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Dijo el Mensajero de
Dios (BP):
من حفظ من أمّتي أربعين حديثاً بعثه الله يوم
القيامة عالماً
فقيهاً و لم يعذّبه
"Quien de
entre mi comunidad memorice cuarenta hadices, será
resucitado por Dios en el día del Juicio como un sabio,
docto en la ley, y no lo castigará".
Este hadîz ha sido
transmitido tanto por los shiítas como por los sunnitas con
diferentes cadenas de transmisiones y expresiones.
‘Al·lamah Maylesî ha
mencionado tres etapas para preservar el hadîz: una de ellas
consiste en gravar textualmente el hadîz en la mente o sobre el
papel; la segunda es memorizar el significado del hadîz y
reflexionar en sus pormenores; y la tercera es preservar el
hadîz mediante su puesta en práctica.
Éstas y otras palabras
similares han tenido mucho efecto para que los musulmanes
presten atención e importancia a los hadices. El sabio sunnita
Adh-Dhahabî escribió su libro Tadhkirat-ul-Huffâzh (El recuerdo
de los memorizadores) para registrar a los portadores de la
tradición del Profeta (BP).
Algunos narradores
tenían memorizados alrededor de treinta mil hadices, tal como se
ha atribuido a Muhammad Ibn Muslim.
El libro
Rihlat-us-Sahâbah fi Talab-il-Hadîz (La travesía de los
Compañeros en procura del Hadîz), el cual se ha destacado entre
los libros de "historia del hadiz" y de "ciencias del hadîz",
cita esa importancia y consideración.
En lo que se refiere a
la memorización y difusión del hadîz, se observa que tanto el
Profeta (BP) como los Imames (P) y los Compañeros se preocuparon
por ello.
Se ha transmitido del
Profeta (BP) que dijo:
قيّدوا العلم بالكتابة
"Amarrad el
conocimiento por medio de la escritura".
Un hombre se quejó ante
el Profeta (BP) de su propia incapacidad para recordar los
asuntos, a lo que el Mensajero de Dios (BP) dijo:
استعن على حفظك بيمينك
"Procura para
tu memoria la ayuda de tu diestra".
Râfî‘ ibn Judaîy
transmitió que le preguntó al Profeta (BP): "Hay cuestiones que
escucho de ti, ¿acaso las escribo?". Respondió: "Escríbelas que
no hay inconveniente". Este mismo asunto fue transmitido por
‘Amrû Ibn Shu‘aîb y ‘Abdul·lah ibn ‘Amrû ibn Al- Âs.
Abdul·lah ibn ‘Amrû ibn
Al- Âs también dijo: "Yo escribía cualquier cosa que escuchaba
del Profeta (BP) para memorizarlo, pero Quraish me prohibió
hacerlo, diciéndome: "Tu escribes todo lo que escuchas del
Mensajero de Dios (BP), siendo que él es una persona que habla
cuando está irritado y satisfecho", y me abstuve de continuar
escribiendo. Luego le mencioné eso al Mensajero de Dios (BP) y
me dijo: "¡Escribe! ¡Juro por Aquel en cuyas manos está mi alma
que de mí solo sale la verdad!".
‘Alî, el Príncipe de
los Creyentes, ha transmitido del Profeta (BP) lo siguiente:
اكتبوا هذا العلم فإنّكم تنتفعون به إمّا في
دنياكم و إمّا في
آخرتكم و إنّ العلم لا يضيع صاحبه
"Escribid
este conocimiento, pues ciertamente que os beneficiaréis
de él, ya sea en esta vida o en la otra, y (sabed) que
el conocimiento no pierde a su dueño".
El Imam As-Sâdiq (P) ha
transmitido que el Profeta (BP) dijo: "Cuando escribáis un hadîz
hacedlo citando a quienes lo han transmitido, ya que si es
verdadero vosotros participaréis de su recompensa, y si es falso
su pecado recaerá sobre quien lo pronunció".
Se ha transmitido de
Umm Salamah (esposa del Profeta) que el Profeta (BP) pidió que
le trajeran un (pergamino de) cuero y ‘Alî (P) estaba junto a
él. El Mensajero de Dios (BP) le dictó tanto a ‘Alî (P), y ‘Alî
(P) tanto escribió que las dos caras y los costados del cuero se
llenaron.
Asimismo, el Mensajero
de Dios (BP) le dijo a ‘Alî (P) lo siguiente: "¡Oh ‘Alî! Escribe
lo que te dicto". Dije: "¡Oh Mensajero de Dios! ¿Acaso temes que
me sobrevenga el olvido?". Dijo: "No, pues he suplicado a Dios
que te haga memorizador, pero (debes hacerlo) para tus
asociados, los Imames de Tu descendencia".
Asimismo, los legados
escritos en base al dictado del Profeta, como Sahîfat-un Nabî
(Las páginas del Profeta), Kitâb-u ‘Alî (El Libro de ‘Alî) y
Kitâb-u Fâtimah (El Libro de Fátima), pueden ser un testimonio
de que la escritura en aquella época era permitida y difundida.
Algunos investigadores
han reunido de las fuentes biográficas y de Riyâl (que es la
ciencia que clasifica la confiabilidad de las personas que
integran las cadenas de transmisión de las narraciones)
aproximadamente cincuenta nombres de entre los Compañeros del
Profeta (BP) que escribían los hadices, a quienes se han
atribuido páginas y manuscritos.
El Doctor Nuruddîn ‘Itr
ha escrito: "Nos han llegado de los Compañeros muchos hadices
que llegan al límite de tawâtur que confirman que la escritura
de los hadices ocurrió en la época del Profeta (BP).
Dice el Doctor Subhî
Sâlih: "No hay necesidad de referir la recopilación de los
hadices y el esfuerzo realizado para ello a la época del Califa
‘Umar Ibn ‘Abdul ‘Aziz, ya que en nuestros escritos, informes y
documentos históricos no existe duda que los hadices fueron
escritos y recopilados en la época del Mensajero de Dios (BP).
El Doctor Mustafâ
A‘zhamî después de una investigación profunda dice: "A partir de
estos estudios puedo decir que: de cada persona que se ha
transmitido lo incorrecto de recopilar los hadices también se ha
transmitido lo contrario, de forma que el asunto de la escritura
y transmisión de los hadices de parte de los Compañeros es un
asunto claro y confirmado.
El Doctor ‘Abdul Gati
‘Abdul Jâliq ha escrito: "Muchos de los Compañeros del Profeta
(Sahâbah) consideraban la escritura de los hadices como algo
permitido, cuidaban sus escritos y brindaban mucha importancia
al hecho de escribirlos.
Ahmad Muhammad Shâkir
ha escrito lo siguiente: "Lo establecido y correcto es que
muchos de los Compañeros consideraban lícita la escritura de los
hadices".
La metodología de
escribir los hadices después de la muerte del Profeta (BP) era
algo común entre los Imames de Ahl-ul Bait (P), quienes
siguiendo el proceder del Profeta (BP) enfatizaron mucho ello.
Asimismo, los seguidores de Ahl-ul Bait (P) daban importancia a
la escritura del Hadîz.
El Doctor Shauqi Daif
ha escrito: "La atención de la escuela shiíta para la escritura
de su jurisprudencia era fuerte, y la causa de ello fue la
confianza que tenían en sus Imames. Ellos los consideraban guías
y bien guiados, por lo que creían que debían aferrarse a todos
sus dictámenes. Es por eso que brindaban tanta atención a los
dictámenes y juicios de ‘Alî (P). Es así que la primera
recopilación entre los shiítas fue la de Salîm Ibn Qaîs
Al-Hilâlî, quien fue contemporáneo a Hayyây Ibn Iûsuf, el
sanguinario gobernador designado por el califato omeya.
Escribe el Saîîed
Sharafuddîn: "El Imam ‘Ali (P) y sus seguidores desde el
principio pusieron mucha atención a la escritura del Hadîz. La
primera cosa a la que ‘Alî (P) desde el comienzo puso mucha
atención, fue la escritura completa del Sagrado Corán, la cual
recopiló luego de la muerte del Profeta (BP) por orden de
revelación y en la que indicó los diferentes aspectos que
presenta en lo que se refiere a: lo general y lo particular, lo
incondicional y lo restringido, lo concluyente y lo alegórico,
etc. Después se dedicó a compilar un libro para su esposa
Fâtimah (P), el cual es conocido entre sus hijos con el nombre
de "Sahîfat-u Fâtimah (P)". Después escribió un libro sobre "los
precios de sangre" (ad-diât), que se denomina As-Sahîfah. Ibn
Sa‘d lo citó al final de su famoso libro Al-Yâmi‘ con una cadena
de transmisión que llega al Imam ‘Alî (P). Entre los
recopiladores shiítas se contó Abû Râfi‘, quien escribió el
libro As-Sunan wal Ahkâm wal Qadâîah (Tradiciones, reglas y
cuestiones)
Escribe el Saîîed Hasan
Sadr: El primero de entre los shi‘as (seguidores) de ‘Alî (P)
que se dedicó a compilar libros fue Abû Râfi‘, el sirviente del
Mensajero de Dios (BP)
Abû Râfi‘ escribió el
libro As-Sunan wal Ahkâm wal Qadâîah, y también su hijo, que se
contaba entre los seguidores de ‘Alî Ibn Abî Tâlib (P), escribió
un libro sobre la ablución y el rezo y el resto de las materias
del Fiqh o jurisprudencia islámica.
Abû Hanîfah describía
al Imam As-Sâdiq (P) diciendo: "Él es mi libro". Cuando esas
palabras llegaron a oídos del Imam As-Sâdiq (P), se sonrió y
expresó: "En cuanto a lo que dice que soy un libro, es verdad,
pues yo he leído los libros de mis padres".
Asimismo, los Imames
-con ellos sea la Paz- han transmitido muchas narraciones del
libro de ‘Alî (P) el cual permaneció con ellos como legado, y a
veces lo leían a sus seguidores.
Narró Muhammad Ibn
Muslim que Abû Ya‘far Al-Bâqir (P) le hizo leer las páginas
sobre "los preceptos divinos" que fueron dictadas por el
Mensajero de Dios (BP) y escritas por la mano de ‘Alî (P). En
ellas leí:
"Si una mujer muere
y sus herederos son su esposo y sus padres, entonces al esposo
le corresponde la mitad, y lo demás se divide en tres partes, de
las cuales dos son para la madre, lo que conforma un tercio del
todo, y para el padre es el resto que conforma un sexto del
todo".
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