9. El arrepentimiento (At taueba)
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Revelado después de Higrah. Este capitulo
tiene 129 versos.
1. Denuncia por Alá y Su Enviado de la
alianza que habéis concertado con los asociadores:
2. «Circulad por la tierra durante
cuatro meses. Pero sabed que no podréis escapar de Alá y que Alá
llenará de vergüenza a los infieles».
3. Proclama de Alá y Su Enviado,
dirigida a los hombres el día de la peregrinación mayor. «Alá no
es responsable de los asociadores, y Su Enviado tampoco. Si os
arrepentís será mejor para vosotros. Pero, si volvéis la
espalda, sabed que no escaparéis de Alá». ¡Anuncia a los
infieles un castigo doloroso!
4. Se exceptúan los asociadores con
quienes habéis concertado una alianza y no os han fallado en
nada ni han ayudado a nadie contra vosotros. Respetad vuestra
alianza con ellos durante el plazo convenido. Alá ama a quienes
Le temen.
5. Cuando hayan transcurrido los meses
sagrados, matad a los asociadores dondequiera que les
encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles emboscadas por
todas partes! Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el
azaque, entonces ¡dejadles en paz! Alá es indulgente,
misericordioso.
6. Si uno de los asociadores te pide
protección concédesela, para que oiga la Palabra de Alá. Luego,
facilítale la llegada a un lugar en que esté seguro. Es que son
gente que no sabe.
7. ¿Cómo podrán los asociadores
concertar una alianza con Alá y con Su Enviado, a no ser
aquéllos con quienes concertasteis una alianza junto a la
Mezquita Sagrada? Mientras cumplan con vosotros, cumplid con
ellos. Alá ama a quienes Le temen.
8. ¿Cómo si, cuando os vencen, no
respetan alianza ni compromiso con vosotros? Os satisfacen con
la boca, pero sus corazones se oponen y la mayoría son unos
perversos.
9. Han malvendido los signos de Alá y
han desviado a otros de Su camino. ¡Qué detestable es lo que han
hecho!
10. No respetan alianza ni compromiso
con el creyente. ¡ ésos son los que violan la ley!
11. Pero si se arrepienten, hacen la
azalá y dan el azaque, entonces serán vuestros hermanos en
religión. Exponemos claramente las aleyas a gente que sabe.
12. Pero, si violan sus juramentos
después de haber concluido una alianza y atacan vuestra
religión, combatid contra los jefes de la incredulidad. No
respetan ningún juramento. Quizás, así, desistan.
13. ¿Cómo no vais a combatir contra
gente que ha violado su juramento, que hubiera preferido
expulsar al Enviado y os atacó primero? ¿Les tenéis miedo,
siendo así que Alá tiene más derecho a que Le tengáis miedo? Si
es que sois creyentes...
14. ¡Combatid contra ellos! Alá le
castigará a manos vuestras y les llenará de vergüenza, mientras
que a vosotros os auxiliará contra ellos, curando así los pechos
de gente creyente
15. y desvaneciendo la ira de sus
corazones. Alá se vuelve hacia quien Él quiere. Alá es
omnisciente, sabio.
16. ¿O es que habéis creído que se os
iba a dejar en paz y que Alá aún no conoce a quienes de vosotros
han combatido sin trabar amistad con nadie, fuera de Alá, de Su
Enviado y de los creyentes? Alá está bien informado de lo que
hacéis.
17. Los asociadores no deben cuidar
del mantenimiento de las mezquitas de Alá, siendo testigos
contra sí mismos de su incredulidad. Ésos, ¡qué vanas son sus
obras! ¡Estarán en el Fuego eternamente!
18. Que sólo cuide del mantenimiento
de las mezquitas de Alá quien crea en Alá y en el último Día,
haga la azalá, dé el azaque y no tenga miedo sino de Alá. Quizás
ésos sean de los bien dirigidos...
19. ¿Vais a comparar al que da de
beber a los peregrinos y cuida del mantenimiento de la Mezquita
Sagrada con el que cree en Alá y en el último Día y lucha por
Alá? No son iguales para Alá. Alá no dirige al pueblo impío.
20. Quienes crean, emigren y luchen
por Alá con su hacienda y sus personas tendrán una categoría más
elevada junto a Alá. Ésos serán los que triunfen.
21. Su Señor les anuncia Su
misericordia y satisfacción, así, como jardines en los que
gozarán de delicia sin fin,
22. en los que estarán eternamente,
para siempre. Alá tiene junto a Sí una magnífica recompensa.
23. ¡Creyentes! No toméis como amigos
a vuestros padres y a vuestros hermanos si prefieren la
incredulidad a la fe. Quienes de vosotros les consideran amigos,
ésos son los impíos.
24. Di: «Si preferís vuestros padres,
vuestros hijos varones, vuestros hermanos, vuestras esposas,
vuestra tribu, la hacienda que habéis adquirido, un negocio por
cuyo resultado teméis y casas que os placen, a Alá y a Su
Enviado y a la lucha por Su causa, esperad a que venga Alá con
Su orden...» Alá no dirige al pueblo perverso.
25. Alá os ha ayudado a vencer en
muchos sitios. Y el día de Hunayn, cuando, complacidos por
vuestro gran número, éste no os sirvió de nada; cuando la
tierra, a pesar de su vastedad, os resultó angosta y volvisteis
la espalda para huir.
26. Alá, entonces, envió de los alto
Su sakina sobre Su Enviado y sobre los creyentes. Hizo
también descender legiones invisibles a vuestros ojos y castigó
a los que no creían. Ésa es la retribución de los infieles.
27. Pero, después de eso, Alá se
volverá hacia quien Él quiera. Alá es indulgente,
misericordioso.
28. ¡Creyentes! Los asociadores son
mera impureza. ¡Que no se acerquen, pues, a la Mezquita Sagrada
después de este su año! Si teméis escasez, Alá os enriquecerá
por favor Suyo, si quiere. Alá es omnisciente, sabio.
29. ¡Combatid conta quienes, habiendo
recibido la Escritura, no creen en Alá ni en el último
Día, ni prohíben lo que Alá y Su Enviado han prohibido, ni
practican la religión verdadera, hasta que, humillados, paguen
el tributo directamente!
30. Los judíos dicen: «Uzayr es el
hijo de Alá». Y los cristianos dicen: «El Ungido es el hijo de
Alá». Eso es lo que dicen de palabra. Remedan lo que ya antes
habían dicho los infieles. ¡Que Alá les maldiga! ¡Cómo pueden
ser tan desviados!
31. Han tomado a sus doctores y a sus
monjes, así como al Ungido, hijo de María, como señores, en
lugar de tomar a Alá cuando las órdenes que habían recibido no
eran sino de servir a un Dios Uno. ¡No hay más dios que Él!
¡Gloria a Él! ¡Está por encima de lo que Le asocian!
32. Quisieran apagar de un soplo la
Luz de Alá pero Alá no desea sino que resplandezca, a despecho
de los infieles.
33. Él es Quien ha mandado a Su
Enviado con la Dirección y con la religión verdadera para que, a
despecho de los asociadores, prevalezca sobre toda otra
religión.
34. ¡Creyentes! Muchos doctores y
monjes devoran, sí, la hacienda ajena injustamente, desviando a
otros del camino de Alá. A quienes atesoran oro y plata y no lo
gastan por la causa de Alá, anúnciales un castigo doloroso,
35. el día que esos metales se pongan
candentes en el fuego de la gehena y sus frentes, costados y
espaldas sean marcados con ellos: «Esto es lo que atesorabais
para vosotros. ¡Gustad, pues, lo que atesorabais!»
36. El número de meses, para Alá, es
de doce. Fueron inscritos en la Escritura de Alá el día
que creó los cielos y la tierra. De ellos, cuatro son sagrados:
ésa es la religión verdadera. ¡No seáis injustos con vosotros
mismos no respetándolos! ¡Y combatid todos contra los
asociadores como ellos también combaten todos contra vosotros! Y
sabed que Alá está con los que Le temen.
37. El mes intercalar no significa
más que un incremento en la incredulidad, con la que se
extravían los infieles. Lo declaran profano un año y sagrado
otro año, para estar de acuerdo con el número de lo que Alá ha
declarado sagrado, declarando así profano lo que Alá ha
declarado sagrado. La malicia de sus obras ha sido engalanada,
pero Alá no dirige al pueblo infiel.
38. ¡Creyentes! ¿Qué os pasa? ¿Por
qué, cuando se os dice: «¡Id a la guerra por la causa de Alá!»
permanecéis clavados en tierra? ¿Preferís la vida de acá a la
otra? Y ¿qué es el breve disfrute de la vidad de acá comparado
con la otra, sino bien poco...?
39. Si no vais a la guerra, os
infligirá un doloroso castigo. Hará que otro pueblo os
sustituya, sin que podáis causarle ningún daño. Alá es
omnipotente.
40. Si le negáis auxilio, Alá sí que
le auxilió cuando, expulsado por los infieles, con un solo
compañero, le decía a éste estando los dos en la cueva: «¡No
estés triste! ¡Alá está con nosotros!» Alá hizo descender sobre
él Su sakina y le reforzó con legiones invisibles a
vuestros ojos. Alá puso Su Palabra por encima de la palabra de
los infieles.. Alá es poderoso, sabio.
41. ¡Id a la guerra, tanto si os es
fácil como si os es difícil! ¡Luchad por Alá con vuestra
hacienda y vuestras personas! Es mejor para vosotros. Si
supierais...
42. Si se hubiera tratado de una
ventaja inmediata o de un viaje corto, te habrían seguido, pero
el objetivo les ha parecido distante. Jurarán por Alá: «Si
hubiéramos podido, os habríamos acompañado a la guerra». Se
pierden a sí mismos. Alá sabe que mienten.
43. ¡Que Alá te perdone! ¿Por qué les
has dispensado antes de haber distinguido a los sinceros de los
que mienten?
44. Quienes creen en Alá y en el
último Día no te piden dispensa cuando de luchar con su hacienda
y sus personas se trata. Alá conoce bien a quienes Le temen.
45. Sólo te piden dispensa quienes no
creen en Alá y en el último Día, aquéllos cuyos corazones están
llenos de dudas y que, por dudar, vacilan.
46. Si hubieran querido ir a la
guerra, se habrían preparado para ello, pero Alá no ha aprobado
su marcha. Les ha infundido pereza y se les ha dicho: «¡Quedaos
con los que se quedan!»
47. Si os hubieran acompañado a la
guerra, no habrían hecho más que aumentar la confusión y habrían
sembrado la desconfianza entre vosotros, buscando soliviantaros.
Hay entre vosotros quienes dan oídos a lo que dicen, pero Alá
conoce bien a los impíos.
48. Ya buscaron antes soliviantar y
enredaron bien tus asuntos hasta que vino la Verdad y apareció
la orden de Alá, a despecho de ellos.
49. Hay entre ellos quien dice:
«Dispénsame y no me tientes!» Pero ¿es que no han caído ya en la
tentación? La gehena, ciertamente, cercará a los infieles.
50. Si te sucede algo bueno, les
duele, y, si te aflige una desgracia, dicen: «¡Ya hemos tomado
nuestras precauciones!» Y se van tan contentos...
51. Di: «Sólo podrá ocurrirnos lo que
Alá nos haya predestinado. Él es nuestro Dueño. ¡Que los
creyentes, pues, confíen en Alá!»
52. Di: «Qué podéis esperar para
nosotros sino una de las dos contingencias más bellas?»
Nosotros, en cambio, esperamos que Alá os aflija con un castigo
venido de Él o a manos nuestras. ¡Esperad, pues! Nosotros
también esperamos con vosotros.
53. Di: «Da lo mismo que deis limosna
a gusto o a disgusto, pues no se os ha de aceptar, ya que sois
gente perversa».
54. Lo único que ha impedido que su
limosna sea aceptada es que no creen en Alá ni en Su Enviado, no
acuden a la azalá sino perezosamente y no dan limosna sino a
disgusto.
55. ¡No te maravilles de su hacienda
ni de sus hijos! Alá sólo quiere con ello castigarles en la vida
de acá y que exhalen su último suspiro siendo infieles.
56. Juran por Alá que son, sí, de los
vuestros, pero no lo son, sino que son gente que tiene miedo.
57. Si encontraran un refugio o
cuevas o algún sitio donde poder esconderse irían allá a toda
prisa.
58. Algunos de ellos te critican a
propósito de las limosnas. Si se les da de ellas, están
contentos; si no se les da de ellas, se enfadan.
59. Si quedaran satisfechos de lo que
Alá y Su Enviado les han dado y dijeran: «¡Alá nos basta! Alá
nos dará de Su favor y Su Enviado también. ¡Deseamos
ardientemente a Alá!»...
60. Las limosnas son sólo para los
necesitados, los pobres, los limosneros, aquéllos cuya voluntad
hay que captar, los cautivos, los insolventes, la causa de Alá y
el viajero. Es un deber impuesto por Alá. Alá es omnisciente,
sabio.
61. Hay entre ellos quienes molestan
al Profeta y dicen: «¡Es todo oídos!» Di: «Por vuestro bien es
todo oídos. Cree en Alá y tiene fe en los creyentes. Es
misericordioso para aquéllos de vosotros que creen». Quienes
molesten al Enviado de Alá, tendrán un castigo doloroso.
62. Os juran por Alá por
satisfaceros, pero Alá tiene más derecho, y Su Enviado también,
a que Le satisfagan. Si es que son creyentes...
63. ¿No saben que quien se opone a
Alá y a Su Enviado tendrá eternamente el Fuego de la gehena?
¡Qué enorme deshonra..!
64. Los hipócritas temen la
revelación de una sura que les informe del contenido de sus
corazones. Di: «¡Burlaos, que ya sacará Alá lo que teméis!»
65. Si les preguntas, dicen: «No
hacíamos más que parlotear y bromear». Di: «¡Os burlabais de
Alá, de Sus signos y de Su Enviado?»
66. ¡No os disculpéis! Habéis dejado
de creer después de haber creído y, si perdonamos a alguno de
vosotros, castigaremos a otros por haber sido pecadores.
67. Los hipócritas y las hipócritas
son todos uno. Ordenan lo que está mal y prohíben lo que está
bien. Cierran sus manos. Han olvidado a Alá y Él les ha
olvidado. Los hipócritas son los perversos.
68. Alá ha amenazado a los
hipócritas, a las hipócritas y a los infieles con el fuego de la
gehena, en el que estarán eternamente. Les bastará. ¡Qué Alá les
maldiga! Tendrán un castigo permanente.
69. Lo mismo les pasó a los que os
precedieron. Eran más fuertes que vosotros, más ricos y tenían
más hijos. Disfrutaron de su parte. Disfrutad vosotros también
de vuestra parte, como vuestros antecesores disfrutaron de la
suya. Habéis parloteado igual que ellos. Vanas fueron sus obras
en la vida de acá y vanas lo serán en la otra. Ésos son los que
pierden.
70. ¿No se han enterado de lo que
pasó a quienes les precedieron: el pueblo de Noé, los aditas,
los tamudeos, el pueblo de Abraham, los madianitas y los de las
vueltas de arriba abajo? Sus enviados vinieron a ellos con las
pruebas claras. No fue Alá quien fue injusto con ellos, sino que
ellos lo fueron consigo mismos.
71. Pero los creyentes y las
creyentes son amigos unos de otros. Ordenan lo que está bien y
prohíben lo que está mal. Hacen la azalá, dan el azaque y
obedecen a Alá y a Su Enviado. De ésos se apiadará Alá. Alá es
poderoso, sabio.
72. Alá ha prometido a los creyentes
y a las creyentes jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en
los que estarán eternamente, y viviendas agradables en los
jardines del edén. Pero la satisfacción de Alá será mejor aún.
¡Ése el éxito grandioso!
73. ¡Profeta! ¡Combate contra los
infieles y los hipócritas, sé duro con ellos! Su refugio será la
gehena. ¡Qué mal fin...!
74. Juran por Alá que no han
profesado la incredulidad, cuando la verdad es que sí. Han
apostado después de haber abrazado el islam. Aspiraban a algo
que no han conseguido y han quedado resentidos sólo por no haber
obtenido más que aquello con que Alá y Su Enviado les han
enriquecido, por favor Suyo. Sería mejor para ellos que se
arrepintieran. Si vuelven la espalda, Alá les infligirá un
castigo doloroso en la vida de acá y en la otra. No encontrarán
en la tierra amigo ni auxiliar.
75. Algunos de ellos han concertado
una alianza con Alá: «Si nos da algo de Su favor, sí que daremos
limosna, sí que seremos de los justos».
76. Pero, cuando les da algo de Su
favor, se muestran avaros de ello, vuelven la espalda y se van.
77. Así, ha infundido en su ánimo la
hipocresía hasta el día que Le encuentren, por haber faltado a
lo que habían prometido a Alá y por haber mentido.
78. ¿No saben que Alá conoce sus
secretos y sus conciliábulos, y que Alá conoce a fondo las cosas
ocultas?
79. Son ellos los que critican, tanto
a los creyentes que, espontáneamente, dan limosna, como a
quienes sólo con un gran esfuerzo consiguen darla. Se burlan de
ellos. También Alá se burlará de ellos y tendrán un castigo
doloroso.
80. Da lo mismo que pidas o no que se
les perdone. Aunque lo pidieras setenta veces, Alá no les
perdonaría, porque no han creído en Alá y en Su Enviado. Alá no
dirige al pueblo perverso.
81. Los dejados atrás se alegraron de
poder quedarse en casa en contra del Enviado de Alá. Les
repugnaba luchar por Alá con su hacienda y sus personas y
decían: «No vayáis a la guerra con este calor». Di: «El fuego de
la gehena es aún más caliente». Si entendieran...
82. ¡Que rían, pues, un poco! Ya
llorarán, y mucho, como retribución de lo que han cometido.
83. Si Alá vuelve a llevarte a un
grupo de ellos y te piden permiso para ir a la guerra, di: «¡No
iréis nunca conmigo! ¡No combatiréis conmigo contra ningún
enenmigo! Preferisteis una vez quedaros en casa. ¡Quedaos, pues,
con los que se quedan detrás!»
84. ¡No ores nunca por ninguno de
ellos cuando muera, ni te detengas ante su tumba! No han creído
en Alá y en Su Enviado y han muerto en su perversidad.
85. ¡ No te maravilles de su hacienda
y de sus hijos! Alá sólo quiere con ello castigarles en la vida
de acá y que exhalen su último suspiro siendo infieles.
86. Cuando se revela una sura:
«¡Creed en Alá y combatid junto a Su Enviado», los más ricos de
ellos te piden permiso y dicen: «¡Deja que nos quedemos con los
que se quedan!»
87. Prefieren quedarse con las
mujeres dejadas detrás. Han sido sellados sus corazones, así que
no entienden.
88. Pero el Enviado y los que con él
creen combaten con su hacienda y sus personas. Suyas serán las
cosas buenas. Ésos son los que prosperarán.
89. Alá les ha preparado jardines por
cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente ¡Ése
es el éxito grandioso.
90. Los beduinos que se excusan
vienen a que se les dé permiso. Los que mienten a Alá y a Su
Enviado se quedan en casa. Un castigo doloroso alcanzará a los
que de ellos no crean.
91. Si son sinceros para con Alá y
con Su Enviado, no habrá nada que reprochar a los débiles, a los
enfermos, a los que no encuentran los medios. No hay motivo
contra los que obran con honradez. Alá es indulgente,
misericordioso.
92. Tampoco contra aquéllos a
quienes, viniendo a ti para que les facilites montura, dices:
«No os encuentro montura» y se vuelven con los ojos arrasados de
lágrimas de tristeza porque no encuentran los medios.
93. Sólo hay motivo contra los que,
siendo ricos, te piden permiso. Prefieren quedarse con las
mujeres dejadas detrás. Alá ha sellado sus corazones, así que no
saben.
94. Se excusarán ante vosotros cuando
volváis a ellos. Di: «¡No os excuséis! ¡No vamos a creeros! Alá
ya nos ha informado acerca de vosotros. Alá y Su Enviado verán
vuestras obras. Luego, se os devolverá al Conocedor de lo oculto
y de lo patente y ya os informará Él de lo que hacíais».
95. Cuando regreséis a ellos os
pedirán, jurando por Alá, que les dejéis. Dejadles, pues, son
una abominación. Su morada será la gehena como retribución de lo
que han cometido.
96. Os conjuran que aceptéis sus
excusas. Pero, si vosotros las aceptáis, Alá no las aceptará del
pueblo perverso.
97. Los beduinos son los más
infieles, los más hipócritas y los más propensos a ignorar las
leyes contenidas en la revelación de Alá a Su Enviado. Alá es
omnisciente, sabio.
98. Algunos beduinos consideran como
onerosa obligación pecuniaria lo que gastan, y acechan vuestras
vicisitudes. ¡Que sean ellos los que sufran un revés! Alá todo
lo oye, todo lo sabe.
99. Pero hay otros beduinos que creen
en Alá y en el último Día y consideran lo que gastan y las
oraciones del Enviado como medios de acercarse a Alá. ¿No es
esto para ellos un medio de acercarse? Alá les introducirá en Su
misericordia. Alá es indulgente, misericordioso.
100. Alá está satisfecho de los más
distinguidos -los primeros de los emigrados y de los
auxiliares-, y de quienes les siguieron en sus buenas obras.
Ellos también estarán satisfechos de Él, Que les ha preparado
jardines por cuyos bajos fluyen arroyos en los que estarán
eternamente, para siempre. ¡Ése es el éxito grandioso!
101. Entre los beduinos que os
rodean y entre los medineses hay hipócritas que se obstinan en
su hipocresía. Tú no les conoces, Nosotros les conocemos. Les
castigaremos dos veces. Luego, serán enviados a un castigo
terrible.
102. Otros en cambio, reconocen sus
pecados. Han mezclado obras buenas con otras malas. Tal vez Alá
se vuelva a ellos. Alá es indulgente, misericordioso.
103. ¡Deduce de sus bienes una
limosna para limpiarles y purificarles con ella! ¡Y ora por
ellos! Tu oración les sosiega. Alá todo lo oye, todo lo sabe.
104. ¿No saben que Alá es Quien
acepta el arrepentimiento de Sus siervos y recibe las limosnas y
que Alá es el Indulgente, el Misericordioso?
105. Di: «¡Allá vosotros! Alá verá
vuestras obras, así como Su Enviado y los creyentes. Se os
devolverá al Conocedor de lo oculto y de lo patente y ya os
informará Él de lo que hacíais».
106. A otros se les hace esperar la
decisión de Alá: castigo o misericordia. Alá es omnisciente,
sabio.
107. Quienes edificaron una mezquita
con ánimo de dañar para ayuda de la incredulidad, para dividir a
los creyentes y como refugio para quien había hecho antes la
guerra a Alá y a Su Enviado, juran solemnemente: «¡No quisimos
sino lo mejor!» Pero Alá es testigo de que mienten.
108. ¡No ores nunca en esa mezquita!
Una mezquita fundada desde el primer día en el temor de Alá
tiene más derecho a que ores en ella. La frecuentan hombres que
gustan de purificarse y Alá ama a los que se purifican.
109. ¿Quién es mejor: quien ha
cimentado su edificio en el temor de Alá y en Su satisfacción o
quien lo ha cimentado al borde de una escarpa desgastada por la
acción del agua y desmoronadiza, que se derrumba arrastrándole
al fuego de la gehena? Alá no dirige al pueblo impío.
110. El edificio que se han
construido no dejará de ser motivo de duda en sus corazones, a
menos que éstos se hagan pedazos. Alá es omnisciente, sabio.
111. Alá ha comprado a los creyentes
sus personas y su hacienda, ofreciédoles, a cambio, el Jardín.
Combaten por Alá: matan o les matan. Es una promesa que Le
obliga, verdad, contenida en la Tora. en el Evangelio
y en el Corán. Y ¿quién respeta mejor su alianza que Alá?
¡Regocijaos por el trato que habéis cerrado con É1! ¡Ése es el
éxito grandioso!
112. Quienes se arrepienten sirven a
Alá, Le alaban, ayunan, se inclinan, se prosternan, ordenan lo
que está bien y prohíben lo que está mal, observan las leyes de
Alá... ¡Y anuncia la buena nueva a los creyentes!
113. El Profeta y los creyentes no
deben pedir el perdón de los asociadores, aunque sean parientes
suyos, después de haber visto claramente que morarán en el fuego
de la gehena.
114. El perdón que Abraham pidió
para su padre no fue sino en virtud de una promesa que le había
hecho; pero, cuando vio claramente que era enemigo de Alá, se
desentendió de él. Abraham era, ciertamente, tierno, benigno.
115. Alá, después de haber dirigido
a un pueblo, no va a extraviarle sin antes haberle enseñado lo
que debe temer. Alá es omnisciente.
116. De Alá es el dominio de los
cielos y de la tierra. Él da la vida y da la muerte. No tenéis,
fuera de Alá, amigo ni auxiliar.
117. Alá se ha vuelto al Profeta, a
los emigrados y a los auxiliares, que le siguieron en una hora
de apuro, luego de haberse casi desviado los corazones de
algunos de ellos. Se ha vuelto, depués, a ellos. Alá es con
ellos manso, misericordioso.
118. Y a los tres que fueron dejados
atrás hasta que la tierra, a pesar de su vastedad, les resultó
angosta, y sus espíritus se angustiaron también, y creyeron que
no había más refugio contra Alá que Él mismo. Luego, se volvió a
ellos para que se arrepintieran. Alá es el Indulgente, el
Misericordioso.
119. ¡Creyentes! Temed a Alá y estad
con los sinceros.
120. Los medineses y los beduinos
que acampan a su alrededor no deben quedarse a la zaga del
Enviado de Alá ni preferir el bienestar propio al de él. Si lo
hacen así, no padecerán sed, ni fatiga, ni hambre por Alá. Todo
suelo que pisen, para irritación de los infieles, y toda ventaja
que obtengan sobre el enemigo, serán inscritos como obra buena.
Alá no deja de remunerar a quienes hacen el bien.
121. No gastarán nada, ni poco ni
mucho, no atravesarán valle alguno, que no quede todo inscrito
en su favor, para que Alá les retribuya sólo por sus mejores
obras.
122. No tienen por qué acudir todos
los creyentes. Que de cada agrupación de ellos sólo algunos
acudan a instruirse en la Religión, a fin de advertir a los
suyos cuando regresen a ellos. Quizás, así tengan cuidado.
123. ¡Creyentes! ¡Combatid contra
los infieles que tengáis cerca! ¡Que os encuentren duros! ¡Sabed
que Alá está con los que Le temen!
124. Cuando se revela una sura, hay
algunos de ellos que dicen: «Ésta ¿a quién de vosotros le ha
aumentado la fe?» Se la aumenta a los que creen, y de ello se
regocijan,
125. mientras que a los enfermos de
corazón les aumenta la mancha que ya tenían y mueren siendo
infieles.
126. ¿Es que no ven que se les
prueba una o dos veces al año? Pero ni se arrepienten ni se
dejan amonestar.
127. Y cuando se revela una sura, se
miran unos a otros: «¿Os ve alguien?» Luego, se van. Alá ha
desviado sus corazones, porque son gente que no entiende.
128. Os ha venido un Enviado salido
de vosotros. Le duele que sufráis, anhela vuestro bien. Con los
creyentes es manso, misericordioso.
129. Si te vuelven la espalda, di:
«¡Alá me basta! ¡No hay más dios que Él! ¡En Él confío! ¡Él es
el Señor del Trono augusto!»