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IMAM AZ ZAMAN AL MAHDI
(P)

Caligrafía del nombre del 12º Imam
El Mahdi prometido, al que generalmente se
lo menciona bajo el título de Imam-l Asr (el Imam del "Período")
y Sahib Al-Zaman (el Señor de la Epoca), es el hijo del undécimo
Imam.
Su nombre es el mismo del Santo Profeta
(e.d.: Muhammad).
Nació en Samarrah el año 266 H. (872 C.) y
vivió hasta que su padre fue martirizado el año 260 H., bajo el
cuidado y la tutela del mismo. Fue ocultado de la mirada pública
y solamente unos pocos de la elite shía pudieron reunirse con
él.
Después del martirio de su padre se
convirtió en Imam y por Orden Divina se ocultó (Ghaybát). Por lo
tanto se apareció solamente a sus delegados (naib) e incluso
únicamente en circunstancias especiales.
El Imam eligió como delegado especial por
un tiempo a Ozman Ibn Said Umeri, uno de los compañeros de su
padre y de su abuelo, quien fue su confidente y amigo de
confianza. A través de este delegado el Imam respondía las
preguntas y cuestiones de la shia.
Después de Ozmán fue elegido delegado del
Imam su hijo Muhammad Ibn Ozman Umari.
Después de la muerte de éste, el delegado
especial fue Abul Qasim Husein lbn Ruh Naubajú, y cuando éste
falleció fue designado para la tarea Ali Ibn Muhanunad Simmari.
Pocos días antes de la muerte de Simmari
el año 329 FL fue dada a conocer una disposición por el Imam
Mahdi en la que comunicaba que en seis días él (el
representante) moriría.
De aquí en adelante la delegación especial
cesaría y comenzaría la ocultación mayor (ghaybat-l Kubra) que
continuaría hasta que Dios concediera permiso al Imam Mahdi para
manifestarse por sí mismo. La ocultación del duodécimo Imam, por
lo tanto, se divide en dos partes.
La primera, la ocultación menor (ghaybat-l
sughra) que comenzó el año 260 H. y terminó el año 329 H.,
durante casi 70 años.
La segunda, que comenzó el año 329 H. y
continuará mientras Dios lo desee.
En un hadiz sobre cuya autenticidad todos
concuerdan, el Profeta (B.P.D.) ha dicho:
"Si no quedase en el mundo sino un día
de vida, Dios prolongaría ese día hasta enviar al mundo a un
hombre de mi comunidad y de mi Casa (descendencia). Su nombre
será igual al mío. Llenará la tierra con equidad y justicia del
mismo modo que estuvo llena de opresión y tiranía ".
SOBRE LA APARICION DEL MAHDI.
En la discusión sobre la profecía y el
Imamato se indicó que como consecuencia de la ley de la guía
general que gobierna toda la creación, el hombre está
necesariamente dotado con la facultad de recibir la revelación a
través de la profecía, la cual le dirige hacia la perfección de
las pautas humanas y bienestar de la especie.
Obviamente, si no fuesen posibles esta
perfección y felicidad para el hombre, cuya vida posee un
aspecto social, sería fútil y sin sentido el hecho de que esté
capacitado con esa facultad, pero en la creación no hay nada
hecho sin sentido o en vano.
En otras palabras, desde que el hombre ha
habitado la tierra, ha tenido el deseo de orientar felizmente su
vida social en el verdadero sentido del término, y se ha
esforzado por alcanzar ese fin. Si ese deseo no fuese a tener
una existencia objetiva, nunca hubiera sido impreso en la
naturaleza íntima del ser humano, de la misma manera que si no
hubiera existido ningún alimento no se habría manifestado o
aparecido el hambre. O si no hubiera habido agua no hubiera
existido la sed, o si no hubiera habido reproducción no hubiera
existido la atracción sexual entre hombre y mujer.
Por lo tanto, en razón de necesidad y
determinación interior, el futuro verá un día una sociedad
humana llena de justicia en la que todos vivirán en paz y
sosiego, cuando todos los seres humanos estén totalmente
poseídos por la virtud y perfección.
El establecimiento de una condición así
sucederá por medio del obrar humano, pero con la asistencia
Divina y el líder de esa sociedad, quien será el salvador del
ser humano, en el lenguaje del hadiz se llama
Al Mahdi.
En todas las distintas religiones que
predominan en el mundo, como el Hinduismo, el Budismo, el
Judaísmo, el Cristianismo, el Zoroastrismo y el Islam, hay
referencias a una persona que vendrá como salvadora del género
humano.
Estas religiones han comunicado
generalmente noticias felices sobre su venida, aunque
naturalmente hay ciertas diferencias en los detalles que se
pueden descubrir cuando dichas enseñanzas son comparadas
cuidadosamente.
El hadiz del Santo Profeta, sobre el que
todos los musulmanes concuerdan, conocido como "El Mahdi es de
mi progenie", se refiere a esta misma verdad.
Hay numerosos hadices citados en las
fuentes sunnitas y shiitas, tanto del Santo Profeta como de los
Imames, respecto a la aparición del Mahdi, que es de la progenie
del Profeta, y que su aparición facultará a la sociedad humana
el alcanzar la verdadera perfección y la completa realización de
vida espiritual. Además, hay otras numerosas tradiciones
respecto al hecho de que el Mahdi es el hijo del undécimo Imam,
Hasan Al-Askari.
Concuerdan en que después de haber nacido
y sufrido una larga ocultación el Mahdi aparecerá de nuevo,
llenando con justicia el mundo que ha sido corrompido con la
injusticia e iniquidad. Por ejemplo, Ali Ibn Musa Al-Rida (el
octavo Imam) ha dicho en un hadiz:
"Después mío el Imam es mi hilo,
Muhammad, y después de él su hijo Ali, y después de Ali su hijo,
Hasan, y después de Hasan su hijo Huyyat Al-Qaim, quien será
esperado durante su ocultación y será obedecido cuando se
manifieste. Si no quedase de vida en el mundo más que un solo
día, Dios extendería ese día hasta que él se manifieste, y llene
el mundo con justicia de la misma meneara que estuvo lleno de
iniquidad. Pero, ¿cuándo sucederá? En cuanto a la información de
la hora, en verdad mi padre me dijo que había escuchado de su
padre, que lo había escuchado de su padre, quien lo escuchó de
sus ancestros, quienes lo escucharon de Ali (P.), que le
preguntaron al Santo Profeta (B.P.D.):'¡Oh Profeta de Dios!,
cuándo aparecerá el defensor (qaím) que es de tu familia?'. Y el
Profeta dijo: 'Su caso es como el de la Hora (de la
Resurrección). "Dios la manifestará a su tiempo. Pende entre los
cielos y en la tierra. No vendrá a vosotros sino de repente".
(7:187)`102. Dijo Saqr lbn Abi Dulaf: 'Escuché de Abu Yafar
Mubanunad lbn Ali AlRida (el noveno Imam) que dijo: 'Después mío
el Imam será mi hijo, Ali. Su orden será mi orden, su palabra
será mi palabra, obedecerle a él será obedecerme a mí. El Imam
después suyo será su hijo, Hasan. Su orden será la orden de su
padre, su palabra será la palabra de su padre obedecerle a él
será obedecer a su padre. Después de esa manifestación el Imam
permaneció en silencio. Yo le dije: '¿Oh hijo del Profeta,
¿quién será el Imam después de Hasan?'. El Imam lloró
expresivamente y después dijo: 'En verdad después de Hasan es su
hijo el Imam esperado, él es "Al-Qaim bil-haqq" (quien se
levanta por la Verdad)".
Musa ibn Yafar Baghdadi dijo: 'Escuché del
Imam Abu Muhammad AlHasan lbn Ali (el undécimo Imam) que dijo:
Veo que después de mi surgirán
diferencias entre ustedes respecto al Imam que me seguirá.
Quienes acepten a los Imames después del Profeta de Dios
(B.P.D.) pero nieguen a mi hijo, es corno la persona que acepta
a todos los profetas pero niega la profecía de Muhammad, el
Profeta de Dios (B.P.D.). Y quien niegue (a Muhammad) el Profeta
de Dios (B.P.D.) es corno quien niega a todos los profetas de
Dios, porque obedecer al último de los nuestros es como obedecer
al primero, y negar al último de los nuestros es como negar al
primero. Pero cuidado: En verdad para mi hijo hay una ocultación
durante la cual toda la gente dudará, excepto esos a quienes
protege Dios.
Los opuestos a la creencia shiita alegan
de que el Imam Oculto actualmente tendría aproximadamente 1200
años de edad, y dicen que ello es imposible para cualquier ser
humano. En respuesta se debe decir que la recusación se basa
solamente en la improbabilidad de ese hecho, no en su
imposibilidad.
Por supuesto, un período de vida tan largo
o más largo es improbable. Pero quienes estudian los hadices del
Santo Profeta (B.P.D.) y los Imames verán que se refieren a esta
vida como poseyendo cualidades milagrosas.
Los milagros ciertamente no son imposibles
ni pueden ser negados por medio de argumentos científicos. Nunca
se puede probar que las causas y agentes que funcionan en el
mundo son solamente aquellos que vemos y conocemos, y que otras
causas que no conocemos o cuyos efectos y mecanismos no hemos
visto, ni los comprendemos ni existen.
De esta manera es posible que en uno o
varios miembros de la humanidad puedan estar operando ciertas
causas y agentes que les conceden una vida muy larga de mil o
varios miles de años.
La medicina aún no ha perdido la esperanza
de descubrir una forma de lograr un lapso de vida muy largo.
En todo caso el cuestionamiento por parte
de "la gente del Libro", como los judíos, cristianos y
musulmanes, es más raro, ya que aceptan los milagros de los
profetas de Dios de acuerdo a sus propias escrituras sagradas.
Los opositores del shiismo también
argumentan que, aunque éste considera necesario a los Imames con
el objeto de exponer los mandatos y las verdades de la religión
y guiar a la gente, la ocultación del Imam es la negación de
este mismo propósito, porque un Imam oculto al que no puede
acceder el género humano no puede ser de ninguna manera
beneficioso o efectivo.
Los opositores dicen que si Dios desea
traer un Imam para reformar la humanidad, El es capaz de crearlo
en el momento necesario y, no le hace falta crearlo cientos de
años antes. ¡En respuesta se debe decir que quienes así opínan
no han comprendido en realidad el sentido del Imam, porque en la
discusión sobre el imamato quedó claro que el deber del Imam no
es solamente el de la explicación formal de las ciencias
religiosas y la guía exotérica del pueblo.
Así como tiene el deber de guiar a los
seres humanos exteriormente, también tiene la función de la
Ualayat y guía esotérica de la gente.
Es él quien dirige la vida espiritual del
ser humano y orienta al aspecto íntimo de la acción humana hacía
Dios. Ciertamente, su presencia o ausencia física no tiene
ningún efecto en esta cuestión. El Imam controla internamente a
los seres humanos y está en comunión con las almas y espíritus
de ellos, incluso aunque se oculte a sus ojos físicos.
Su existencia es siempre necesaria aunque
aún no haya llegado el tiempo para su aparición exterior y la
reconstrucción universal que va a llevar a cabo.
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