer y su elevada misión en la vida. No es exagerado
destacar que tales errores de concepto y las deficiencias
experimentadas fueron los que ocasionaron los enormes trastornos
que entorpecieron el progreso de la humanidad. Exceptuando las
épocas modernas, en que la conciencia general va ubicando a la
mujer en el nivel que le corresponde, todas las naciones del
orbe habían incurrido en el grave error y en el pecado tremendo
de no saber situar a la mujer en el nivel de absoluta igualdad,
naturalmente le corresponde, como sucede con la complementación
de los polos eléctricos positivo y negativo para producir luz.
El Islam pues, vino a reglamentar los procedimientos
relacionados con la excelencia femenina. Puso vallas a los
desmesurados abusos consagrados por las costumbres, fijando
explícitamente normas equitativas y responsabilidades.
Es menester señalar con toda claridad, que la
elevación del nivel social de la mujer y la igualación entre los
dos seres, no debe comportar menoscabo de su femineidad. La luz
se produce como consecuencia espontánea del contacto y normal
funcionamiento de los polos positivo y negativo, sin
alteraciones ajenas a su naturaleza. Igualación no debe
significar antinaturalidad ni imitaciones que afecten la
complementación de ambos géneros humanos.
El Islam establece la igualdad entre el
hombre y la mujer
Dios estipula en el
Sagrado Corán:
"Jamás desmereceré la obra de cualquiera de vosotros( hombre
o mujer) porque descendéis unos de otros! (aleya 195)
En la Sura 49, aleya 12, también se especifica:
"Oh humanos Ciertamente os creamos de un hombre y una mujer y
os dividimos en naciones y tribus para que os reconozcáis Por
cierto que el más apreciado por Dios de vosotros es el más
piadoso, el más timorato a Mi porque Dios es Sapientísimo y está
bien enterado".
De ello se entiende, sin duda alguna, que la conducta es la que
debe determinar el valor moral y espiritual de ambos sexos . |