Cat Stevens calificó como ridícula su deportación de
EE.UU.
El
cantante, conocido ahora como Yusuf Islam,
estudia presentar una demanda contra las
autoridades de Washington por difamación. |
El
cantante británico Cat Stevens, quien se convirtió
al islamismo hace más de 20 años y cambió su nombre
por el de Yusuf Islam, calificó este jueves como una
ridiculez su deportación de Estados Unidos por
presuntos vínculos con el terrorismo musulmán.
“La gente comete errores. Sólo espero que ellos
cometan un gran error. Veremos...”, dijo para
agregar: “La mitad de mí quiere reír y la otra
quiere gruñir. El asunto es totalmente ridículo”.
“Estoy horrorizado por el tratamiento recibido en
ese país”, declaró a la prensa al llegar a Londres,
tras ser deportado la víspera después que el avión
en que viajaba hacia Washington fuera desviado y
obligado a aterrizar en el aeropuerto de Bangor, en
el estado norteamericano de Maine. La decisión la
tomaron funcionarios de la aeronáutica
estadounidense al descubrir, según se informó, que
el apellido de uno de los pasajeros figuraba en el
listado de los servicios de inteligencia sobre
personas asociadas al terrorismo.
Stevens fue obligado a descender de la nave, en
Bangor (Maine), y sometido a interrogatorio por
agentes federales. Finalmente se ordenó su
deportación.
El vocero del Departamento de Seguridad Interior de
EE.UU., Dennis Murphy, dijo a la prensa que al
cantante de 56 años - famoso en las décadas de 1960
y 1970 por temas como “Wild world” y “Where do the
children play”- se le prohibió ingresar al país por
“razones de seguridad nacional”.
El
ex astro del pop declaró al respecto, “todo el mundo
me conoce por mi labor benéfica y ahora tiene que
haber una explicación”. Además, el diario británico
The Guardian señaló que el artista está consultando
con sus abogados la posibilidad de entablar una
demanda contra las autoridades estadounidenses por
difamación.
Por su arte, el canciller británico Jack Straw,
quien se encontraba en Nueva York para asistir a la
Asamblea General de las Naciones Unidas, expresó al
secretario de Estado norteamericano, Colin Powell,
que esa medida nunca debió haberse tomado.
Yusuf Islam condenó la violencia: la del 11 de
septiembre de 2001 y la de Beslan.
“Yo me sitúo entre los radicales y los moderados”,
ha afirmado, y “el propio Profeta resalta siempre
las virtudes del camino intermedio”.
Con su expulsión, las autoridades de seguridad
norteamericanas han demostrado que no están
dispuestas a hallar esa senda intermedia.”
El Consejo de Relaciones Estadounidenses- Islámicas
(CAIR) dijo que “cuando a personalidades islámicas
internacionalmente respetadas como Yusuf Islam se
les niega la entrada a Estados Unidos, se envía un
mensaje inquietante de que incluso los musulmanes
moderados serán ahora tratados como terroristas”.❁