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Bismil Lahi Rahmani Rahim

La adoración a Dios

Dios en el sagrado Corán dice: No cree a los hombres y a los genios sino para que me adoren.

La adoración es el espíritu de la oración, hablaremos de la adoración y luego del pilar en ella que es la oración con el fin de que la podamos mejorar ya que la aceptación de la oración es la condición de aceptación de nuestras acciones.

Qué es la adoración

La adoración a Dios, de acuerdo al Sagrado Corán, es nada menos que la razón de nuestra existencia, aquello por lo que se justifica nuestro ser. Si no adoramos a Dios no tenemos razón de existir, o en otras palabras nuestra existencia será vana y sin sentido. Por lo tanto es imperioso que reflexionemos más sobre este tema y para ello debemos ayudarnos del texto sagrado del Corán y las enseñanzas proféticas al respecto.

Adorar es mostrarnos humildes, dependientes, obedientes, y por el contrario reservar el engrandecimiento para Dios, el único dueño del engrandecimiento, autosuficiencia y perfección absoluta y real. La adoración es hacer  nuestra dependencia y necesaria servidumbre a Dios, visible por medio de distintas acciones y formas. Este es el objetivo último de la enseñanza de todos los profetas, por lo tanto es lo que Dios nos exige y es la condición de nuestra felicidad plena.

Ua ma jalaqtu al insa ual yinn illa lia'budun. (Sagrado Corán, capítulo Dariat, 56 ).Y no cree a los genios y a los hombres sino para que me adoren.

Ua laqad ba'azna fi kulli ummatin rasulan ani-budu LLah ua aytanibu –tagut. (Sagrado Corán: 16,36). Y hemos hecho surgir en todo pueblo o nación a un mensajero que les exhortó a no adorar sino a Dios y evitar el obedecer o adorar a los taguts, los ídolos o los tiranos.

Este es el objetivo de la creación, por lo tanto el principio de la creación es Dios, el objetivo de la creación vuelve a Dios. Inna lillah ua inna ilaihi rayi'un. Ciertamente dice el sagrado Corán, de Dios venimos y hacia El es el retorno.

Dios no necesita de nada, a Dios no le aumenta nada que lo adore la creación o que no lo adore. Fa inna LLaha ganiun 'ankum: Dios es ciertamente autosuficiente con respecto a ustedes. No es para Dios que lo hacemos sino para nosotros mismos, por nuestra condición y necesidad. El beneficio vuelve a nosotros. A veces ponen el ejemplo del estudiante que estudia y se beneficia con ello, pero al profesor no lo beneficia ni lo perjudica que estudie o no. Obviamente el ejemplo es imperfecto y debe tomarse solo en forma relativa.

Por qué la adoración

1)       Por la Grandeza de Dios. Cuando el ser humano ve la grandeza de la obra de Dios se da cuenta de la inconmensurable grandeza del Creador y se siente pequeñísimo, insignificante, sobrecogido por la inmensidad y el Poder divino.

Cuando estamos frente a una gran personalidad, o sabio, o quien fuera nos sentimos pequeños y sentimos la grandeza e importancia de ese ser superior a nosotros en la dimensión que sea.

2)       El  sentimiento de pobreza y necesidad. Nuestra existencia no depende de nosotros y somos conscientes de ello por lo que depende la de la Voluntad de Dios y su permanente benevolencia. Sentimos impotencia, necesidad. Somos absolutamente necesitados, no tenemos nada de nosotros mismos, no tenemos nada para enorgullecernos, toda la alabanza es para Dios, nada para nosotros mismos, lo que tenemos de elogioso es prestado por Dios y gracias a Él.

Tenemos hadices  (dichos  proféticos) que dicen que si no existieran la pobreza, la enfermedad y la muerte, Dios no sería adorado en absoluto. Por cierto dice el Sagrado Corán que el hombre se rebela cuando se ve rico, autosuficiente, por eso en la juventud, o cuando tiene belleza, inteligencia, fuerza el hombre por lo general se rebela (es decir se cree el dueño absoluto de ese atributo), pero Dios tiene entre sus escogidos a quienes no dejaron de adorarle a pesar de contar con todas esas bendiciones.

3)       La atención de las bendiciones divinas.

El ser humano está inmerso en las bendiciones y esto constituye la mejor motivación para adorarle y agradecerle, alabarlo y glorificarlo. Muchas de las súplicas de los Imames comienzan alabando a Dios, recordando las mercedes divinas para con el ser humano, incluso antes de nacer, incrementando con ello, el amor a Dios y dándole vida en el corazón del creyente, luego de esta merecida adoración y conciencia le piden a Dios lo que necesitan, no antes.

El mismo sagrado Corán enseña este método cuando dice falia'abudu rabba hada al Bait, alladi att'amahum min yuu'in ua amanahum min jauf. (Sagrado Corán; capítulo Quraish 3, 4). Pues adora al Señor de esta Casa (la Kaaba en Meca), quien os alimenta ante el hambre y os brinda seguridad en tiempos de temor.

'Ubudu LLaha alladi jalaqakum Adorar a Dios Quien os creó.

4)       La Fitra o naturaleza innata.

La adoración es una tendencia natural del alma, alguna vez se sacia de manera correcta otras veces no, como el resto de las tendencias innatas. Algunas veces se confunde el objeto de adoración convirtiendo algo limitado en absoluto por efecto de las pasiones y la ignorancia.

Eso lo lleva a adorar maderas, piedras, hombres, dinero, etc. Los profetas conducen estas tendencias naturales, despertándolas y desarrollándolas correctamente y orientándolas a su verdadero objetivo para que efectivamente nutran correctamente al espíritu y faciliten su indispensable desarrollo. En el Nahyul Balagah (libro que recopila las cartas y sermones de Ali,el sucesor del Profeta Muhammad, la bendición y la Paz de Dios sean con él), dice:  Dios hizo surgir a Muhammad con la verdad (el Corán), para extraer a Sus siervos de la adoración de los ídolos a Su adoración.

La mayoría de las aleyas que hablan de la adoración en el Corán, invitan al monoteísmo en la adoración, no a la adoración en sí misma porque ella es practicada naturalmente por los seres humanos, pero muchas veces desviada del Tauhid (Monoteísmo) y del Señorío divino, tal como le costara y cuesta a Satanás que adoraba a Dios, pero no le obedeció. Como la inclinación a la comida que existe en todos los niños pero que si no se educa se mete cualquier cosa en la boca, como tierra o cosas que lo pueden perjudicar. Por eso, en nuestra época que la influencia de los profetas es poca, vemos todo tipo de ideales y objetivos en la vida de las personas, que están lejos de la adoración y obediencia a Dios a quien no se conoce bien. La mayoría de estos objetivos pueden reducirse a una característica común entre ellos, los intereses mundanales.

Como un ejemplo, está la historia de Moisés que se retira cuarenta días a la montaña del Sinaí y los judíos inmediatamente comenzaron a adorar el becerro de oro, en definitiva algo palpable y que además les deje las manos libres para hacer lo que quieran sin responsabilidades para con Dios y los demás.

El rol de la adoración

La adoración es colocar todas las dimensiones de la vida en el camino de la voluntad y satisfacción de Dios. Este tinte divino que se le da a la vida de uno tiene efectos que pasamos a describir:

1)       Hacer permanente lo que es perecedero.

Todas los esfuerzos del ser humano son perecederos, pero lo que se hace para satisfacción de Dios queda como almacenado y es reservado. Dice el Sagrado Corán: Ma 'indakum ianfad ua ma 'inda LLahi baqin.  (16:96). Lo que está junto a vosotros perece y lo que está junto a Dios permanece.

Kullu shain halikun illa uayhahu. (28:88). Todo perecerá salvo Su rostro.

2)    La transformación de lo material en espiritual

Si uno es siervo de Dios y su intención es agradar a Dios y obedecerle, servirle, entonces todos sus actos, incluso los materiales de su vida como comer, vestirse, caminar, viajar, visitar, sus trabajos diarios, sus arreglos en la casa, estudios, trabajos, todos se vuelven espirituales. Al contrario, algunos grandes objetivos muy santos, si se hacen con una intención material pierden su valor. El primero tiene el mayor de los provechos y el último el mayor de los perjuicios.

3)   La vida individual y social.

La adoración como es atención a Dios y como tal, deja de lado las pasiones, deseos egoístas, el racismo, el nacionalismo, la diferencia de lengua, tierra, ciudad y en términos generales el engrandecimiento de todo aquello que no sea Dios.

Al aferrarse el corazón a Dios, a la fuente infinita de poder, a la perfección, el agradecer al Dueño de las bendiciones tiene un rol muy importante en la construcción del pensamiento, la personalidad y la vida individual y social. Dios responde a las adoraciones. Si me agradecéis os aumentaré (Mis bendiciones), dice un versículo coránico.

4)       La adoración es un movimiento en el camino recto.

Ua ani 'buduni, hada siratul mustaqim 36:61. "Y adoradme, este es un Camino Recto".

Es la adoración una herramienta. Ua asta'inu bi sabri ua salat 2:45: "Y buscad la ayuda en la paciencia y la oración". La adoración si es correcta nos vincula a los Masum, Los infalibles, los profetas y sus sucesores,  al camino recto que son ellos, y a la revelación. Las revelaciones no vienen solas sino que descienden sobre alguien apto para recibirla y transmitirla, además de poner en práctica el ejemplo de aquellos a lo que la revelación guía. He aquí toda la diferencia de los sunnas y los shias resumida. Es decir, para los shias, la revelación es inseparable del Profeta y su Familia Purificada como dice el Sagrado Corán en la sura o capítulo 33, aleya 33. Ciertamente os hemos querido purificar completamente, oh Gente de la Casa.

Jamás podría decirse que el Corán nos basta, pues es por todos conocido el hadiz del Profeta que dijo textualmente que el Sagrado Corán y Ahlul Bait, la paz sea con ellos, es decir la Familia Profética, no se separarían jamás hasta reunirse a la entrada del Paraíso con él.

La adoración extrae al ser humano individualmente de la adoración de sus deseos y susurros de Shaitan, la esclavitud con respecto a estos y una sociedad sierva de Dios, no obedece a los Taguts, a los ídolos y opresores, sean estos individuos o potencias opresoras, haciéndose cómplice y ayudante activo o pasivo de esas políticas pecadoras. La corrupción en la sociedad proviene de adorar a otro que a Dios.

Dimensiones de la adoración

En la cultura islámica, la adoración es algo superior al ayuno, a la oración, pues también toda buena acción que sea en beneficio de la gente es adoración, por ejemplo:

1)       Pensar en la obra de Dios

Dice el Imam Sadiq, la paz sea con él: Laisat al 'ibadat kazrata salat ua saum, innama al 'ibadatu at-tafakkaru fi amri Llah. "No es la adoración lo abundante de la oración y el ayuno, ciertamente la adoración es la reflexión en los asuntos u órdenes de Dios".

Todo pensamiento que acerque al hombre a Dios, como por ejemplo este tema que estamos viendo ahora es un acto de adoración.

2)       El trabajo y procurar el sustento

Dijo el Mensajero de Dios, la bendición y la paz sean con él y con su Familia:

Al 'ibadatu sab'una yuzan afdaluha talabul halal. "La adoración tiene setenta partes, la mejor de ella es el procurar el sustento lícito".

3)       Enseñar el conocimiento

Man jaraya iatlubu baban minal 'ilm liarudda batilan ilal haqq ua dallan ilal huda kana 'amaluhu ka'ibadatin arba'ina 'aman. "Quien sale en busca de un tema de conocimiento para corregir un error, o a un desviado a la guía, es su acción como la adoración de cuarenta años".

4)       El servicio a la gente

Atender sus problemas, ayudar , servir, todo lo que se hace en un acontecimiento para recordar algo que Dios ama, como por ejemplo el aniversario del nacimiento del profeta o un Imam.

Por ejemplo, los albañiles que trabajan acá en la construcción de la mezquita, si lo hacen por el sueldo, esa es su recompensa y punto, pero si lo hacen por Dios, su recompensa es de Dios. La recompensa entonces no se acaba con la paga entre los seres humanos sino que va más allá incluso de las dimensiones de este mundo. Estas acciones pueden tener más valor que muchas adoraciones como oraciones o peregrinaciones (hayy) meritorios (los obligatorios no pueden ser suplantados. Es decir que lo obligatorio debe hacerse sí o sí).

5)       La espera del gobierno justo mundial

Dijo el profeta, la bendición de Dios sean con él y su Familia: Afdalul 'ibadati intizdarul faray. La mejor de las adoraciones es la espera del alivio (la venida del Imam Mahdi, la paz sea con él, quien llenará la tierra de justicia tal como estaba llena de injusticia). Aquí la espera es activa no es pasiva, significa preparar su venida. Preparar el terreno, no sentarse pasivamente a esperar que venga y solucione todo milagrosamente. Si fuera así, no habría nada que esperar. Como esperar una visita en la casa y limpiarla, acomodarla, prepararse, cocinar, etc, eso es esperar, prepararse. No ser un ignorante, no hacer nada, porque cuando venga, si no nos preparamos no vamos a poder seguirlo. Todo esto que hacemos puede ser un entrenamiento para aquel momento.

Con esta idea puede decirse que las dimensiones de la adoración son incontables, un silencio, una palabra, un levantarse, un sentarse, una mirada, un pensamiento. Por ejemplo, cuando aparta su mirada de algo ilícito,  todo lo que ve en lugar de mirar algo prohibido hace súplica y pide el perdón para ese siervo piadoso. Hacer el bien a los padres, ver el rostro de un sabio, hasta la puerta donde vive el sabio,  mirar el Corán, la Kaaba, el líder justo, o un hermano creyente.

Cómo adorar a Dios

La metodología, la manera de adorar a Dios debe extraerse del sagrado Corán y la sunna o tradición del profeta, de acuerdo con las enseñanzas de Ahlul Bait, o Familia profética, la paz sea con ellos. La dirección debemos tomarla del dueño de casa. Si uno nos dice vive en tal parte y el dueño cuya veracidad está comprobada nos dice que su dirección está en otra parte, ¿a quién debemos obedecer? Pues bien, el Sagrado Corán nos remite al profeta y su familia y el Profeta confirma como es debido esta disposición coránica ¿Cuáles son las mejores formas de adoración de acuerdo a estas fuentes?

1)       La conciencia

Dice un hadiz:  raka'atane min 'alim, jairun min sab'ina raka'atan min yahilin.

"Dos ciclos de oración de un sabio son mejores que setenta ciclos de oración de un ignorante."

Dijo el profeta que del salat (la oración) aquella parte se acepta que el hombre lee con conciencia y conocimiento.

En otro hadiz dice: el siervo que adora sin conciencia y entendimiento es como un burro que gira en torno al molino sin avanzar nunca.

Debemos saber con quién hablamos, qué decimos, con presencia de nuestro corazón y nuestra mente en aquello que estamos diciendo. Como cuando hablamos con alguien y estamos pensando en otra cosa, es como una falta de respeto no estar conscientes y mirando a quien hablamos.

Dijo el Mensajero de Dios, dos ciclos de oración con conciencia y atención (a lo que estamos diciendo y a Quién se lo estamos diciendo), es mejor que pasar una noche despierto adorando a Dios descuidado sin conciencia (uno de los casos de esa inconsciencia es la de la persona que no conoce al Imam (líder de parte de Dios). Dijo el Mensajero de Dios, la bendición de Dios sean con él y su Descendencia Purificada que quien muere y no conoce al Imam de su época muere la muerte del ignorante o de la ignorancia).

El Sagrado Corán dice: La taqrabu salata ua antum sukara hatta ta'lamu ma taquluna. (4:43)

"No os acerquéis a la oración siendo que estáis embriagados hasta que comprendáis lo que decís".

El Imam Sadiq, la paz sea con él, dice: Todo aquel que haga dos ciclos de oración y sepa con Quien habla y lo que dice, sus pecados son perdonados.

2)       Con amor

Así como un enfermo, no siente placer de una comida placentera, la adoración sin motivación tampoco genera placer en el devoto. La adoración tiene que estar acompañada de amor, motivación, ganas, placer, no con pereza, desgano, mirando el reloj para terminar, molesto, desconcentrado, con pesadumbre. Este estado de amor y regocijo lo poseen los verdaderos adoradores, que aman a Dios, y están en una relación profunda con El, sintiendo Su Presencia en cada momento de sus vidas. Para lograrlo es necesario el conocimiento y la atención. Ambos deben buscarse. La adoración forzada y por imposición no tiene resultados.

Dice el Imam Sadiq, la paz sea con él: la tukrihu ila anfusikum al 'ibadata. No os impongáis a desgano la adoración.

Así como sentimos gran emoción, y entusiasmo para encontrarnos con una persona querida e importante para nosotros, así debe estar nuestro corazón o más para encontrarnos con Dios si somos conscientes. El Mensajero dijo, los hombres están dormidos o muertos y despiertan o reviven cuando mueren. El Sagrado Corán dice hoy su vista se hace penetrante, habla del barzaj o vida intermedia entre este mundo y la resurrección donde habitan las almas de los seres humanos de acuerdo a la enseñanza profética. El profeta decía que lo que más amaba de este mundo era el salat, (la oración), el perfume y las mujeres. Los ma'sumin (infalibles) con respecto a la oración eran así. Luego veremos ejemplos de ello.

3)       La sinceridad

La joya de la sinceridad le da valor y crédito a la adoración. Por el contrario, la adoración que no tiene sinceridad, que se hace para ostentar, por hipocresía, por fama, para engañar, no tiene valor y no es aceptada por Dios. Dios reconoce la voz de estos mentirosos y ordena a sus ángeles que rechacen esa oración. Dios ama la voz de quienes permanentemente lo recuerdan, nuestras voces están grabadas en el universo visible e invisible. Así como una radio que recoge las ondas que llenan el espacio, pero nosotros no las podemos escuchar. Así quedan impresas las voces, algún día los humanos inventarán algo que permita escuchar las voces grabadas, así como hoy pueden reconocer los genes y toda la información contenida en ellos. Un día quizás podrán los hombres, por ejemplo, con un aparato ir a una cueva o a Karbalá y escuchar lo que allí se dijo.

Dice el Corán: Ua la iushrik bi'ibadati rabbihi ahadan. 18:110

Y no asociéis a la adoración de su Señor a nadie.

El Imam Rida, la paz sea con él, el octavo de los sucesores del profeta, dijo: man shahhara nafsahu bil'ibadati fattahamuhu 'ala dinihi. Quien se hace famoso a sí mismo con su adoración, desconfiad sobre su religión.

Por ejemplo, alguien que hable con la gente y diga que yo hago así y así, queriendo mostrar cuánto adora a Dios. La adoración es para Dios, no para la gente. La gente no tiene que ver con eso, sobre todo la adoración meritoria que es algo que se hace más en privado. Debe ser más reservado. Como el Imam Jomeini, que no despertaba a nadie y lloraba y los hijos decían, no te preocupes es papá que está llorando, siempre lo hace en sus oraciones y súplicas en el medio de la noche.

Ua ma umiru illa lia'budu LLaha mujlisina lahu din.

Y no he sido ordenado sino adorar a Dios, con un din sincero, puro.

4)       Con temor y humildad

Significa la atención del corazón en la adoración en un estado adecuado con la grandeza de Dios y nuestra insignificancia. Un verdadero temor reverencial. Lleno de necesidades, inmersos en Sus bendiciones que debemos pedir que no se corten y con respecto a las que se cortan como la vejez, la muerte, debemos pedir que nos lleve con Su Satisfacción a una vida mejor, más plena, inshallah, de modo de no sentir angustia en ningún momento sino una alegría interior como la de quien se acerca al encuentro con su Amado. Eso es la muerte para el que está preparado, pues en ella las fronteras que nos separan de Dios se acortan, algo más dulce que la miel, como fuera descripta por el Imam Ali, o Qasim, el hijo del Imam Hasan en Karbalá.  

El Arcángel se aparece a los creyentes con la forma más hermosa y le albrician con el Paraíso.

Dice el Sagrado Corán: Ua laddina hum fi salatihim jashi'un. (22:3)

"Y aquellos que son temerosos en sus oraciones".

Dicen que la adoración debe ser de tal manera que se adore a Dios como si se lo viese, de acuerdo a un hadiz del profeta y que sienta la propia pequeñez ante la inmensidad de Dios. 'Ubudu Llaha kannaka tarahu. "Adora a Dios como si lo vieses". Otro dicho dice: Fasalliha liuaqtiha salata muadi'in. "Reza en su tiempo el salat (la oración) como si fuese de la despedida, el último que rezas en este mundo".

5 En forma oculta

El hombre no está a salvo de que Satanás lo ataque. Puede generar la adoración un efecto contrario a su verdadero espíritu que es volver humilde a la persona, como se volvió humilde Ayatullah Tabatabai, que cuando lo atropeyó un ciclista en la calle, pidió perdón a Dios por más que el culpable fue el ciclista, pero 'Allamah entendió que había cometido un pecado y por eso le estaba sucediendo eso. Su atención estaba permanentemente puesta en Dios y en la revisión de sus propias acciones para detectar lo más ínfimo de sus acciones e intenciones.

Puede que la adoración cree un orgullo, un auto engrandecimiento, una suerte de sensación de santidad personal. Como remedio para esto, los sabios basados en el Corán y los hadices aconsejan realizar actos de adoración ocultos.

Dijo el Mensajero de Dios, la bendición y la paz sean con él y su Familia: 'Azamu 'ibadati ayran, ajfaha. "La más grande de las adoraciones en recompensa son las hechas en forma oculta". Por supuesto, no siempre, algunas adoraciones son obligatorias y más meritorias desde el punto de vista de la recompensa hacerlas en forma pública, como el salat en yama'a, el salat del viernes, el hayy, (la peregrinación), etc.

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