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Relación entre el hombre y la mujer
en el matrimonio
En la actualidad somos testigos de
que los motivos del divorcio y
conflictos matrimoniales, incluyendo
la violencia familiar son cada vez
más elevados. (Parecería ser que la
forma que encuentran muchas personas
de salir de sus problemas y
presiones es a través de estas
prácticas).
Sin embargo, si hiciéramos un sondeo
de los efectos que producen las
mismas, el sentido común nos
indicaría que son más los
perjuicios, no sólo personales sino
sociales, que los beneficios que a
partir de ellos se generan.
En un intento de buscar las posibles
causas que provocarían estos
conflictos tomamos como punto de
partida la falta de conciencia y
preparación para el matrimonio, ya
que si se conociesen sus bases,
principios y objetivos, muchos de
estos divorcios y dificultades no se
producirían.
Sabemos que los índices más elevados
de divorcios se dan en las
denominadas sociedades "occidentales
y cristianas" a pesar de que el
divorcio hasta hace algunos años
estuvo prohibido. Paradójicamente.
en sociedades islámicas, a pesar de
que el mismo no está prohibido en la
forma estricta en que se presentó en
otras sociedades, no alcanza esos
índices.
Sin embargo, en la actualidad, con
el acelerado proceso de
"globalización", que en realidad
muchas veces toma la forma de una
verdadera "invasión cultural",
ninguna sociedad está exenta de
padecer estos problemas.
Y dado que el Islam es un "modo de
vida" y no sólo enseña la forma en
que debemos relacionarnos con Dios
sino que sus preceptos abarcan
diferentes aspectos de la vida del
hombre, vemos conveniente recurrir a
sus enseñanzas.
Este artículo tiene como finalidad
esclarecer los objetivos del
matrimonio para así tratar de ver la
forma en que aquellas parejas que
están en conflicto puedan mejorar su
relación matrimonial en base al
conocimiento de los mismos. Si bien
el enfoque es desde una óptica
islámica no es exclusivo para una
sociedad islámica.
Muchas veces vemos que los
conflictos en la pareja se presentan
de diversas formas, ora por
rivalidades de los egos. ora por
diferencias culturales, ora por
diferencias de criterios y objetivos
en la vida.
Sea cual fuere el motivo el Islam
aconseja la buena relación, llegar a
un acuerdo en buenas maneras y jamás
permite la falta de respeto, la
opresión o la violencia como medios
para salir del mismo.
Con frecuencia y lamentablemente.
encontramos que en la mayoría de los
casos la opresión se ejerce sobre la
mujer. quien tiende a afligirse y
deprimirse con más facilidad que el
hombre y que generalmente carga con
ello durante toda su vida sin saber
cuál sería el mejor camino a seguir.
Es común ver que muchas de ellas
optan por el divorcio, pensando que
ello las liberarla de tal
sufrimiento y opresión. Otras
deciden soportar tal angustia toda
una vida, resignándose a su "maldito
destino", rindiendo una suerte de
"culto al "hombre", aceptando su rol
de esposa "obediente y sumisa", sin
considerarse a sí misma la otra
parte que complementa a la pareja, y
como tal, un ser humano
absolutamente responsable de sus
actos en este mundo y en su relación
con Allah y los hombres.
Otros matrimonios están en
permanente disputa, compitiendo
permanentemente con sus conductas,
opiniones y puntos de vista,
rivalizando siempre y tratando de
prevalecer el uno sobre el otro.
Estas situaciones tan frecuentes son
normales Acaso el divorcio suele ser
"la solución" para el ser humano,
tanto hombre como mujer Acaso no
será un "disparar" y
consecuentemente el cambio de un
tipo de conflicto, por otros mucho
peores ?Y si fuese "la solución" en
cuántos casos de tantos casos lo ha
sido, realmente? ¿Ser la esposa
obediente y sumisa es lo que Allah
deseó para la mujer, aún cuando el
comportamiento del hombre para con
ella no sea el adecuado ni el que
Dios le prescribió?
¿El estado de disputas permanentes y
la rivalidad en la pareja es el
adecuado y el mejor para el alma del
ser humano? El saber que "Yo domino"
o "yo no me voy a dejar llevar"
¿trae, satisfacción y felicidad, o
por el contrario trae un vacío
interno que lo conduce a sentirse
sólo y acompañado de alguien que no
colma sus aspiraciones?
A continuación, intentaremos mostrar
algunos lineamientos básicos para
mejorar, primero como seres humanos,
y luego, en relación con los demás y
en especial con la pareja.
Para ello debemos remontarnos en
primer lugar a lo más primordial que
es conocer los objetivos del
matrimonio para luego saber si la
vida que uno lleva va acorde con
ellos, y si no es así comenzar a
replanteárselos.
Para hablar de este tema no quiero
limitar este escrito a una mera
opinión personal sino que prefiero
referirme a las fuentes islámicas.
"Al respecto vemos que el Islam nos
enseña que el objetivo básico del
matrimonio estriba en:
a) Asegurar una atmósfera
confortable para el marido y la
mujer,
b) Dar a luz una nueva generación,
criando a los hijos de manera
saludable, en la fe y la virtud
El Corán dice:
"Y entre Sus signos está el
haberos creado esposos nacidas entre
vosotros para que os sirvan de
quietud y el haber suscitado entre
vosotros el afecto y lo bondad. Hay
en ello, hay signos para gente que
reflexiona." (30:21)
Un matrimonio que sigue
el Corán debería ser siempre una
fuente de confort mutuo y sus mutuas
relaciones deberían estar muy por
encima del simple goce sexual,
alcanzando el estadio de la amistad
cordial acompañada de la mutua
benevolencia y compañerismo.
El matrimonio no es simplemente un
instrumento para legalizar las
relaciones sexuales sino que es un
acuerdo que une las existencias de
los esposos dando un nuevo color y
un nuevo ritmo a sus vidas.
Saca de la soledad privilegiando a
la pareja en vez de al individuo
solo, y los hace complementarios.
a) Existe también una
responsabilidad moral y humana que
podemos resumirías en dos máximas:
la Mutua confianza, cuya
manifestación práctica es la
cooperación entre los esposos para
hacer su vida común regular y
tranquila.
b) Abstinencia de
todas las cosas que puedan enturbiar
su confianza mutua.
Estas dos
máximas pueden parecer a simple
vista contradictorias. Por un lado
se pide la mutua confianza y por
otro no hacer nada que enturbie la
confianza. Uno podría decir
entonces,
En realidad a lo
que se refiere la 28 máxima es que
hay determinadas circunstancias o
situaciones que provocan en el otro
cierto grado de inquietud, miedos ya
sea por experiencias desagradables
en el pasado, ya sea por que ello es
motivo permanente de conflicto en la
pareja. Entonces, conociendo esas
cosas que aunque parezcan
"insignificantes" son motivo de
discordia y desconfianza se deben
evitar. Y ello no debería tomarse
como una falta de confianza del
otro, o una sumisión sana hacia
éste, sino un paso para fortalecer
la confianza y aumentar el respeto
del uno hacia el otro y
recíprocamente.
El divorcio
ante Dios tiene un carácter
detestable no se debería recurrir
con ligereza al mismo, sin necesidad
o por capricho. La tradición
islámica ha descripto el divorcio
innecesario y causa de apartamiento
de las bendiciones de Dios. (Ver
Mustadrak al Uaisl, vol 3, pág.2)
El Islam ha sugerido ciertas medidas
precautorias para evitar el divorcio
en tanto sea posible:
. Ha sido
puesto un gran énfasis en la
elección de la mujer.
. Han sido
hechas muchas recomendaciones en lo
que hace al buen trato a la mujer,
disimulando o disculpando los
pequeños errores propios de la vida.
. Autocontrol
frente a los repentinos arrebatos de
cólera y acciones apresuradas.
· Formación de
un consejo familiar para disolver
las diferencias que se presentan
entre marido y mujer.
Es posible que las relaciones
entre el marido y la mujer se
vuelvan tirantes a veces, con las
consecuentes diferencias y regaños.
El Islam sugiere que en tales casos
debería ser encontrada una manera de
resolver la diferencia
inmediatamente, y no hablar de
separación con ligereza. No todos
los casos de relaciones tirantes
deben llevar al desengaño en cuanto
a la restauración del cariño y el
afecto. En la mayoría de los casos
es posible rectificar las
posiciones.
En caso de que no
sea posible para el matrimonio
superar por ellos mismos las
diferencias, el caso debería ser
considerado por una corte familiar
consistente de dos árbitros, uno
elegido de la familia del marido y
otro de la familia de la mujer. Los
árbitros deberían ser comprensivos y
con experiencia para poder escuchar
los puntos de vista de ambas partes
y tratar de reconciliarlas.
Dice el Corán
"Si teméis una ruptura entre
los esposos, nombrad un árbitro de
la familia de él y otro de la de
ella. Si desean reconciliarse, Dios
hará que lleguen a un acuerdo".
Obviamente, un
árbitro debería ser una persona de
fiar, buen conversador y adecuado
para un arbitraje justo. Los dos
árbitros deben ser elegidos entre
los miembros de las dos familias
porque se espera que conozcan el
temperamento de los esposos así como
sus cuestiones familiares y también,
porque generalmente, estarán
interesados en arreglar sus
diferencias..." (Extraído de:
introducción a la Filosofía del
Islam". Por M. H. Beheshti y M.Y
Bahonar)
De lo anteriormente
expuesto se deduce que las
recomendaciones que da el Islam son
hacia la pareja y no solo a la
mujer. Recomendando la conducción de
la familia al hombre y asignándole a
la mujer el rol del control y
bienestar de la misma. Obedeciendo
los requerimientos de su marido para
lograr una unidad, fortalecimiento y
armonía familiar. No por ello le
confiere un rol inferior sino un
complemento. Por eso cada mujer
musulmana así como no debe guiarse
de los movimientos feministas para
defender sus derechos, no podemos
decir que el camino es el silencio,
la obediencia y el sometimiento
cuando el hombre no cumple con ella
con un trato respetuoso como ser
humano siquiera.
Dijo el Imam Ali (P): "No
debe ser obedecido quien desobedece
al Creador"
Y ciertamente
que si el marido falta el respeto a
la esposa,(el respeto es derecho de
todo ser humano) ya sea
menospreciándola como madre y
esposa, por supuesto que está
desobedeciendo al Creador. Y en ese
marco, por mas paciencia y unión con
Dios que la mujer pretenda obtener,
y por más que piense en el bienestar
de sus hijos, si ambas partes no se
proponen a si mismas encontrar el
camino de la felicidad juntos siendo
uno del otro "Libas": ("ropa", en el
sentido de cobertura, protección),
como los denomina el Corán: (buscar
aleya), no podrán llegar a la meta
deseada porque la forma no son ni
las discusiones y rivalidad de los
egos como tampoco la sumisión y
obediencia ciega. Si es así ya no se
podría hablar de un complemento sino
de un opresor y un oprimido. Y Dios
condena tanto al opresor como al
oprimido que no reclama sus derechos
en la forma que el Islam lo
recomienda.
En este sentido
hay que saber distinguir si el
problema es una simple rivalidad de
los egos o si hay una conducta
errónea de una de las partes. En el
primer caso se deben aplacar los
temperamentos de ambos y tomar el
criterio islámico. Y en el segundo
caso el que actúa de acuerdo al
Islam debe reprender al que está
equivocado. Es una obligación de
todo musulmán sea hombre o mujer
recomendar el bien y prohibir el
mal.
A continuación veo
apropiado citar ciertas pautas de
conducta familiar recomendadas por
el Islam:
"Las mejores
mujeres son aquellas que:
Son
cariñosas y amables
Cuidan su pureza
No son
arrogantes ni desobedientes con sus
maridos.
Son fieles a sus
maridos en su ausencia. ("Uasa’il
AI-Shiah", vol. 14, pág. 14)
Dijo el Imam Ali (P.):
"Sé amable con tu mujer y
trátala bien. La afectuosidad la
hará mejor, la mantendrá satisfecha
y preservará su salud y belleza".
"No impidas que tu mujer gaste para
ella y sé generoso para lo del
hogar. En esto no seas tacaño".
"Por medio de tu corrección
evita en tu mujer la mirada
intencionada furtiva que
generalmente abriga una idea de
pecado".
"Tu conducta para
con ella debería ser tal que no
pueda pensar en medios ilícitos para
satisfacer sus deseos lícitos".
"No procedas con ella de manera que
pueda advertir cuando estás
desanimado o sexualmente exhausto".
(Tomado de AI-Kafi, vol. 5 pág. 51)
(Extraído de Introducción a la
Filosofía del Islam)
Estas
son pautas de comportamiento
universales, para toda mujer
musulmana o no musulmana, occidental
u oriental, que sea creyente y que
crea en que ni Dios ni el destino la
condenaron a soportar lo que no
merece ser soportado. El Islam no
promete la felicidad celestial
únicamente. Ya hemos dicho que la
palabra" din "significa "modo de
vida", y como tal propone la
felicidad tanto en este como en el
otro mundo.
Estas
recomendaciones no pretenden ser
recetas mágicas, ya que no se logran
de un día para el otro, ni son tan
fáciles de cumplir, ni tampoco
suficientes, muchas veces como para
revertir situaciones.
Pero tampoco son imposibles de
concretarse. De ninguna manera Al
contrario, son bastante
esperanzadoras y creemos que lleva
al ser humano a lograr una armonía
en todos los aspectos de su vida.
como primer paso, para poder
comenzar a cumplir con ellas sería
tomar como principales aliados en
este emprendimiento, la paciencia,
la súplica constante, la confianza
en Dios y en Su respuesta, la
perseverancia. Pero todo ello unido
a la acción.
"Ciertamente Dios no cambia
la situación de un pueblo hasta que
éste no se cambia a sí mismo" (Sura
13, aleya II).
El Sagrado Corán dice
constantemente "quienes creen y
obran bien". La fe sin obras o sin
acción es como un solo pilar de la
felicidad, estando ausente el otro.
Si adherimos a la acción y
abandonamos la fe, tampoco
procedemos correctamente. Así
entendemos que la perfección del ser
humano depende de su fe (la cual
está basada en su razón pero no sólo
en ella).
Y la familia
podemos decir que es la Unidad
social más básica y que del accionar
de sus miembros depende su futuro.
A partir de que cada uno se someta
sinceramente a Dios y se encomiende
a Él en sus asuntos y tenga una
conducta basada en el conocimiento
de los preceptos divinos, sus
derechos y obligaciones, el ser
humano estará capacitado para lograr
no sólo cualquier cambio en su vida
y su familia sino que podrá ayudar a
los demás construyendo así una
sociedad más sana. Imitará así la
conducta profética, ya que la vida
que se hace bajo la ley del Islam
unifica criterios y ello trae
armonía en la relación entre los
cónyuges . |