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COMENTARIO DEL ÚLTIMO LIBRO DE JUAN VERNET

LO QUE EUROPA DEBE AL ISLAM DE ESPAÑA


Por R.H. Shamsuddín Elía


Juan Vernet Ginés (Barcelona 1923) es una autoridad internacional en el campo de la ciencia árabe-islámica. Catedrático de la Universidad de Barcelona, es miembro de número de las Academias de Buenas Letras y del Institut d'Estudis Catalans de Barcelona, de la Internacional de Historia de la Ciencia de París y correspondiente, entre otras, de las Reales de Ciencias de Madrid y Barcelona, y de la de Estudios Islámicos de Ammán (Jordania). Miembro honorario de la Royal Asiatic Society de Londres y de la Société Asiatique de París.

El destacado arabista tiene el mérito de haber realizado una de las tres mejores traducciones castellanas del Corán (Planeta, Barcelona, 1963; última edición: Edit. Optima, Barcelona. 1999),.junto con las de Ahmed Abboud (Editorial Arábigo-Argentina "El Nilo", Buenos Aires, 1953) y Julio Cortés (Editora Nacional, Madrid, 1980).

Juan Vernet ahora acaba de publicar su obra más ambiciosa y más extensa: Lo que Europa debe al Islam de España (El Acantilado, Barcelona, 1999, 562 págs.). En su contratapa hallamos una apretada síntesis de su contenido: «En este libro fundamental, Juan Vernet nos aproxima a lo que, tradicionalmente, viene llamándose Escuela de Traductores de Toledo, activa durante un vasto período y de influencia capital hasta bien entrado el Renacimiento ;Nos guía en el trasvase ,hacia Europa que se produce, a través de España, tanto de la ciencia oriental (persa o babilónica) como de la ciencia de la Antigüedad (griega y latina). En Lo que Europa debe al Islam de España observaremos, además de algunos aspectos importantes del arte y la literatura, el quehacer de nuestros antepasados en el campo de la filosofía, las ciencias ocultas, las matemáticas, la técnica, la astronomía y la astrología, la física, la alquimia, la geología, la botánica, la zoología y la medicina».

La identidad de la lengua árabe

Las primeras líneas del PRÓLOGO son un esbozo de las pretensiones de la obra y una acabada definición de la identidad árabe a través de la lengua: «Este libro pretende ser un inventario de lo que la cultura debe a los árabes españoles. y conste de entrada que al emplear la palabra "árabe" no me refiero a ninguna etnia ni religión sino a la lengua utilizada por árabes, persas, turcos, judíos y españoles durante la Edad Media y que sirvió de vehículo para la transmisión de los más diversos saberes de la antigüedad -clásica u oriental- al mundo del Islam... En las páginas que siguen se verá concretamente cómo una serie de conocimientos que van desde los balbuceos del cálculo infinitesimal hasta el desarrollo institucional de los manicomios, desde los inicios de la química como ciencia hasta la navegación de altura, nacieron o cruzaron por nuestra piel de toro (pág. 11 ).

Esta aseveración de Vernet no sólo es una concepción abonada por los más importantes arabistas e islamólogos musulmanes, españoles, británicos y franceses, sino que está fundamentada en dos famosas tradiciones islámicas que rezan así: «Ciertamente es árabe quien habla árabe», y «La arabidad no viene del linaje sino del lenguaje».

Los falsarios omeyas y abbasies

En la INTRODUCCIÓN HISTÓRICA (Cap. I), Vemet, historiador rigorista, denuncia la naturaleza impostora de los Omeyas (661-750) y Abbasies (750-1258): «La dinastía omeya sucumbió a sus propias faltas... Habiendo sido sus antepasados los enemigos más acérrimos contra los que el Profeta tuvo que luchar, cabía pensar que estos califas, si no (fueron piadosos, cuando menos lo aparentaron para conservar el apoyo de sus súbditos. Pero los últimos soberanos de la misma no se preocuparon en fingir; hasta el punto de que uno de ellos, Yazid, ha dado nombre a una secta de "adoradores del diablo o yazidíes"...Mora bien: los abbasíes se consideraron no sólo sucesores del Profeta sino mandatarios del mismo Dios en la tierra mediante un pequeño artificio ilógico. AI morir Mahoma, su sucesor ,Abu Bakr, había adaptado el título de califa {en árabe esta palabra significa "delegado"' "lugarteniente del Enviado de Dios. En el momento de proclamar a su sucesor; Umar; éste debía recibir el título de "califa del califa del Enviado de Dios". Entonces hizo observar que, de continuar el mismo sistema, el título de sus sucesores se iría alargando progresivamente, razón por lo cual se acordó mantener la fórmula adoptada por Abu Bakr. Los abbasies la simplificaron aún más y suprimieron la palabra de Enviado, con lo cual su titulación permitió jugar con el equívoco de "califa {o delegado) de Dios"» ("El nacimiento del Islam" y "los Abbasies": págs. 21-23).

Ajedrez, polo y supersticiones

Dos juegos diametralmente distintos, de una inmensa popularidad en el presente, fueron traídos a España por los musulmanes:«George Sarton, no vacila en escribir que España fue, en la Edad Media, el mayor centro cultural del mundo gradas a los musulmanes y a los judíos... y es en estas mismas fechas cuando llegan a Córdoba el iraqui Ziryab (m. 243/857), quien introdujo el juego del ajedrez (Cfr. E. lévi-Proven~l: España musulmana, vol. V de la Historia de España dirigida por Ramón Menendez Pidal Espasa Calpe Madrid1965, pág.288), quien era ya conocido por el ministro sasánida Buzurjmuhr {sigla VI) y estaba muy difundido por el Próximo Oriente, y el médico alHarrani, uno de los primeros musulmanes que se consagró al cultivo de la medicina en nuestra península. Idénticamente se extendieron por el país todas una serie de costumbres persas, entre las cuales descuellan el juego del polo (sawlayan) y la celebración de sus fiestas como el "nayruz"' que se celebraba el 1 de enero, y el "mihrayan"' que se confundía con la fiesta cristiana de San Juan Bautista {"ansara") y durante la cual el emir eslavo de Mallorca, Mubassir {1009-104.f), decidió que se celebrasen las regatas que canta Ibn al-Labbana y que pueden considerarse como precursoras de las actuales yates. Igualmente, y en estas fechas en que tanto privaban las modas persas, debieron empezar a introducirse algunas de los supersticiones que aún hoy son comunes a persas y españoles (Cfl: E. Garcia Gómez: Usos y supersticiones comunes a Persia y España, AI-Andalus, 22, Madrid/Granada, 1957, págs. 459-462). Tales son, por ejemplo, algunas antojos de embarazadas (Cfr. E. Garcia Gómez: Antojo de embarazadas, AI-Andalus, 16, Madrid/Granada, 1951, págs. 490-493), el prevenir a los niños que juegan con fuego que se orinarán en la cama; el mal augurio que se saca de la rotura de un espejo; la creencia de que, cuando una conversación entre varias personas se interrumpe, es debido al paso de un ángel; el poner una escoba detrás de la puerta para que se marche un inoportuno; el mal agüero del número 13, etc.» ("El emirato Arabe de España: págs. 48-49).

Apenas un libro de 400 mil

Es conocida la historia de la biblioteca del sucesor del primer califa cordobés Abderrahmán III an-Nasir li-Din Allah (m. 961 ),AI-Hákam II alMustansir (m. 976); ésta llegó a contener 400 mil tomos, 44 de los cuales formaban el catálogo de los restantes. «Y al Hákam los había leído todos, y 'o que es más, había anotado la mayor parte. Escribía, al principio o al fin de cada libro, el nombre, el sobrenombre del autor; su familia, su tribu, el año de nacimiento y de su muerte y las anécdotas que corrían acerca de él (Reinhart Pieter Anne Dozy: Historia de los musulmanes en España, Ediciones Turner; Madrid, 1984, vol. III, pág. 98).

Y entonces ahora encontramos un dato que nos recuerda Vemet y nos deja atónitos: «De esta inmensa riqueza sólo un libro, fechado en 359/ 970, ha llegado hasta nuestras días -Cf. E. Lévi-ProvenÇal Un Manuscrit de la Bibliotheque du CaIIfe al-Hakam II ,Hesperis, 18, París, 1934, págs. 198-200 .La afición de bibliófilo del príncipe hizo que pagara elevadas cantidades por los libros cuyos precios oscilaban en Oriente entre las 500 pesetas para el ejemplar normal y las 5.000 para el de lujo. Así, consiguió tener el Kitab aI-Agani de Abu-l-Faray de Isfahan antes que éste se conociera en Oriente gradas a un donativo de mil dinares» ("El Emirato Árabe de España": págs. 62-63). Vale meditar un poco sobre los innumerables beneficios y aportes que perdimos y cómo éstos hubiesen significado un reaseguro ante muchos errores y desvíos cometidos con posterioridad, a pesar de que esto último constituya una acronía.

El verdadero Averroes

«Averroes {520/1 126-595/1198) es posiblemente el español que mayor influjo ha ejercido a lo largo de la historia sobre el pensamiento humano... Debió tener una memoria privilegiada puesta que sus biógrafos aseguran que se sabía de memoria no sólo el Carón sino también el manual jurídico "Muwatta"' y en sus lecturas de los textos clásicos debió aprender buena parte al pie de la letra, conforme se refleja en algunos de sus comentarios de Aristóteles...Hacia 1153 estaba en Marrakex, en donde realizaba observaciones astronómicas, y en 1169 era presentado por Ibn Tufayl al califa Abu Ya'qubYusut: Desde este momento hasta 1195 tuvo el favor de los califas y desempeñó cargos importantes en la administración almohade, como los de cadí de Sevilla y Córdoba... Ya en vida la fama de Averroes como médico y filósofo fue enorme, tanto en el mundo musulmán como en el cristiano, y sus doctrinas, no siempre bien entendidas, dieron origen a una colección de fábulas que acabaron convirtiéndole en el prototipo del incrédulo y del ateo... Anécdotas como ésta contribuyeron en mucho a dar una imagen falsa de un hombre creyente que intentó conciliar la razón con la fe (Roger Arnáldez: La pensée religieuse d' Averroes, Studia Islamica,7, 1957, 8, 1957) y 10, 1959) y, contra lo que pretendieron algunos alfaquíes, tuvo la inteligencia y audacia suficientes como para no seguir a ciegas a nadie, ni al propio Aristóteles. En este aspecto no puede hacerse caso alguno a la afirmación de Ibn Sabin {668/1269) de que, si Aristóteles hubiera afirmado que un individuo puede estar de pie y sentado al mismo tiempo, Averroes también lo hubiera sostenido. Nada más lejos de ello. Prescindiendo aquí de sus obras filosóficas, su espíritu crítico reconoce en los tratados estrictamente científicos las lagunas y errores en que incurrió el Estagirita (Cfr. Manuel Alonso: Averroes observador de la naturaleza de Ál Andalus, 5, Madrid/ Granada, 1940, págs. 215-230), hasta el punto de que sus ideas sugirieron posiblemente a Copérnico la necesidad de explicar los movimientos de nuestro sistema planetario de modo distinto al aristotélico-ptolemaico y de que un discípulo directo de Averroes, al-Bitruÿi; {fl. 1200), propusiera una nueva teoría al respecto» ("Reyes de Taifas e Invasiones Africanas": págs. 77-80).

El legado naval

«Posiblemente uno de los mayores servicios hechos por los árabes a la cultura sea la transmisión a Occidente de los diversos elementos técnicos, de arquitectura naval {vela latina y timón de codaste), astronómicos (determinación de coordenadas) y geográficos {cartas náuticas), que iban a permitir la navegación Atlántico adentra...Así cuando los mallorquines y los genoveses se lanzaron a descubrir las Canarias, tenían ya información previo facilitada por los mismos árabes» (Náutica: págs. 349 y 359).

Los médicos musulmanes emplearon la anestesia y los fármacos antipsicóticos 9 siglos antes que Occidente

«... por extraño que parezca, este Renacimiento trajo aparejado el olvido de las sustancias soporíferas que se conocían ya desde la Antigüedad y que sólo adquirieron su plena significación en la Edad Media en Oriente .Así por ejemplo, Dioscórides, al hablar de la mandrágora, hace observar que produce, debidamente utilizada, un sabor de tres a cuatro horas de duración... Avanzando cronológicamente encontramos en el Sah Namé (Libro de los reyes) de Firdusi la descripción de un parto con cesárea en que la madre de Rustem, Rudaba, es embriagada para disminuir el dolor de la intervención... Por tanto, la anestesia ero utilizada ya en loS primeros tiempos del Islam... Los tratamientos empleados para dominar los paroxismos de esquizofrenia eran inicialmente los que estuvieron en vigor hasta Philippe Pinel ( 1745-1826) y consistían puramente en el recurso de la fuerza y a los látigos (Cfr. Adam Mez: El renacimiento del Islam, Madrid, 1936, pág. 451 ). Luego el tratamiento se humanizó, puesto que el maestro de Ibn abi Usaybi'a, Muhaddab al.Din b. Dajwar (564/ l 169-628/1230), trataba a los maniacos, adicionando al agua de cebada una dosis apropiada de opio, con lo cual cesaba la crisis» (Medicina: págs. 389-390 y 394)."

 
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