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ECUMENISMO RELIGIOSO FRENTE A LA
DEUDA EXTERNA
El Viernes 18 de junio se desarrolló
en la ciudad Buenos Aires el primer
acto ecuménico contra la deuda
externa en la sede del Convento de
la Merced, frente a la sede del
Fondo Monetario Internacional, más
conocido como el Banco Central de la
República Argentina.
El acto, que coincidió con la
reunión en Colonia, Alemania, de los
siete países más industrializados,
encargados de decidir el destino del
resto de la humanidad sin escucharse
más que a sí mismos ni ver más allá
de sus narices, se realizó en el
marco del jubileo 2000 y fue
organizado por Diálogo 2000, una ONG
que agrupa a personas e
instituciones en torno al eje de la
integración de los pueblos de
nuestra América para asegurar los
derechos al desarrollo y la
autodeterminación; la defensa de
nuestra identidad y diversidad
cultural; la promoción integral de
derechos humanos; la generación de
alternativas de ciudadanía plena
frente al modelo dominante de
hambre, desempleo, pobreza y
deterioro ambiental, la promoción de
un desarrollo solidario y una
cultura de paz. Integran el espacio
abierto de Diálogo 2000, un número
creciente de grupos religiosos,
entre los que se hallan Obispos de
la Iglesia Católica, como Hesayne,
Piña, Radizani, Novak, el sacerdote
Farinello, el Obispo de la Iglesia
Evangélica Metodista, Aldo
Etchegoyen, el Pastor Acuña de la
Iglesia Luterana y Presidente de la
Mesa Coordinadora de Pastores de la
Provincia de Buenos Aires, la
Iglesia Presbiteriana, el Rabino
Goldman de la Comunidad judía Bet
El, el Sheij Abdul Karim Paz,
Director de la Mezquita At-Tauhid,
organizaciones e instituciones
sociales y culturales,
organizaciones de Derechos Humanos,
como la de Servicio de Paz y
Justicia que dirige el Premio Nobel
de la Paz, Dr Pérez Esquivel,
organizaciones políticas,
sindicales, de jubilados,
estudiantes, académicos de América
Latina, organizaciones aborígenes,
etc.
El día del acto interreligioso
contra la deuda un periódico
argentino, Página 12, publicó la
opinión de algunos participantes del
evento, allí el Dr. Pérez Esquivel
explicaba que la deuda es inmoral,
injusta, impagable. El costo humano
de la deuda implica desocupación y
recortes presupuestarios destinados
a saldar los intereses de la deuda.
Más pagamos, más debemos, menos
tenemos. En ese mismo periódico, el
Sheij Abdul Karim Paz invitaba a
sumarse al acto expresando los
siguientes conceptos: "Nos convoca,
por una parte, la imperiosa
necesidad de llamar la atención
sobre la tremenda injusticia que
genera la deuda externa para nuestra
sociedad y para tantas otras en
América Latina, África y Asia. Hay a
ese respecto datos que obligan a
poner un freno a esta explotación.
En 1975 la deuda pública externa de
América Latina y el Caribe era de 69
mil millones de dólares. Desde
entonces y hasta el primer trimestre
de 1998 se habían pagado más de 795
mil millones, debiéndose, por lo
menos, 660 mil millones. Además hay
que tener una cuenta que gran parte
de las deudas se originaron durante
las dictaduras, por lo tanto, los
centros financieros que les
prestaron son co-responsables.
Por otra parte, nos interesó que el
llamado provenga de un foro
ecuménico como es Diálogo 2000, con
fe en Dios, pero una fe que busca un
mundo más justo donde los seres
humanos adoren realmente a Dios.
Todas las grandes religiones
inspiradas en los grandes Profetas
como Moisés, Jesús y Muhammad
(Mahoma), la Paz sea con ellos, y
todos los hombres con sensibilidad
humana se oponen a la explotación
que está generando el pago de la
deuda externa. El tercer viernes de
cada mes hasta diciembre el Diálogo
2000, cuyo foro ecuménico se halla
en permanente expansión, realizará
un acto Frente al Banco Central en
reclamo ante la trágica explotación
que representa el curso actual de
endeudamiento público de Argentina
en particular y de los países del
tercer mundo en general.
El 16 de julio se llevó a cabo el
segundo acto interreligioso contra
la deuda, esta oportunidad, junto a
las campanas del Convento de la
Merced y el sofar bíblico se escuchó
de parte del hermano Fayr, muecín de
la comunidad musulmana, el llamado a
la oración islámica desde el
Convento como apertura del acto. La
dirigencia política y los
comunicadores sociales de los
grandes medio de prensa hablan de
"honrar" la deuda.
El Islam, al igual que la conciencia
moral, enseña a honrar las deudas,
pero por qué debemos pagar a ciegas
una deuda cuyo conformación es
ilegítima, ¿hasta cuándo debemos
pagar y sostener con el hambre, la
falta de educación, la falta de
salud, la falta de seguridad, la
desocupación, un sistema antisagrado
y antihumano que que explota con una
usura desenfrenada y sin controles
que la puedan limitar (como sucede
cada vez que unilateralmente Estados
Unidos aumenta la tasa de interés).
Nosotros los religiosos tenemos una
responsabilidad frente a Dios y a
los desamparados, cuyo sufrimiento
injusto indigna a Dios.
Los gobiernos que se dicen
"cristianos" deberían obedecer a sus
religiosos. Si hay gobiernos
islámicos comprometidos con el
sistema de la usura que administra
el FMI y el Banco Mundial, deberían
terminar con el sistema que está
ahogando a los países de
Latinoamérica, África y Asia. |