|
6. Los rebaños (Al anam)
|
Escuchar
 |
Bajar
 |
Revelado antes de Higrah. Este capitulo
tiene 165 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. ¡Alabado sea Alá, Que creó los
cielos y la tierra e instituyó las tinieblas y la luz! Aun así,
los que no creen equiparan a otros a su Señor.
2. Él es Quien os creó de arcilla y
decretó a cada uno un plazo. Ha sido fijado un plazo junto a Él.
Y aún dudáis...
3. Él es Alá en los cielos y en la
tierra. Sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis. Sabe lo que
merecéis.
4. Siempre que viene a ellos uno de
los signos de su Señor, se apartan de él.
5. Han desmentido la Verdad cuando ha
venido a ellos, pero recibirán noticias de aquello de que se
burlaban.
6. ¿Es que no ven a cuántas
generaciones precedentes hemos hecho perecer? Les habíamos dado
poderío en la tierra como no os hemos dado a vosotros. Les
enviamos del cielo una lluvia abundante. Hicimos que fluyeran
arroyos a sus pies. Con todo, les destruimos por sus pecados y
suscitamos otras generaciones después de ellos.
7. Si hubiéramos hecho bajar sobre ti
una Escritura escrita en pergamino y la hubieran palpado
con sus manos, aun así, los que no creen habrían dicho: «Esto no
es sino manifiesta magia».
8. Dicen: «¿Por qué no se ha hecho
descender a un ángel sobre él?» Si hubiéramos hecho descender a
un ángel, ya se habría decidido la cosa y no les habría sido
dado esperar.
9. Si hubiéramos hecho de él un ángel,
le habríamos dado apariencia humana y, con ello, habríamos
contribuido a su confusión.
10. Se burlaron de enviados que te
precedieron, pero los que se burlaban se vieron cercados por
aquello de que se burlaban.
11. Di: «¡Id por la tierra y mirad
cómo terminaron los desmentidores!».
12. Di: «¿A quién pertenece lo que
está en los cielos y en la tierra?» Di: «¡A Alá!», Él mismo Se
ha prescrito la misericordia. Él os reunirá, ciertamente, para
el día indubitable de la Resurrección. Quienes se hayan perdido,
no creerán.
13. A Él pertenece lo que sucede de
noche y de día. Él es Quien todo lo oye, todo lo sabe.
14. Di: «¿Tomaré como amigo a otro
distinto de Alá, creador de los cielos y de la tierra, Que
alimenta sin ser alimentado?» Di: «He recibido la orden de ser
el primero en someterse a Alá y no ser de los asociadores».
15. Di: «Temo, si desobedezco a mi
Señor, el castigo de un día terrible».
16. Él se habrá apiadado de aquél a
quien ese día se le haya alejado. Ése es el éxito manifiesto.
17. Si Alá te aflige con una
desgracia, nadie más que Él podrá retirarla. Si te favorece con
un bien... Él es omnipotente.
18. Él es Quien domina a Sus siervos.
Él es el Sabio, el Bien Informado.
19. Di: «¿Cuál es el testimonio de
más peso?» Di: «Alá es testigo entre yo y vosotros. Este
Corán me ha sido revelado para que, por él. os advierta a
vosotros y a aquéllos a quienes alcance. ¿Atestiguaríais, de
verdad, que hay otros dioses junto con Alá?» Di: «No, no lo
haría». Di: «Él es sólo un Dios Uno y soy inocente de lo que
vosotros Le asociáis».
20. Aquéllos a quienes hemos dado la
Escritura la conocen como conocen a sus propios hijos
varones. Quienes se hayan perdido, no creerán.
21. ¿Hay alguien que sea más impío
que quien inventa una mentira contra Alá o desmiente Sus signos?
Los impíos no prosperarán.
22. El día que les congreguemos a
todos, diremos a los que hayan asociado: «¿Dónde están vuestros
pretendidos asociados?»
23. En su confusión, no sabrán decir
más que: «¡Por Alá, Señor nuestro, que no éramos asociadores!»
24. ¡Mira cómo mienten contra sí
mismos y cómo se han esfumado sus invenciones!
25. Hay entre ellos quienes te
escuchan, pero hemos velado sus corazones y endurecido sus oídos
para que no lo entiendan. Aunque vieran toda clase de signos, no
creerían en ellos. Hasta el punto de que, cuando vienen a
disputar contigo, dicen los que no creen: «Éstas no son sino
patrañas de los antiguos».
26. Se lo impiden a otros y ellos
mismos se mantienen a distancia. Pero sólo se arruinan a sí
mismos, sin darse cuenta.
27. Si pudieras ver cuando, puestos
de pie ante el Fuego, digan: «¡Ojalá se nos devolviera! No
desmentiríamos los signos de nuestro Señor, sino que seríamos de
los creyentes».
28. Pero ¡no! Se les mostrará
claramente lo que antes ocultaban. Si se les devolviera,
volverían a lo que se les prohibió. ¡Mienten, ciertamente!
29. Dicen: «No hay más vida que la de
acá y no seremos resucitados».
30. Si pudieras ver cuando, puestos
de pie ante su Señor... Dirá: «¿No es esto la Verdad?» Dirán:
«¡Claro qué sí, por nuestro Señor!» Dirá: «¡Gustad, pues, el
castigo por no haber creído!»
31. Perderán quienes hayan desmentido
el encuentro de Alá. Cuando, al fin, de repente, les venga la
Hora, dirán: «¡Ay de nosotros, que nos descuidamos!» Y llevarán
su carga a la espalda. ¿No es carga mala la que llevan?
32. La vida de acá no es sino juego y
distracción. Sí, la Morada Postrera es mejor para quienes temen
a Alá. ¿Es que no razonáis...?
33. Ya sabemos que lo que dicen te
entristece. No es a ti a quien desmienten, sino que, más bien,
lo que los impíos rechazan son los signos de Alá.
34. También fueron desmentidos antes
de ti otros enviados, pero sufrieron con paciencia ese mentís y
vejación hasta que les llegó Nuestro auxilio. No hay quien pueda
cambiar las palabras de Alá. Tú mismo has oído algo acerca de
los enviados.
35. Y si te resulta duro que se
alejen, auque pudieras encontrar un agujero en la tierra o una
escala en el cielo para traerles un signo,... Alá, si hubiera
querido, les habría congregado a todos para dirigirles. ¡No
seas, pues, de los ignorantes!
36. Sólo escuchan quienes oyen. En
cuanto a los muertos, Alá les resucitará y serán devueltos a Él.
37. Dicen: «¿Por qué no se le ha
revelado un signo que procede de su Señor?» Di: «Alá es capaz de
revelar un signo». Pero la mayoría no saben.
38. No hay animal en la tierra, ni
ave que vuele con sus alas, que no constituyan comunidades como
vosotros. No hemos descuidado nada en la Escritura.
Luego, serán congregados hacia su Señor.
39. Quienes desmienten Nuestros
signos son sordos, mudos, vagan entre tinieblas. Alá extravía a
quien Él quiere, y a quien Él quiere le pone en una vía recta.
40. Di: «¿Qué crees que iba a ser de
vosotros si os viniera el castigo de Alá u os viniera la Hora?
¿Invocaríais a otros diferentes de Alá? Sinceramente...»
41. ¡No!, antes bien, le invocaríais
a Él y quitaría, si Él quisiera, el objeto de vuestra
invocación. Y olvidaríais lo que ahora Le asociáis.
42. Antes de ti, hemos mandado
enviados a comunidades y hemos causado a éstas miseria y
desgracia. Quizás, así, se humillaran.
43. Si se hubieran humillado cuando
Nuestro rigor les alcanzó... Pero sus corazones se endurecieron
y el Demonio engalanó lo que hacían.
44. Y cuando hubieron olvidado lo que
se les había recordado, les abrimos las puertas de todo. Cuando
hubieron disfrutado de lo que se les había concedido, Nos
apoderamos de ellos de repente y fueron presa de la
desesperación.
45. Así fue extirpado el pueblo que
obró impíamente. ¡Alabado sea Alá, Señor del universo!
46. Di: «¿Qué os parece? Si Alá os
privara del oído y de la vista y sellara vuestros corazones, qué
dios otro que Alá podría devolvéroslos?» ¡Mira cómo exponemos
las aleyas! Aun así, ellos se apartan.
47. Di: «¿Qué crees que iba a ser de
vosotros si os sorprendiera el castigo de Alá repentina o
visiblemente? ¿Quién iba a ser destruido sino el pueblo impío?»
48. No mandamos a los enviados sino
como nuncios de buenas nuevas y para advertir. Quienes crean y
se enmienden, no tienen que temer y no estarán tristes.
49. A quienes desmientan Nuestros
signos les alcanzará el castigo por haber sido perversos.
50. Di: «Yo no pretendo poseer los
tesoros de Alá, ni conozco lo oculto, ni pretendo ser un ángel.
No hago sino seguir lo que se me ha revelado». Di: «¿Son iguales
el ciego y el vidente? ¿Es que no reflexionáis?»
51. Advierte por su medio a quienes
teman ser congregados hacia su Señor que no tendrán, fuera de
Él, amigo ni intercesor. Quizás. así, teman a Alá.
52. No rechaces a quienes invocan a
su Señor mañana y tarde por deseo de agradarle. No tienes tú que
pedirles cuentas de nada, ni ellos a ti. Y, si les rechazas,
serás de los impíos.
53. Así hemos probado a unos por
otros para que digan: «¿Es a éstos a quienes Alá ha agraciado de
entre nosotros?» ¿No conoce Alá mejor que nadie a los
agradecidos?
54. Cuando vengan a ti los que creen
en Nuestros signos, di: «¡Paz sobre vosotros!» Vuestro Señor Se
ha prescrito la misericordia, de modo que si uno de vosotros
obra mal por ignorancia, pero luego se arrepiente y enmienda...
Él es indulgente, misericordioso.
55. Así es como exponemos los signos,
para que aparezca claro el camino de los pecadores.
56. Di: «Se me ha prohibido servir a
aquéllos que invocáis en lugar de invocar a Alá». Di: «No
seguiré vuestras pasiones; si no, me extraviaría y no sería de
los bien dirigidos».
57. Di: «Me baso en una prueba clara
venida de mi Señor y vosotros lo desmentís. Yo no tengo lo que
pedís con tanto apremio. La decisión pertenece sólo a Alá: Él
cuenta la verdad y Él es el Mejor en fallar».
58. Di: «Si yo tuviera lo que pedís
con tanto apremio, ya se habría decidido la cosa entre yo y
vosotros». Alá conoce mejor que nadie a los impíos.
59. Él posee las llaves de lo oculto,
sólo Él las conoce. Él sabe lo que hay en la tierra y en el mar.
No cae ni una hoja sin que Él lo sepa, no hay grano en las
tinieblas de la tierra, no hay nada verde, nada seco, que no
esté en una Escritura clara.
60. Él es quien os llama de noche y
sabe lo que habéis hecho durante el día. Luego, os despierta en
él. Esto es así para que se cumpla un plazo fijo. Luego,
volveréis a Él y os informará de lo que hacíais.
61. Él es Quien domina a Sus siervos.
Envía sobre vosotros a custodios. Cuando, al fin, viene la
muerte a uno de vosotros, Nuestros enviados le llaman, no se
descuidan.
62. Luego, son devueltos a Alá, su
verdadero Dueño. ¿No es a Él a quien toca decidir? Él es el más
rápido en ajustar cuentas.
63. Di: «¿Quién os librará de las
tinieblas de la tierra y del mar?» Le invocáis humildemente y en
secreto: «Si nos libra de ésta, seremos, ciertamente, de los
agradecidos».
64. Di: «Alá os libra de ésta y de
todo apuro, pero vosotros de nuevo Le asociáis».
65. Di: «Él es el Capaz de enviaros
un castigo de arriba o de abajo, o de desconcertaros con
partidos diferentes y haceros gustar vuestra mutua violencia».
¡Mira cómo exponemos las aleyas! Quizás, así comprendan mejor.
66. Pero tu pueblo lo ha desmentido,
que es la Verdad. Di: «Yo no soy vuestro protector.
67. Todo anuncio tiene su tiempo
oportuno y pronto lo sabréis».
68. Cuando veas a los que parlotean
de Nuestros signos, déjales hasta que cambien de conversación.
Y, si el Demonio hace que te olvides, entonces, después de la
amonestación, no sigas con los impíos.
69. Quienes temen a Alá no deben
pedirles cuentas de nada, sino tan sólo amonestarles. Quizás,
así, teman a Alá.
70. ¡Deja a quienes toman su religión
a juego y distracción y a quienes ha engañado la vida de acá!
¡Amonéstales por su medio, no sea que alguien se pierda por
razón de sus obras! No tendrá, fuera de Alá, amigo ni intercesor
y, aunque ofrezca toda clase de compensaciones, no se le
aceptarán. Ésos son los que se han perdido por razón de sus
obras. Se les dará a beber agua muy caliente y tendrán un
castigo doloroso por no haber creído.
71. Di: «¿Invocaremos, en lugar de
invocar a Alá, lo que no puede aprovecharnos ni dañarnos?
¿Volveremos sobre nuestros pasos después de habernos dirigido
Alá?» Como aquél a quien los demonios han seducido y va
desorientado por la tierra... Sus compañeros le llaman,
invitándole a la Dirección: «¡Ven a nosotros!» Di: «La dirección
de Alá es la Dirección. Hemos recibido la orden de someternos al
Señor del universo.
72. ¡Haced la azalá! ¡Temedle! Es Él
hacia Quien seréis congregados».
73. Es Él Quien ha creado con un fin
los cielos y la tierra. El día que dice: «¡Sé!», es. Su palabra
es la Verdad. Suyo será el dominio el día que se toque la
trompeta. El Conocedor de lo oculto y de lo patente. Él es el
Sabio, el Bien Informado.
74. Y cuando Abraham dijo a su padre
Azar: «¿Tomas a los ídolos como dioses? Sí, veo que tú y tu
pueblo estáis evidentemente extraviados».
75. Y así mostramos a Abraham el
reino de los cielos y de la tierra, para que fuera de los
convencidos.
76. Cuando cerró la noche sobre él,
vio una estrella y dijo: «¡Éste es mi Señor!». Pero, cuando se
puso, dijo: «No amo a los que se ponen».
77. Cuando vio la luna que salía,
dijo: «Éste es mi Señor». Pero, cuando se puso, dijo: «Si no me
dirige mi Señor, voy a ser, ciertamente, de los extraviados».
78. Cuando vio el sol que salía,
dijo: «Éste es mi Señor! ¡Éste es mayor!». Pero, cuando se puso,
dijo: «¡Pueblo! Soy inocente de lo que Le asociáis.
79. Vuelvo mi rostro, como hanif,
hacia Quien ha creado los cielos y la tierra. Y no soy
asociador».
80. Su pueblo disputó con él. Dijo:
«¿Disputáis conmigo sobre Alá, a pesar de haberme Él dirigido?
No temo lo que Le asociáis, a menos que mi Señor quiera algo. Mi
Señor lo abarca todo en Su ciencia. ¿Es que no os dejaréis
amonestar?
81. ¿Cómo voy a temer lo que Le
habéis asociado si vosotros no teméis asociar a Alá algo para lo
que Él no os ha conferido autoridad? ¿Cuál, pues, de las dos
partes tiene más derecho a seguridad? Si es que lo sabéis...».
82. Quienes creen y no revisten su fe
de impiedad, ésos son los que están en seguridad, los que están
dirigidos.
83. Ése es el argumento Nuestro que
dimos a Abraham contra su pueblo. Ascendemos la categoría de
quien queremos. Tu Señor es sabio, omnisciente.
84. Le regalamos a Isaac y a Jacob.
Dirigimos a los dos. A Noé ya le habíamos dirigido antes y, de
sus descendientes, a David, a Salomón, a Job, a José, a Moisés y
a Aarón. Así retribuimos a quienes hacen el bien.
85. Y a Zacarías, a Juan, a Jesús y a
Elías, todos ellos de los justos.
86. Y a Ismael, a Eliseo, a Jonás y a
Lot. A cada uno de ellos le distinguimos entre todos los
hombres,
87. así como a algunos de sus
antepasados, descendientes y hermanos. Les elegimos y dirigimos
a una vía recta.
88. Ésta es la dirección de Alá, por
la que dirige a quien Él quiere de Sus siervos. Si hubieran sido
asociadores, todas sus obras habrían sido vanas.
89. Fue a éstos a quienes dimos la
Escritura, el juicio y el profetismo. Y, si éstos no creen
en ello, lo hemos confiado a otro pueblo, que sí que cree.
90. A éstos ha dirigido Alá. ¡Sigue,
pues, su Dirección! Di: «No os pido salario a cambio. No es más
que una Amonestación dirigida a todo el mundo».
91. No han valorado a Alá debidamente
cuando han dicho: «Alá no ha revelado nada a un mortal». Di: «Y
¿quién ha revelado la Eiscrituro que Moisés trajo, luz y
dirección para los hombres? la ponéis en pergaminos, que
enseñáis, pero ocultáis una gran parte. Se os enseñó lo que no
sabíais, ni vosotros ni vuestros padres». Di: «¡Fue Alá!». Y
déjales que pasen el rato en su parloteo.
92. Es ésta una Escritura
bendita que hemos revelado, que confirma la revelación anterior,
para que adviertas a la metrópoli y a los que viven en sus
alrededores. Quienes creen en la otra vida, creen también en
ella y observan su azalá.
93. ¿Hay alguien que sea más impío
que quien inventa una mentira contra Alá, o quien dice: «He
recibido una revelación», siendo así que no se le ha revelado
nada, o quien dice: «Yo puedo revelar otro tanto de lo que Alá
ha revelado»? Si pudieras ver cuando estén los impíos en su
agonía y los ángeles extiendan las manos: «¡Entregad vuestras
almas! Hoy se os va a retribuir con un castigo degradante, por
haber dicho falsedades contra Alá y por haberos desviado
altivamente de Sus signos».
94. «Habéis venido uno a uno a
Nosotros, como os creamos por vez primera, y habéis dejado a
vuestras espaldas lo que os habíamos otorgado. No vemos que os
acompañen vuestros intercesores, que pretendíais eran vuestros
asociados. Se han roto ya los lazos que con ellos os unían, se
han esfumado vuestras pretensiones».
95. Alá hace que germinen el grano y
el hueso del dátil, saca al vivo del muerto y al muerto del
vivo. ¡Ése es Alá! ¡Cómo podéis, pues, ser tan desviados!
96. Quien hace que el alba apunte,
Quien hizo de la noche descanso y del sol y de la luna cómputo.
Esto es lo que ha decretado el Poderoso, el Omnisciente.
97. Y Él es Quien ha hecho, para
vosotros, las estrellas, con objeto de que podáis dirigiros por
ellas entre las tinieblas de la tierra y del mar. Hemos expuesto
así los signos a gente que sabe.
98. Y Él es Quien os ha creado de una
sola persona. Receptáculo y depósito. Hemos expuesto así los
signos a gente que entiende.
99. Y Él es Quien ha hecho bajar agua
del cielo. Mediante ella hemos sacado toda clase de plantas y
follaje, del que sacamos granos arracimados. Y de las vainas de
la palmera, racimos de dátiles al alcance. Y huertos plantados
de vides, y los olivos y los granados, parecidos y diferentes.
Cuando fructifican, ¡mirad el fruto que dan y cómo madura!
Ciertamente, hay en ello signos para gente que cree.
100. Han hecho de los genios
asociados de Alá, siendo así que Él es Quien los ha creado. Y Le
han atribuido, sin conocimiento, hijos e hijas. ¡Gloria a Él!
¡Está por encima de lo que Le atribuyen!
101. Creador de los cielos y de la
tierra. ¿Cómo iba a tener un hijo si no tiene compañera, si lo
ha creado todo y lo sabe todo?
102. Ése es Alá, vuestro Señor. No
hay más dios que Él. Creador de todo. ¡Servidle, pues! Él vela
por todo.
103. La vista no Le alcanza, pero Él
sí que alcanza la vista. Es el Sutil, el Bien Informado.
104. «Habéis recibido intuiciones de
vuestro Señor. Quien ve claro, ve en beneficio propio. Quien
está ciego, lo está en detrimento propio. Yo no soy vuestro
custodio.»
105. Así exponemos las aleyas para
que digan: «Tú has estudiado» y para explicarlo Nosotros a gente
que sabe.
106. Sigue lo que se te ha revelado,
procedente de tu Señor. No hay más dios que Él. Y apártate de
los asociadores.
107. Si Alá hubiera querido, no
habrían sido asociadores. No te hemos nombrado custodio de
ellos, ni eres su protector.
108. No insultéis a los que ellos
invocan en lugar de invocar a Alá, no sea que, por hostilidad,
insulten a Alá sin conocimiento. Así, hemos engalanado las obras
de cada comunidad. Luego, volverán a su Señor y ya les informará
Él de lo que hacían.
109. Han jurado solemnemente por Alá
que si les viene un signo creerán, ciertamente, en él. Di: «Sólo
Alá dispone de los signos». Y ¿qué es lo que os hace prever que,
si ocurre, vayan a creer?
110. Desviaremos sus corazones y sus
ojos, como cuando no creyeron por primera vez, y les dejaremos
que yerren ciegos en su rebeldía.
111. Aunque hubiéramos hecho que los
ángeles descendieran a ellos, aunque les hubieran hablado los
muertos, aunque hubiéramos juntado ante ellos todas las cosas,
no habrían creído, a menos que Alá hubiera querido. Pero la
mayoría son ignorantes.
112. Así hemos asignado a cada
profeta un enemigo: hombres endemoniados o genios endemoniados,
que se inspiran mutuamente pomposas palabras para engañarse. Si
tu Señor hubiera querido, no lo habrían hecho. ¡Déjales con sus
invenciones!
113. ¡Que los corazones de los que
no creen en la otra vida se vean atraídos a ello! ¡Que les
plazca! ¡Que lleven su merecido!
114. «¿Buscaré, pues, a otro
diferente de Alá como juez, siendo Él Quien os ha revelado la
Escritura explicada detalladamente?» Aquéllos a quienes
Nosotros hemos dado la Escritura saben bien que ha sido
revelada por tu Señor con la Verdad. ¡No seáis, pues, de los que
dudan!
115. La Palabra de tu Señor se ha
cumplido en verdad y en justicia. Nadie puede cambiar Sus
palabras. Él es Quien todo lo oye, todo lo sabe.
116. Si obedecieras a la mayoría de
los que están en la tierra, te extraviarían del camino de Alá.
No siguen sino conjeturas, no formulan sino hipótesis.
117. Ciertamente, tu Señor conoce
mejor que nadie quién se extravía de Su camino y quiénes son los
bien dirigidos.
118. Comed, pues, de aquello sobre
lo que se ha mencionado el nombre de Alá si creéis en Sus
signos.
119. ¿Qué razón tenéis para no comer
de aquello sobre lo que se ha mencionado el nombre de Alá,
habiéndoos Él detallado lo ilícito -salvo en caso de extrema
necesidad-? Muchos sin conocimiento extravían a otros con sus
pasiones. Tu Señor conoce mejor que nadie a quienes violan la
ley.
120. Evitad el pecado, público o
privado. Los que cometan pecado serán retribuidos conforme a su
merecido.
121. No comáis de aquello sobre lo
que no hayáis mencionado el nombre de Alá, pues seria una
perversidad. Sí, los demonios inspiran a sus amigos que discutan
con vosotros. Si les obedecéis, sois asociadores.
122. El que estaba muerto y que
luego hemos resucitado dándole una luz con la cual anda entre la
gente, ¿es igual que el que está entre tinieblas sin poder
salir? De este modo han sido engalanadas las obras de los
infieles...
123. Así, hemos puesto en cada
ciudad a los más pecadores de ella para que intriguen. Pero, al
intrigar, no lo hacen sino contra sí mismos, sin darse cuenta.
124. Cuando les viene un signo
dicen: «No creeremos hasta que se nos dé tanto cuanto se ha dado
a los enviados de Alá». Pero Alá sabe bien a quién confiar Su
mensaje. La humillación ante Alá y un castigo severo alcanzarán
a los pecadores por haber intrigado.
125. Alá abre al islam el pecho de
aquél a quien Él quiere dirigir. Y estrecha y oprime el pecho de
aquél a quien Él quiere extraviar, como si se elevara en el
aire. Así muestra Alá la indignación contra quienes no creen.
126. Ésta es la vía de tu Señor,
recta. Hemos expuesto las aleyas a gente que se deja amonestar.
127. La Morada de la Paz junto a su
Señor es para ellos -Él es su amigo-, como premio a sus obras.
128. El día que Él les congregue a
todos: «¡Asamblea de genios! ¡Habéis abusado de los hombres!» y
los hombres que fueron amigos de los genios dirán: «¡Señor! Unos
hemos sacado provecho de otros y hemos llegado ya al término que
Tú nos habías señalado». Dirá: «Tendréis el Fuego por morada, en
el que estaréis eternamente, a menos que Alá disponga otra
cosa». Tu Señor es sabio, omnisciente.
129. Así conferimos a algunos impíos
autoridad sobre otros por lo que han cometido.
130. «¡Asamblea de genios y de
hombres! ¿No vinieron a vosotros enviados, salidos de vosotros,
para contaros Mis signos y preveniros contra el encuentro de
este vuestro día?» Dirán: «Atestiguamos contra nosotros mismos».
Pero la vida de acá les engañó y atestiguarán contra sí mismos
su incredulidad.
131. Porque tu Señor no va a
destruir injustamente ciudades sin haber antes apercibido a sus
habitantes.
132. Para todos habrá categorías
según sus obras. Tu Señor está atento a lo que hacen.
133. Tu Señor es Quien Se basta a Sí
mismo, el Dueño de la misericordia. Si quisiera, os retiraría y
os sustituiría por quien Él quisiera, igual que os ha suscitado
a vosotros de la descendencia de otra gente.
134. ¡Ciertamente, aquello con que
se os ha amenazado vendrá! Y no podréis escapar.
135. Di: «¡Pueblo! ¡Obrad según
vuestra situación! Yo también obraré... Pronto sabréis para
quién será la Morada Postrera. Los impíos no prosperarán».
136. Reservan a Alá una parte de la
cosecha y de los rebaños que Él ha hecho crecer. Y dicen: «Esto
es para Alá» -eso pretenden- «y esto para nuestros asociados».
Pero lo que es para quienes ellos asocian no llega a Alá y lo
que es para Alá llega a quienes ellos asocian. ¡Qué mal juzgan!
137. Así, los que ellos asocian han
hecho creer a muchos asociadores que estaba bien que mataran a
sus hijos. Esto era para perderles a ellos mismos y oscurecerles
su religión. Si Alá hubiera querido, no lo habrían, hecho.
Déjales, pues, con sus invenciones.
138. Y dicen: «He aquí unos rebaños
y una cosecha que están consagrados. Nadie se alimentará de
ellos sino en la medida que nosotros queramos». Eso pretenden.
Hay bestias de dorso prohibido y bestias sobre las que no
mencionan el nombre de Alá. Todo eso es una invención contra Él.
Él les retribuirá por sus invenciones.
139. Y dicen: «Lo que hay en el
vientre de estas bestias está reservado para nuestros, varones y
vedado a nuestras esposas». Pero, si estuviera muerta,
participarían de ella. Él les retribuirá por lo que cuentan. Él
es sabio, omnisciente.
140. Saldrán perdiendo quienes, sin
conocimiento, maten a sus hijos tontamente y que, inventando
contra Alá, prohíban aquello de que Alá les ha proveído. Están
extraviados, no están bien dirigidos.
141. Él es Quien ha creado huertos,
unos con emparrados y otros sin ellos, las palmeras, los
cereales de alimento vario, los olivos, los granados, parecidos
y diferentes. ¡Comed de su fruto, si lo tienen, pero dad lo
debido el día de la cosecha! ¡Y no cometáis excesos, que Alá no
ama a los inmoderados!.
142. De las bestias, unas sirven de
carga y otras con fines textiles. ¡Comed de lo que Alá os ha
proveído y no sigáis los pasos del Demonio! Es para vosotros un
enemigo declarado.
143. Cuatro parejas de reses: una de
ganado ovino y otra de ganado caprino -di: «¿Ha prohido los dos
machos, o las dos hembras, o lo que encierran los úteros de las
dos hembras? ¡Informadme con conocimiento, si sois sinceros!»-,
144. una de ganado camélido y otra
de ganado bovino -di: «¿Ha prohibido los dos machos o las dos
hembras o lo que encierran los úteros de las dos hembras?
¿Fuisteis, acaso, testigos cuando Alá os ordenó esto? ¿Hay
alguien más impío que aquél que inventa una mentira contra Alá
para, sin conocimiento, extraviar a los hombres?»-. Ciertamente,
Alá no dirige al pueblo impío.
145. Di: «En lo que se me ha
revelado no encuentro nada que se prohíba comer, excepto carne
mortecina, sangre derramada o carne de cerdo -que es una
suciedad-, o aquello sobre lo que, por pervesidad, se haya
invocado un nombre diferente del de Alá. Pero, si alguien se ve
compelido por la necesidad -no por deseo ni por afán de
contravenir-... Tu Señor es indulgente, misericordioso».
146. A los judíos les prohibimos
toda bestia ungulada y la grasa de ganado bovino y de ganado
menor, excepto la que tengan en los lomos o en las entrañas o la
mezclada con los huesos. Así les retribuimos por su rebeldía.
Decimos, sí, la verdad.
147. Si te desmienten, di: «Vuestro
Señor es el Dueño de una inmensa misericordia, pero no se
alejará Su rigor del pueblo pecador».
148. Los asociadores dirán: «Si Alá
hubiera querido, no habríamos sido asociadores, ni tampoco
nuestros padres, ni habríamos declarado nada ilícito». Así
desmintieron sus antecesores, hasta que gustaron Nuestro rigor.
Di: «¿Tenéis alguna ciencia que podáis mostrarnos?» No seguís
sino conjeturas, no formuláis sino hipótesis.
149. Di: «Es Alá quien posee el
argumento definitivo y, si hubiera querido, os habría dirigido a
todos».
150. Di: «¡Traed a vuestros testigos
y que atestiguen que Alá ha prohibido esto!» Si atestiguan, no
atestiguéis con ellos. No sigas las pasiones de quienes han
desmentido Nuestros signos, de quienes no creen en la otra vida
y equiparan a otros a su Señor.
151. Di: «¡Venid, que os recitaré lo
que vuestro Señor os ha prohibido: que Le asociéis nada! ¡Sed
buenos con vuestros padres, no matéis a vuestros hijos por miedo
de empobreceros -ya os proveeremos Nosotros, y a ellos,- alejaos
de las deshonestidades, públicas o secretas, no matéis a nadie
que Alá haya prohibido, sino con justo motivo ¡Esto os ha
ordenado Él. Quizás, así, razonéis».
152. «¡No toquéis la hacienda del
huérfano, sino de manera conveniente, hasta que alcance la
madurez! ¡Dad con equidad la medida y el peso justos! No pedimos
a nadie sino según sus posibilidades. Sed justos cuando
declaréis, aun si se trata de un pariente! ¡Sed fieles a la
alianza con Alá! Esto os ha ordenado Él. Quizás, así os dejéis
amonestar».
153. Y: «Ésta es Mi vía, recta.
Seguidla, pues, y no sigáis otros caminos, que os desviarían de
Su camino. Esto os ha ordenado Él. Quizás, así temáis a Alá».
154. Dimos, además, la Escritura
a Moisés como complemento, por el bien que había hecho, como
explicación detallada de todo, como dirección y misericordia.
Quizás, así, crean en el encuentro de su Señor.
155. Es ésta una Escritura
bendita que hemos revelado. ¡Seguidla, pues, y temed a Alá!
Quizás, así se os tenga piedad.
156. No sea que dijerais: «Sólo se
ha revelado la Escritura a dos comunidades antes que a
nosotros y no nos preocupábamos de lo que ellos estudiaban».
157. O que dijerais: «Si se nos
hubiera revelado la Escritura, habríamos sido mejor
dirigidos que ellos». Pues ya ha venido a vosotros de vuestro
Señor una prueba clara, dirección y misericordia. Y ¿hay alguien
más impío que quien desmiente los signos de Alá y se aparta de
ellos? Retribuiremos con un mal castigo a quienes se aparten de
nuestros mensajes, por haberse apartado.
158. ¿Qué esperan sino que vengan a
ellos los ángeles, o que venga tu Señor, o que vengan algunos de
los signos de tu Señor? El día que vengan algunos de los signos
de tu Señor, no aprovechará su fe a nadie que antes no haya
creído o que, en su fe, no haya hecho bien. Di: «¡Esperad!
¡Nosotros esperamos!»
159. En cuanto a los que han
escindido su religión en sectas, es asunto que no te incumbe. Su
suerte está sólo en manos de Alá. Luego, ya les informará Él de
lo que hacían.
160. Quien presente una buena obra,
recibirá diez veces más. Y quien presente una mala obra, será
retribuido con sólo una pena semejante. No serán tratados
injustamente.
161. Di: «A mí, mi Señor me ha
dirigido a una vía recta, una fe verdadera, la religión de
Abraham, que fue hanif y no asociador»
162. Di: «Mi azalá, mis prácticas de
piedad, mi vida y mi muerte pertenecen a Alá, Señor del
universo.
163. No tiene asociado. Se me ha
ordenado esto y soy el primero en someterse a Él»
164. Di: «¿Buscaré a otro diferente
de Alá como Señor. Él que es el Señor de todo?» Nadie comete mal
sino en detrimento propio. Nadie cargará con la carga ajena.
Luego, volveréis a vuestro Señor y ya os informará Él de aquello
en que discrepabais.
165. Él es Quien os ha hecho
sucesores en la tierra y Quien os ha distinguido en categoría a
unos sobre otros, para probaros en lo que os ha dado. Tu Señor
es rápido en castigar, pero también es indulgente,
misericordioso. |