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21. Los profetas (Al anbia)
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Revelado antes de Higrah. Este capitulo tiene 112 versos.
¡En el nombre de Alá, el Compasivo, el Misericordioso!
1. Se acerca el momento en que los hombres deban
rendir cuentas, pero ellos, despreocupados, se desvían.
2. Cuando reciben una nueva amonestación de su Señor,
la escuchan sin tomarla en serio,
3. divertidos sus corazones. Los impíos cuchichean
entre sí: «¿No es éste sino un mortal como vosotros? ¿Cederéis a la magia a
sabiendas?»
4. Dice: «Mi Señor sabe lo que se dice en el cielo y
en la tierra. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe».
5. Ellos, en cambio, dicen: «¡Amasijo de sueños! ¡No!
¡Él lo ha inventado! ¡No! Es un poeta! ¡Que nos traiga un signo como los
antiguos enviados!»
6. Antes de ellos, ninguna de las ciudades que
destruimos creía. Y éstos ¿van a creer?
7. Antes de ti, no enviamos sino a hombres a los que
hicimos revelaciones. Si no lo sabéis, ¡preguntad a la gente de la Amonestación!
8. No les dimos un cuerpo que no necesitara
alimentarse. Y no eran inmortales.
9. Cumplimos la promesa que les hicimos y les
salvamos, igual que a otros a quienes Nosotros quisimos salvar, mientras que
hicimos perecer a los inmoderados.
10. Os hemos revelado una Escritura en que se
os amonesta. ¿Es que no comprendéis?
11. ¡Cuántas ciudades impías hemos arruinado,
suscitando después a otros pueblos!
12. Cuando sintieron Nuestro rigor, quisieron escapar
de ellas rápidamente.
13. «¡No huyáis, volved a vuestra vida regalada, a
vuestras mansiones! Quizá se os pidan cuentas».
14. Dijeron: «¡Ay de nosotros, que hemos obrado
impíamente!»
15. Y no cesaron en sus lamentaciones hasta que les
segamos sin vida.
16. No creamos el cielo, la tierra y lo que entre
ellos hay para pasar el rato.
17. Si hubiéramos querido distraernos, lo habríamos
conseguido por Nosotros mismos, de habérnoslo propuesto.
18. Antes, al contrario, lanzamos la Verdad contra lo
falso, lo invalida... y éste se disipa. ¡Ay de vosotros, por lo que contáis...!
19. Suyos son quienes están en los cielos y en la
tierra. Y quienes están junto a Él no se consideran demasiado altos para
servirle, ni se cansan de ello.
20. Glorifican noche y día sin cesar.
21. ¿Han tomado de la tierra a dioses capaces de
resucitar?
22. Si hubiera habido en ellos otros dioses distintos
de Alá, se habrían corrompido. ¡Gloria a Alá, Señor del Trono, Que está por
encima de lo que cuentan!
23. No tendrá Él que responder de lo que hace, pero
ellos tendrán que responder.
24. Entonces, ¿han tomado a dioses en lugar de
tomarle a Él? Di: «¡Aportad vuestra prueba!». Ésta es la Amonestación de mis
contemporáneos y la Amonestación de mis antecesores. Pero la mayoría no conocen
la Verdad y se desvían.
25. Antes de ti no mandamos a ningún enviado que no
le reveláramos: «¡No hay más dios que Yo! ¡Servidme, pues!»
26. Y dicen: «El Compasivo ha adoptado hijos».
¡Gloria a É1! Son, nada más, siervos honrados.
27. Dejan que sea Él el primero en hablar y obran
siguiendo Sus órdenes.
28. Él conoce su pasado y su futuro. No intercederán
sino por aquéllos de quienes Él esté satisfecho. Están imbuidos del miedo que Él
les inspira.
29. A quien de ellos diga: «Soy un dios fuera de Él»
le retribuiremos con la gehena. Así retribuimos a los impíos.
30. ¿Es que no han visto los infieles que los cielos
y la tierra formaban un todo homogéneo y los separamos? ¿Y que sacamos del agua
a todo ser viviente? ¿Y no creerán?
31. Hemos colocado en la tierra montañas firmes para
que ella y sus habitantes no vacilen. Hemos puesto en ella anchos pasos a modo
de caminos. Quizás, así, sean bien dirigidos.
32. Hemos hecho del cielo una techumbre protegida.
Pero ellos se desvían de sus signos.
33. Él es Quien ha creado la noche y el día, el sol y
la luna. Cada uno navega en una órbita.
34. No hemos hecho eterno a ningún mortal antes de
ti. Muriendo tú, ¿iban otros a ser inmortales?
35. Cada uno gustará la muerte. Os probamos
tentándoos con el mal y con el bien. Y a Nosotros seréis devueltos.
36. Cuanto te ven los infieles«no hacen sino tomarte
a burla: «¿Es Éste quien habla mal de vuestros dioses?» Y no creen en la
amonestación del Compasivo.
37. El hombre ha sido creado precipitado. Ya os haré
ver Mis signos. ¡No Me deis prisa!
38. que decís?» Y dicen: «¿Cuándo se cumplirá esta
amenaza, si es verdad lo
39. Si supieran los infieles, cuando no puedan
apartar el fuego de sus rostros ni de sus espaldas, cuando no puedan ser
auxiliados...
40. Pero ¡no! Les vendrá de repente y les dejará
aturdidos. No podrán ni rechazarla ni retardarla.
41. Se burlaron de otros enviados que te precedieron,
pero los que se burlaban se vieron cercados por aquello de que se burlaban.
42. Di: «¿Quién os protegerá, noche y día. contra el
Compasivo?» Pero no hacen caso de la amonestación de su Señor.
43. ¿Tienen dioses que les defiendan en lugar de
Nosotros? Éstos no pueden auxiliarse a sí mismos, ni encontrarán quien les ayude
frente a Nosotros.
44. Les hemos permitido gozar de efímeros placeres, a
ellos y a sus padres, hasta alcanzar una edad avanzada. ¿Es que no se dan cuenta
de Nuestra intervención cuando reducimos la superficie de la tierra? ¡Serán
ellos los vencedores?
45. Di: «Os advierto, en verdad, por la Revelación,
pero los sordos no oyen el llamamiento cuando se les advierte».
46. Si les alcanza un soplo del castigo de tu Señor,
dicen de seguro: «¡Ay de nosotros, que hemos obrado impíamente!»
47. Para el día de la Resurrección dispondremos
balanzas que den el peso justo y nadie será tratado injustamente en nada. Aunque
se trate de algo del peso de un grano de mostaza, lo tendremos en cuenta.
¡Bastamos Nosotros para ajustar cuentas!
48. Dimos a Moisés y a Aarón el Criterio, una
claridad y una amonestación para los temerosos de Alá,
49. que tienen miedo de su Señor en secreto y se
preocupan por la Hora.
50. Esto es una amonestación bendita, que Nosotros
hemos revelado ¿Y la negaréis?
51. Antes, dimos a Abraham, a quien conocíamos, la
rectitud.
52. Cuando dijo a su padre y a su pueblo: «¿Qué son
estas estatuas a cuyo culto estáis entregados?»
53. Dijeron: «Nuestros padres ya les rendían culto».
54. Dijo: «Pues vosotros y vuestros padres estáis
evidentemente extraviados».
55. Dijeron: «¿Nos hablas en serio o bromeas?»
56. Dijo: «¡No! Vuestro Señor es el Señor de los
cielos y de la tierra, que Él ha creado. Yo soy testigo de ello.
57. -¡Y por Alá!, que he de urdir algo contra
vuestros ídolos cuando hayáis vuelto la espalda-».
58. Y los hizo pedazos, excepto a uno grande que les
pertenecía. Quizás, así, volvieran a él.
59. Dijeron: «¿Quién ha hecho eso a nuestros dioses?
Ese tal es, ciertamente, de los impíos».
60. «Hemos oído», dijeron, «a un mozo llamado Abraham
que hablaba mal de ellos».
61. Dijeron: «¡Traedlo a vista de la gente! Quizás,
así, sean testigos».
62. Dijeron: «¡Abraham! ¿Has hecho tú eso con
nuestros dioses?»
63. «¡No!» dijo. «El mayor de ellos es quien lo ha
hecho. ¡Preguntádselo, si es que son capaces de hablar!»
64. Se volvieron a sí mismos y dijeron: «Sois
vosotros los impíos».
65. Pero, en seguida, mudaron completamente de
opinión: «Tú sabes bien que éstos son incapaces de hablar».
66. Dijo: «¿Es que servís, en lugar de servir a Alá,
lo que no puede aprovecharos nada, ni dañaros?
67. ¡Uf, vosotros y lo que servís en lugar de servir
a Alá! ¿Es que no razonáis?»
68. Dijeron: «¡Quemadlo y auxiliad así a vuestros
dioses, si es que os lo habéis propuesto...!»
69. Dijimos: «¡Fuego! ¡Sé frío para Abraham y no le
dañes!»
70. Quisieron emplear artimañas contra él, pero
hicimos que fueran ellos los que más perdieran.
71. Les salvamos, a él y a Lot, a la tierra que hemos
bendecido para todo el mundo.
72. Y le regalamos, por añadidura, a Isaac y a Jacob.
Y de todos hicimos justos.
73. Les hicimos jefes, que dirigieran siguiendo
Nuestra orden. Les inspiramos que obraran bien, hicieran la azalá y dieran el
azaque. Y Nos rindieron culto.
74. A Lot le dimos juicio y ciencia y le salvamos de
la ciudad que se entregaba a la torpeza. Eran gente malvada, perversa.
75. Le introdujimos en Nuestra misericordia. Es de
los justos.
76. Y a Noé. Cuando, antes, invocó y le escuchamos. Y
les salvamos, a él y a los suyos, de la gran calamidad.
77. Y le auxiliamos contra el pueblo que había
desmentido Nuestros signos. Eran gente mala y los anegamos a todos.
78. Y a David y Salomón. Cuando dictaron sentencia
sobre el sembrado en que las ovejas de la gente se habían introducido de noche.
Nosotros fuimos testigos de su sentencia.
79. Hicimos comprender a Salomón de qué se trataba.
Dimos a cada uno juicio y ciencia. Sujetamos, junto con David, las montañas y
las aves para que glorificaran. Nosotros hicimos eso.
80. Le enseñamos a elaborar cotas de malla para
vosotros, para que os protegieran de vuestra propia violencia. ¿Ya lo
agradecéis?
81. Y a Salomón el ventarrón, que sopla, a una orden
suya, hacia la tierra que hemos bendecido. Lo sabemos todo...
82. De los demonios, había algunos que buceaban para
él y hacían otros trabajos. Nosotros les vigilábamos.
83. Y a Job. Cuando invocó a su Señor: «¡He sufrido
una desgracia, pero Tú eres la Suma Misericordia!»
84. Y le escuchamos, alejando de él la desgracia que
tenía, dándole su familia y otro tanto, como misericordia venida de Nosotros y
como amonestación para Nuestros siervos.
85. Y a Ismael, Idris y Dulkifl. Todos fueron de los
pacientes.
86. Les introdujimos en Nuestra misericordia. Son de
los justos.
87. Y al del pez. Cuando se fue airado y creyó que no
podríamos hacer nada contra él. Y clamó en las tinieblas: «¡No hay más dios que
Tú! ¡Gloria a Ti! He sido de los impíos».
88. Le escuchamos, pues, y le salvamos de la
tribulación. Así es como salvamos a los creyentes.
89. Y a Zacarías. Cuando invocó a su Señor: «¡Señor!
¡No me dejes solo! ¡Pero Tú eres el Mejor de los herederos!»
90. Y le escuchamos y le regalamos Juan e hicimos que
su esposa fuera capaz de concebir. Rivalizaban en buenas obras, Nos invocaban
con amor y con temor y se conducían humildemente ante Nosotros.
91. Y a la que conservó su virginidad. Infundimos en
ella de Nuestro Espíritu e hicimos de ella y de su hijo signo para todo el
mundo.
92. «Ésta es vuestra comunidad, es una sola
comunidad. Y Yo soy vuestro Señor. ¡Servidme, pues!»
93. Se dividieron en sectas, pero volverán todos a
Nosotros.
94. El esfuerzo del creyente que obra bien no será
ignorado. Nosotros tomamos nota.
95. Cuando destruimos una ciudad, les está prohibido
a sus habitantes regresar a ella,
96. hasta que se suelte a Gog y Magog y se precipiten
por toda colina abajo.
97. Se acerca la amenaza verdadera. Los infieles,
desorbitados los ojos: «¡Ay de nosotros, que no sólo nos traía esto sin cuidado,
sino que obrábamos impíamente!»
98. Vosotros y lo que servís en lugar de servir a
Alá, seréis combustible para la gehena. ¡Bajaréis a ella!
99. Si ésos hubieran sido dioses, no habrían bajado a
ella. Estarán todos en ella eternamente.
100. Gemirán en ella, pero no oirán en ella.
101. Aquéllos que ya hayan recibido de Nosotros lo
mejor, serán mantenidos lejos de de ella.
102. No oirán el más leve ruido de ella y estarán
eternamente en lo que tanto ansiaron.
103. No les entristecerá el gran terror y los
ángeles saldrán a su encuentro: «¡Éste es vuestro día, que se os había
prometido!»
104. Día en que plegaremos el cielo como se pliega
un pergamino de escritos. Como creamos una vez primera, crearemos otra. ¡Es
promesa que nos obliga y la cumpliremos!
105. Hemos escrito en los Salmos, después de
la Amonestación, que la tierra la heredarán Mis siervos justos.
106. He aquí un comunicado para gente que rinde
culto a Alá.
107. Nosotros no te hemos enviado sino como
misericordia para todo el mundo.
108. Di: «Sólo se me ha revelado que vuestro Dios es
un Dios Uno ¡,Os someteréis, pues, a Él?»
109. Si se desvían, di:«Os he informado a todos con
equidad. Y no sé si aquello con que se os amenaza es inminente o remoto.
110. Él sabe tanto lo que decís abiertamente como lo
que ocultáis»
111. No sé. Quizás eso constituya para vosotros
tentación y disfrute por algún tiempo».
112. Dice: «¡Señor, decide según justicia! Nuestro
Señor es el Compasivo, Aquél Cuya ayuda se implora contra lo que contáis». |