OrtganizacionIslam.org.ar
Visitante Nº
 | 

Islam y Política 10


El Imam posee las condiciones de verdadero de guía para la humanidad y representante de Dios para elevar a los hombres al verdadero objetivo trascendente de su creación. El Imam es un rango espiritual elevadísimo que es otorgado por Dios, así como también es Dios quien otorga el rango de profeta, y esta es la enseñanza del Sagrado Corán, no es algo que hayan creado los shias como algunos ignorantes pretenden hacer creer.
Veamos los versículos coránicos y tradiciones proféticas que hablan del tema del Imamato, o la guía espiritual y temporal para mostrar a las fuentes del Islam y cómo estas se expresan sobre el particular.


Versículos coránicos
Existen versículos coránicos que hablan de la uilaiat (autoridad) de los Imames:
“Ciertamente (y únicamente) son vuestras autoridades (Uali),  Dios, su mensajero y quienes hacen la oración, dan la caridad estando inclinados”. (cap.5:55)
De acuerdo a las tradiciones narradas por shias y sunnitas este versículo se reveló en ocasión de que un mendigo entrara a la mezquita del profeta pidiendo ayuda y Ali ibn Abi Talib, la paz sea con él, estando inclinado en la oración le extendió su mano para que extraiga su anillo de ella a modo de caridad para él. Por lo tanto, la shia sostiene en base a este versículo y otros, y en base a las indicaciones del profeta en reiteradas ocasiones que Ali, el primo y yerno del profeta fue designado por parte de Dios como sucesor del profeta y como Imam de los musulmanes y el resto de la creación. (Para una mayor información sobre este versículo y su correcta interpretación a la luz del resto del Sagrado Corán y las tradiciones verdaderas del profeta Muhammad, la bendición y la paz sean con él, se pueden consultar las obras islámicas de: ‘Abdul Husein Amini, Al Gadir, tomo 2 , pag. 52 y 53; Muhammad Husein Tabatabai, Al  Mizan, tomo 6, pag. 8; Murteza Mutahari, Imamat ua Rahbari, Maymue’eie Azar, tomo 4, pag. 852,853,916,917 y ‘Allamah Hilli, Kashfu al Murad fi sharhi al tayrid al ‘itiqad, pag. 394).
En el versículo de la difusión: “Oh Mensajero, difunde lo que tu Señor te ha hecho descender sobre ti y si no lo haces no habrás difundido su mensaje y Dios te protegerá de los hombres”. (5:67)
Este versículo, de acuerdo a las tradiciones shiitas y sunnitas se reveló en el Pozo de Gadir Jum con respecto a la declaración oficial de la sucesión de Ali Ibn Abi Talib, la paz sea con él (‘Allamah Amini lo narra de treinta fuentes sunnitas, Al Gadir, tomo 1, pag. 214-229).
De acuerdo a los narradores, el capítulo 5º del Sagrado Corán, Al Maida o La Mesa servida (se refiere a un milagro de Jesús para los apóstoles, con ellos sea la paz), fue el último en ser revelado. Por lo tanto, la orden que en este versículo es dada de una forma categórica y enfática fue de las últimas órdenes importantes dadas por Dios a través de Su Mensajero. Su importancia es tal que Dios advierte que si no es dada, es como que la misma misión no ha sido efectuada (cuando en realidad la mayor parte de ella ya estaba concluida porque este episodio corresponde a los últimos meses de la vida del profeta. Ese tema tan importante que equivalía a toda la misión profética y a todos los principios de la creencia o doctrina islámica y a todos los principios más importantes de las prácticas islámicas, no es otro que el Imamato o la guía y liderazgo islámico luego del profeta en la persona de Ali ibn Abi Talib, la paz sea con él. Este enunciado traía aparejado el enfrentamiento de algunos que aspiraban a ocupar ese cargo sin tener la autorización de parte de Dios y del Profeta para ello. Por eso Dios dice que El protegerá al Mensajero de los hombres y es por eso el énfasis y la fuerza con que Dios ordena este tema al profeta.
Luego a este versículo y después de que el Mensajero anunciase la sucesión de Ali con el famoso enunciado público de que: De quien yo soy su autoridad o líder (Maula), éste, Ali es también su autoridad o líder. Man kuntu maula fahada ‘Aliun maula, se reveló el versículo donde Dios expresa que ahora sí ha completado la religión para los hombres:
“Hoy os he completado vuestra religión, consumado Mis bendiciones sobre ustedes y Me satisface el Islam como vuestra religión”. (5:3) (‘Abdul Husein Amini: Al Gadir, tomo 1, pag. 230 y 238)
Por lo tanto, es con el Imamato, es decir al guía de parte de Dios para conducir a los creyentes a la perfección en el orden material y espiritual que se completa la religión de Dios para los seres humanos, se consuma su gracia y bendición y es el Islam que verdaderamente satisface a Dios y la religión que quiere de Su parte para los hombres.
Otro versículo importante en este sentido es el que afirma:
“¡Oh creyentes!, obedeced a Dios y obedeced al Mensajero y a quienes detentan la autoridad entre vosotros”. (4:59)
De este versículo se deducen muchas cosas: La primera es que con la repetición de la palabra obedeced, se alude a que la obediencia a Dios y la obediencia al profeta guardan alguna diferencia, pero la obediencia al profeta no se distingue del carácter de la obediencia que se tiene de aquellos que detentan la autoridad entre vosotros. En segundo lugar, la obediencia es absoluta y sin condicionamientos (Ver: ‘Allamah Muhammad Husein Tabatabai, al Mizan, tomo 4, pág. 389 y Fadl ibn Hasan Tabarsi, Mayma’ul Baian, Tomo 3 y 4, pag. 100)
En tercer lugar la obediencia total e incondicionada no se puede suponer sin la condición de la infalibilidad puesto que una obediencia incondicionada no es apta con respecto a una persona que no sea infalible. (Idem.)
En cuarto lugar, la uniformidad entre la obediencia del profeta con respecto a quienes detentan la autoridad es otra razón para fundamentar la infalibilidad de estos últimos puesto que si no lo fuera, la obediencia no sería de una misma categoría (por más que la categoría de los Imames les proviene de parte de Dios a través el profeta).
Todos los exégetas shiitas coinciden en que quienes detentan la autoridad entre vosotros son los Imames infalibles, puesto que en ningún otro se concretó esta infalibilidad y en toda la historia del Islam nunca se ha pretendido la infalibilidad para algún otro que la hija del Profeta , Fátima az Zahrá, la paz sea con ellas y los doce sucesores o Imames, el primero de ellos, Ali ibn Talib, su esposo y los otros once Imames descendientes de ambos.
Otros versículos también se pueden mencionar, como el de Mubahila (3:60)): “Pues di (oh Profeta): venid (oh Cristianos), llamemos a nuestros hijos y a vuestros hijos, nuestras mujeres y vuestras mujeres y a nosotros mismos y a vosotros mismos y supliquemos el Castigo de Dios para los mentirosos”) Tathir (33:33): “Ciertamente (y únicamente) quiere Dios purificaros de toda impureza, oh Gente de la Casa (profética) y purificaron totalmente”.
La infalibilidad es un principio doctrinario sostenido por todos los musulmanes con respecto a los profetas y en el caso de lo shias extensivo a los Imames y mujeres tales como María la madre de Jesús y Fátima, la hija del profeta Muhammad, la paz sea con todos ellos, solo por mencionar algunas (Muchas otras grandes mujeres alcanzaron este grado de pureza y santidad). Ya vimos antes, que la infalibilidad es un don necesario de parte de aquellos que han sido escogidos por Dios para guiar a los hombres. En la historia vemos los profetas han transformado el mundo debido a esa extraordinaria cualidad que los hacía muy superiores al resto de los hombres y producía la adhesión tan fuerte que sus seguidores estaban dispuestos a los más grandes sacrificios para secundarlos y auxiliarlos. Si alguien es escogido por Dios para guiar a los hombres debe necesariamente contar con la condición de infalibilidad, de lo contario la gente tendría excusas ante Dios, ya que si el escogido cometiese faltas y pecados, no cabría esperar de quienes no lo son que no lo cometan. Cómo podrían estos ordenar la pureza a los hombres cuando ellos mismos la cometiesen y quién les haría caso entonces. Por otra parte, Dios se equivocaría porque su objetivo no ser vería realizado por la desconfianza que despertarían Sus escogidos con sus errores y pecados. Los ejemplos de Dios deben ser sin mácula, ello es la condición para que los seres humanos puedan ser guiados hacia la cima de la perfección que es el anhelo profundo del alma humana y por ello es que los hombres serán juzgados de acuerdo a ese modelo de perfección y no se podrán escudar en que semejante posibilidad estaba fuera del alcance humano.
Para alguien que declame infalibilidad queda el testimonio de sus obras. Muchos son los que han declamado semejante condición pero sus obras los han desmentido y muchas veces han tenido que disculparse o avergonzarse por sus faltas, pero ese no es el caso de los Imames infalibles tal como el estudio de las tradiciones históricas lo testimonian para todo aquel que quiera estudiarlas. Es importante destacar que el Corán rechaza tajantemente los pecados atribuidos a los profetas en la Biblia y los considera una tergiversación de las Escrituras.
El error humano es algo común al punto que el famoso refrán reza: “Errarum humanum est”. “Errar es humano”. Tal condición la podemos ver a diario en nosotros mismos y en los gobiernos que cada tanto dan cuenta de sus errores, sea durante del ejercicio del mismo o especialmente después de ello.  Si Dios no dispusiera de modelos perfectos dentro de la dimensión humana (no fuera de ella), los hombres estarían como predeterminados a errar, lo que sería una falla del Creador que habría dotado a los seres humanos de una suerte de naturaleza imperfecta. Si fuera así el hombre estaría exceptuado de ser juzgado y de ser responsable de sus faltas y pecados. Podría argüir que escapar a ellos estaba más allá de sus propias posibilidades. Pero Dios, glorificado sea, está exento de tales imperfecciones. En el Islam, a diferencia del Cristianismo, el hombre nace en estado de pureza innata no en pecado original. Esto coincide con la percepción que todos tenemos de la pureza intrínseca en los niños y su inocencia.
En la próxima lección de los fundamentos de la política islámica veremos las tradiciones acerca de los Imames, Dios mediante.


Islam - Actividades - Artículos - Biblioteca - Multimedia - Libros - Noticias - La Mujer en el Islam - Diario El Muecín -
Todos los Derechos Reservados -Mezquita At-Tauhid-
Felipe Vallese 3614 -Ciudad Autónoma de Buenos Aires - Argentina- -Telefax: 54-11-4672/7440- -correo electrónico: infoislam@fibertel.com.ar-