P. Su nuevo libro ‘Bush en Babilonia’
plantea que la guerra contra Irak estuvo
basada en el engaño. Si la invasión no tuvo
que ver con el tema de las armas de
destrucción masiva o los lazos de Irak con
los grupos terroristas como al-Qaeda, ¿de
qué se trató?
R. Si las armas de destrucción masiva en
Irak hubieran sido reales, en lugar de
imaginarias, EE.UU. nunca hubiera invadido.
Y vale la pena insistir con que, fuera de
Estados Unidos, nadie cree que hubiera lazo
alguno entre los iraquíes y al-Qaeda.
Supongo que el estado de ignorancia dentro
de la población norteamericana es un tributo
a los tres monos de la información
—las cadenas y Fox TV— cuyo lema parece ser:
«no veas la verdad, no oigas la verdad, no
digas la verdad». ¿Cómo puede haber una
ciudadanía vigilante y alerta (por cierto,
un prerrequisito clave incluso para una
democracia capitalista) en estas condiciones
de ignorancia oficialmente inspirada? En mi
opinión, el principal motivo para la guerra
era demostrar poder imperial mostrarle a la
región y al mundo que el Imperio
norteamericano estaba determinado a
conservar su hegemonía por cualquier medio
que fuera necesario. Si la guerra económica
era ineficaz, podría lanzarse una ofensiva
militar.
Ésto fue un disparo contra las inclinaciones
de los estados de Lejano Oriente y de Europa
Occidental. El mensaje era claro: nosotros
tenemos la capacidad y el poder para
intervenir militarmente a nuestra voluntad.
Una razón subsidiaria era satisfacer al
régimen israelí, que veía a Irak y a Siria
como los únicos regimenes en la región que
se resistían a la Pax Israelianna.
Con un régimen títere en Irak, el plan era
derrocar a la baathistas sirios. Como les
confió Tony Blair en un informe off the
record a tres destacados periodistas
liberales, Irak fue planeado para hacer que
las guerras contra Siria e Irán fuesen
innecesarias.
El éxito en Irak significaría que los
amedrentamientos, la intimidación y las
amenazas serían suficientes. La
resistencia iraquí ha dispersado esa ilusión
particular.
P. ¿Qué le respondería usted al planteo de
que la resistencia a la ocupación de Irak
proviene de “terroristas extranjeros” y
“partidarios de Saddam Hussein?”
R. Una de las visiones más cómicas de los
últimos meses es la de Paul Wolfowitz
diciéndole a una conferencia de prensa en
Bagdad que “el problema principal era que
había demasiados extranjeros en Irak”. El
hecho de que la mayoría de los periodistas
occidentales presentes no estallaran en una
carcajada es una indicación de cuán
“incrustados” (embedded) están. La realidad
es que la gente ve a los ejércitos de
ocupación como los verdaderos “terroristas
extranjeros”, y una vez que uno ocupa un
país, tiene que comportarse a la usanza
colonial. El modelo es una mezcla de Gaza y
Guantánamo.
Hay más de 40 organizaciones |
Tarik Alí es un veterano activista
político desde los años sesenta. Es director
de cine, novelista y autor de numerosos
libros, incluyendo ‘A la sombra del
Granado’, y otros actuales como ‘El Choque
de los Fundamentalismos’ y, recientemente,
‘Bush en Babilonia: La Recolonización de
Irak’. La siguiente es una entrevista
a Tarik de Anthony Arnove del “Socialist
Worker” (Trabajador Socialista) de EE.UU
sobre la ocupación en el Irak de posguerra,
y sobre qué depara el futuro para la guerra
de Washington contra el mundo.
de resistencia diferentes
en Irak, grandes y pequeñas.
Las conforman los
baathistas, comunistas disidentes hastiados
por la traición de Partido Comunista Iraquí
que apoya la ocupación, los nacionalistas,
grupos de soldados
y oficiales iraquíes desbandados por la
ocupación, y los grupos religiosos sunníes y
shiíes —aunque los últimos todavía son muy
pocos.
En otras palabras, la
resistencia es iraquí —aunque no me
sorprendería si otros árabes están cruzando
las fronteras para ayudar. ¿Por qué no
deberían hacerlo?
Si hay polacos y ucranianos en Najaf, ¿por
qué no deberían venir los árabes a la
defensa de sus hermanos árabes en Irak?
Pero el hecho clave de la resistencia hoy es
su descentralización —la primera fase
clásica de la guerra de guerrillas contra un
ejército de ocupación. Si estos grupos acaso
pasarán a la segunda fase y pondrán en pie
un Frente de Liberación Nacional iraquí
resta por verse.
Me dicen que el Pentágono ha estado
organizando proyecciones especiales de “La
Batalla de Argelia”. Un clásico
anticolonial, aunque la película de Gillo
Pontecorvo fue pensada para ayudar al otro
bando.P. ¿Cómo se comparan las condiciones
en Irak hoy con las que prometieron Bush y
Blair?
R. Todos mis contactos iraquíes en el país
corroboran lo que se está informando en la
prensa europea. El país es un completo
desorden. La situación es mucho peor que
bajo Saddam. No hay ninguna reconstrucción.
Hay desempleo masivo.
EE.UU. no
confía en los iraquíes ni siquiera para que
trabajen como limpiadores, por lo cual se
utilizan emigrantes del sudeste asiático y
filipinos.
Esto es el colonialismo en la época del
capitalismo neo-liberal, y por lo tanto las
compañías norteamericanas y “amigas” tienen
preferencia. Bajo la ocupación, Irak se
volverá una oligarquía mafiosa.La vida
diaria es una miseria, y la ocupación y sus
títeres no pueden satisfacer siquiera las
necesidades vitales básicas. Esto alimenta
la resistencia y anima a muchos jóvenes a
combatir. Pocos se preparan para traicionar
a quienes están luchando, y eso es
importante, porque sin el apoyo pasivo de la
población, la resistencia se vuelve muy
difícil.P. ¿Cómo ve que se desarrollan los
eventos?
Por ejemplo, Bush fue a las Naciones Unidas
(ONU) para pedir apoyo para la ocupación.
¿Está intentando conseguir una fachada
multilateral para el control norteamericano?
R. El Consejo de Seguridad de los ONU se ha
deshonrado una vez más. Debería ser
rebautizado como el “Consejo de los
Sátrapas”. Aquí los tenemos, de rodillas
ante el Imperio. Los alemanes, franceses y
rusos (como también algunos liberales
norteamericanos) que se opusieron a la
guerra están diciendo ahora que no hay otra
opción que apoyar la ocupación. Ellos no
enviarán tropas ni dinero, pero le darán un
apoyo “moral”.
Los japoneses habían
dicho antes que ellos no podrían enviar
tropas hasta que sus soldados hayan
aprendido árabe (es decir, nunca), pero si
excavan en las Naciones Unidas de América,
uno espera que surja un movimiento
anti-guerra en ese país. |
Los turcos todavía están negociando qué
parte de Irak será la que vigilen. Quieren
ocupar las áreas kurdas y ajustar algunas
viejas cuentas, mientras que EE.UU. quiere
que reciban algunos golpes en la región de
Bagdad. La confirmación del arribo de tropas
turcas y cuándo llegarán, podría hacer girar
a algunos de los grupos kurdos en contra de
la ocupación.
El multilateralismo de la ONU no será para
nada diferente de lo que ya existe.
Uno nunca debe olvidar cuán odiada es la ONU
en Irak, como la administradora de
las sanciones asesinas, y como sostén de los
bombardeos semanales anglonorteamericanos.
P. ¿Cuál piensa que será el impacto de esta
ocupación para los palestinos? ¿Y cree
que Siria e Irán serán los próximos?
R. Si inicialmente los palestinos se
desmoralizaron por la caída de Bagdad, la
emergencia
de una resistencia los ha animado.
Después de que cayó Bagdad, el criminal de
guerra israelí Ariel Sharon le dijo a los
palestinos que “entren en razón ahora que
vuestro protector se ha ido”. ¡Como si la
lucha palestina dependiera de Saddam!
Bien, ya tuvo su respuesta.
Lo que la gente en EE.UU. tiene que entender
es que en el mundo árabe y en todas
partes, los atentados suicidas no pueden
disociarse de la ocupación. Incluso figuras
importantes de los sionistas como Avraham
Burg han dicho esto mismo en las últimas
semanas.
Ni tampoco se trata de que sólo los
palestinos o los musulmanes están preparados
para sacrificar sus propias vidas. Los
vietnamitas emplearon tácticas similares en
cafés frecuentados por los soldados
norteamericanos
en Saigón.
Ahora hay una doble ocupación en Medio
Oriente —la ocupación israelí-norteamericana
de Palestina e Irak. Si están tan locos como
para ir por Siria e Irán, se sobreexigirán
militar y políticamente. Mi opinión es que
la resistencia iraquí ha detenido
temporalmente todos los planes con respecto
a Siria e Irán.
P. ¿Qué deberían estar haciendo los
opositores a la guerra y la ocupación hoy?
R. Construyendo el movimiento antiguerra lo
más ampliamente posible.
Algunas de las declaraciones de los soldados
y sus familias han sido muy conmovedoras.
Estos soldados norteamericanos están
aprendiendo rápidamente —y comprendiendo que
lo que les habían contado era un montón de
mentiras. El movimiento sólo tendrá éxito si
se gana a los ciudadanos
indecisos. Esto significa que algunos de los
líderes del movimiento anti-guerra deben
romper el hábito de hablar para ellos mismos
y deben aprender un nuevo idioma.❁ |